Educación

Down España denuncia que "hay muchas personas con síndrome de Down que están en procesos de educación especial sin necesitarlo"

- La organización alerta de que la educación inclusiva "está en involución" y reclama una ley "más ambiciosa"

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/DownEspañaEducacion

MADRID
SERVIMEDIA

El director de Down España, Agustín Matía, denunció que "hay muchas personas con síndrome de Down que están en procesos de educación especial sin necesitarlo" porque "el sistema ordinario no les está atendiendo como debe".

Así lo dijo en una entrevista concedida a Servimedia, en la que explicó que en opinión de la asociación es necesaria una ley "más ambiciosa" que aborde esta cuestión "con la valentía suficiente".

Matía aseguró que las familias de las personas con síndrome de Down están preocupadas por la deriva del sistema educativo, que dijo "va a peor". "Está en involución", alertó.

En su opinión, "la actual ley de educación tendría que ser más ambiciosa", pero la 'Lomloe', "que ya tenía un nombre de reforma sobre la reforma de la reforma", "no fue una ley lo suficientemente consensuada" y hacen falta unos "consensos mínimos suficientes" para poder cambiar el sistema para que sea verdaderamente inclusivo.

En este sentido, afirmó que, aunque las normas recogen ese compromiso por la educación inclusiva, la realidad es que "hay muchas personas con síndrome de Down que están en procesos de educación especial sin necesitarlo. Y eso es porque el sistema ordinario no les está atendiendo como debe", afirmó.

Así, según Matía, "hay que ir más lejos y si nos atrevemos a escribirlo en una ley general de discapacidad, tenemos que atrevernos a desarrollarlo".

EL EJEMPLO DE PORTUGAL

El director de Down España puso de ejemplo a Portugal, que "hizo un cambio casi sin transición" y de un curso escolar a otro implantó que "automáticamente los colegios tienen que atender a la persona que llegue con discapacidad".

Según explicó, en Portugal se establecieron unas "limitaciones mínimas para los casos más extremos de necesidades que trascendían mucho más de lo educativo" y, aunque se generó mucho debate porque "muchos de los docentes planteaban que no estaban preparados del todo", "el enfrentarse al muro ha hecho que avancen más".

Matía afirmó que España debería tomar nota del "pragmatismo portugués" porque "han sido más valientes y están consiguiendo más".

En este sentido, el director de Down España señaló que la modificación del sistema educativo no es un tema que atañe solo al Gobierno central, sino que precisa "un consenso suficientemente mayoritario" con los partidos políticos y las comunidades autónomas. Pero para que funcione, añadió, no solo se requiere compromiso político: "Nosotros señalamos muy claramente a colegios, a educadores, administraciones autonómicas, al propio Ministerio, al Estado".

"No vamos a conseguir un cambio del sistema educativo sin contar con maestros, con profesorado, con docentes", aseveró, porque "tienen que ser parte del cambio".

Matía puso el ejemplo de una familia de Madrid que está recibiendo presiones de su colegio para pasar a su hijo con síndrome de Down a un centro de educación especial sin ningún motivo de tipo sociosanitario que lo justificara. "Y este es el día a día", lamentó. "Cuando esto está sucediendo quiere decir que el propio sistema escolar de base no está siendo capaz de responder", incidió.

El problema no está en el diseño político-legal, "la ley la tenemos", y existen sentencias del Tribunal Supremo que van más lejos incluso que la norma, pero la reforma debe "venir sobre todo de abajo", según señaló.

En este sentido, insistió en que es necesario que los educadores cambien la mirada sobre el alumno con síndrome de Down. "Si su mirada va a seguir siendo media de clase, visión educativa industrial" no funcionará, porque lo que los alumnos requieren son aprendizajes que les preparen "para la vida que van a tener".

"Cuando nosotros insistimos en la inclusión es porque el aprendizaje del entorno en igualdad, en acompañamiento, es el que necesita esa persona para luego poder ejercerla cuando más adelante va en transporte público, en autobús y tiene que saber cómo comportarse o cuando va a estar en una empresa atendiendo el teléfono, para relacionarse con compañeros, etcétera", explicó.

Y lamentó que "la discapacidad intelectual tiene ese factor silente" porque las personas con síndrome de Down no se quejan, pero interiorizan estas situaciones y les genera frustración. "Y esa segregación indirecta se está haciendo cuando a veces hablamos de prejuicios o de mensajes hirientes", expuso. En la actualidad, la discriminación hacia las personas con discapacidad intelectual se ha desterrado en gran parte del lenguaje, ya no es habitual que se refieran en términos ofensivos hacia las personas con síndrome de Down, pero "la discriminación indirecta" está en esas actitudes que dejan al margen al colectivo "y da igual que sea un aula, que sea una oficina, que sea un despacho o que sea una discoteca".

Por eso, desde Down España reclaman que se abra el debate que "está pendiente" para transformar el sistema educativo. El objetivo, añadieron, es que "conseguimos que haya generaciones de docentes que acepten que la atención inclusiva es la atención ordinaria". Y sobre esa base, realizar "un debate abierto, no sectario, no de parte, no con trazados ideológicos previos", porque ese trazado es el que marca la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por el parlamento español. Ahora lo que hace falta, añadió, es pensar "cómo lo llevo a la práctica".

(SERVIMEDIA)
15 Mar 2026
MAG/mmr