Unión Europea

La economía social reclama un Fondo Social Europeo “fuerte y autónomo” para el próximo presupuesto comunitario

MADRID
SERVIMEDIA

Destacadas organizaciones del sector de la economía social han reclamado que el Fondo Social Europeo Plus mantenga un peso “fuerte y autónomo” con una dotación de al menos 124.190 millones de euros en el próximo Marco Financiero Plurianual para el periodo 2028–2034, ante el riesgo de que la dimensión social pierda peso en el futuro de la UE.

Así se puso de manifiesto en una reunión de la Categoría de Economía Social del Comité Económico y Social Europeo (CESE), presidida por la española Lourdes Márquez, para debatir las prioridades estratégicas y legislativas del sector en la Unión Europea.

En una mesa redonda sobre 'El Marco Financiero Plurianual: una mirada al futuro', participaron representantes de organizaciones europeas como el secretario general de EASPD, Thomas Bignal, en representación del EUFund4SocialCoalition; Carlos Lozano, en representación de Social Economy Europe y Cepes; la directora de Políticas de la plataforma europea de fundaciones Philea, Hannah Surmatz; y la directora de Programas Europeos de Fundación ONCE, María Tussy.

Ante la definición del próximo Marco Financiero Plurianual de la UE, los participantes subrayaron la necesidad de "reforzar el papel de la economía social como un sector clave" y expresaron su "preocupación compartida" ante el riesgo de que la dimensión social pierda peso en los próximos años.

Por ello, reclamaron mantener un Fondo Social Europeo Plus (FSE+) "autónomo y visible", con un reglamento propio y una dotación de al menos 124.190 millones de euros, en línea con la posición que mantiene el Parlamento Europeo frente a la propuesta inicial planteada por la Comisión Europea y que deben definir los jefes de Estado y de Gobierno en su reunión de este mes de junio.

Los integrantes del CESE pidieron garantizar recursos específicos para empleo, inclusión social y formación, y evitar que las prioridades sociales queden diluidas en instrumentos más amplios. También insistieron en que la competitividad europea no puede basarse exclusivamente en aspectos tecnológicos, industriales o de defensa, sino que necesita una "fuerte dimensión social".

Defendieron que “la cohesión social es un factor de competitividad” y la inversión social es una condición para el crecimiento sostenible. En este sentido, recordaron que la economía social, que agrupa a más de cuatro millones de entidades y genera más de once millones de empleos en Europa, contribuye a la resiliencia económica y territorial.

Por ello, las organizaciones participantes reclamaron que la economía social sea reconocida como un actor económico, industrial, social y democrático. Solicitaron una mayor integración del sector en la política industrial, el mercado interior, las estrategias de competitividad y el Semestre Europeo, entre otros. Además, manifestaron su preocupación por la pérdida de visibilidad institucional de la economía social dentro de la Comisión Europea.

La conclusión común de la jornada fue que “el próximo Marco Financiero Plurianual debe mantener a las personas en el centro del proyecto europeo”. El CESE reafirmó su compromiso de seguir trabajando para fortalecer el reconocimiento de la economía social como un actor clave en la construcción de una Europa más justa, competitiva e inclusiva. La próxima reunión de la Categoría de Economía Social se celebrará el 29 de octubre de 2026.

(SERVIMEDIA)
09 Jun 2026
PAI/clc