Inmunoncología
La edición genética elimina células tumorales con exceso de oncogenes y activa la respuesta inmune
- Esta terapia ofrece un alto grado de selectividad porque las células sanas son capaces de reparar el daño y sobrevivir
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Una nueva estrategia basada en edición genética permite eliminar de forma selectiva células tumorales con amplificación de oncogenes y, al mismo tiempo, activar una respuesta del sistema inmunitario frente al cáncer.
Este nuevo enfoque, desarrollado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), se perfila "como una vía prometedora para futuras terapias de precisión contra tumores agresivos y resistentes", según informó este jueves el CNIO.
La estrategia experimental se basa en destruir "selectivamente células cancerosas con exceso de copias génicas" y muestra señales de activación del sistema inmunitario en modelos preclínicos.
El estudio, publicado en la revista 'Molecular Cancer', se centra en una alteración frecuente en los tumores sólidos: la amplificación de oncogenes, es decir, la presencia de un número muy elevado de copias de genes que impulsan el crecimiento tumoral.
Esta característica suele asociarse a mayor agresividad, resistencia a los tratamientos y dificultad para que el sistema inmunitario reconozca el tumor, según detalla este trabajo, liderado por Sandra Rodríguez-Perales, (Unidad de Citogenética Molecular y Edición Genómica del Cáncer del CNIO) y por Raúl Torres (Unidad de Terapias Innovadoras del Ciemat).
ELIMINACIÓN CELULAR SELECTIVA
El equipo investigador aprovechó ese exceso de copias como una debilidad: mediante la técnica de edición genética Crispr-Cas9, los científicos inducen cortes simultáneos en todas las copias amplificadas del oncogén. Al acumularse un daño masivo en el ADN que la célula tumoral no puede reparar, se activa la muerte celular. Las células sanas, que no presentan esta amplificación, sí son capaces de reparar el daño y sobrevivir, lo que confiere al método un alto grado de selectividad.
La estrategia se probó en modelos celulares y animales que sufrían neuroblastoma, cáncer de pulmón de células pequeñas y cáncer colorrectal. En estos ensayos se observó "una reducción del crecimiento tumoral y un aumento de la supervivencia, junto con cambios compatibles con una activación del sistema inmunitario".
Uno de los hallazgos más relevantes es precisamente esa respuesta inmune. Los investigadores plantearon que "la muerte celular inducida por el daño extremo en el ADN actúa como una señal de alerta que activa a las células defensivas del organismo, favoreciendo una respuesta antitumoral". En los experimentos ya se detectaron "indicios iniciales de esta activación", una línea que el equipo continuará explorando.
"Convertir la amplificación de oncogenes en una vulnerabilidad abre la puerta al desarrollo de terapias génicas de precisión para cánceres difíciles de tratar", concluyeron los autores.
(SERVIMEDIA)
05 Feb 2026
EDU/pai


