Clima
Las emisiones de hidrógeno amplifican el impacto climático del metano desde 1990
- Según un estudio publicado en la revista ‘Nature’
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Las crecientes emisiones globales de hidrógeno durante las últimas tres décadas han contribuido al calentamiento de las temperaturas del planeta y han amplificado el impacto del metano, uno de los gases de efecto invernadero más potentes.
Esa es la conclusión de un estudio realizado por el consorcio internacional de científicos Global Carbon Project y publicado en la revista ‘Nature’.
El trabajo proporciona el primer recuento exhaustivo de las fuentes y sumideros de hidrógeno.
“El hidrógeno es la molécula más pequeña del mundo y se escapa fácilmente de tuberías, plantas de producción y lugares de almacenamiento”, según Rob Jackson, científico de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), quien añade: “La mejor manera de reducir el calentamiento global causado por el hidrógeno es evitar fugas y reducir las emisiones de metano, que se descompone en hidrógeno en la atmósfera”.
DETERGENTES NATURALES
A diferencia de los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano, el hidrógeno por sí mismo no retiene el calor en la atmósfera terrestre. Sin embargo, al interactuar con otros gases calienta indirectamente la atmósfera 11 veces más rápido que el CO2 durante los primeros 100 años tras su liberación y unas 37 veces más rápido en las dos primeras décadas.
La principal contribución del hidrógeno al calentamiento global es el consumo de detergentes naturales en la atmósfera que destruyen el metano.
"Más hidrógeno significa menos detergentes en la atmósfera, lo que provoca que el metano persista más tiempo y, por lo tanto, caliente el clima durante más tiempo", indica Zutao Ouyang, de la Universidad de Auburn (Estados Unidos).
Además de prolongar la vida útil del metano como fuente de calor, las reacciones del hidrógeno con los detergentes naturales también producen gases de efecto invernadero, como el ozono y el vapor de agua estratosférico, y afectan a la formación de nubes.
Los investigadores creen que las concentraciones de hidrógeno en la atmósfera aumentaron alrededor de un 70% desde la época preindustrial hasta 2003 y luego se estabilizaron brevemente, antes de volver a aumentar alrededor de 2010. Entre 1990 y 2020, se incrementaron sobre todo por las actividades humanas.
CÍRCULO VICIOSO
Las principales fuentes incluyen la descomposición de compuestos químicos, incluido el metano, que se ha acumulado rápidamente en la atmósfera por el aumento de las emisiones de los combustibles fósiles, la agricultura y los vertederos.
Según los investigadores, se trata de un círculo vicioso: dado que el metano se descompone en hidrógeno en la atmósfera, más metano significa más hidrógeno. Más hidrógeno, a su vez, significa que las emisiones de metano persisten durante más tiempo y causan más daños.
“El principal factor que impulsa el aumento del hidrógeno en la atmósfera es la oxidación del metano atmosférico”, recalca Jackson. Desde 1990, las emisiones anuales de esta fuente de hidrógeno han aumentado en unos 4 millones de toneladas, hasta alcanzar los 27 millones de toneladas anuales en 2020.
Otras fuentes importantes de hidrógeno desde 1990 incluyen las fugas de la producción industrial de hidrógeno y el proceso de fijación de nitrógeno, que los agricultores aprovechan para cultivar leguminosas como la soja.
Las fuentes naturales de hidrógeno, como los incendios forestales, variaron de un año a otro sin una tendencia constante entre 1990 y 2020.
ENERGÍA FUTURA
Los datos más detallados del estudio abarcan la década que finaliza en 2020, al basarse en múltiples conjuntos de datos y modelos e incorporar factores de emisión para el hidrógeno y gases precursores como el metano y otros compuestos orgánicos volátiles.
Los autores descubrieron que el 70% de todas las emisiones de hidrógeno fueron eliminadas durante este periodo por el suelo, principalmente a través de bacterias que consumen hidrógeno para obtener energía.
En general, la acumulación de hidrógeno en la atmósfera ha contribuido con 0,02 grados al aumento de casi 1,5 grados en las temperaturas globales promedio desde la Revolución Industrial.
Según Ouyang, Jackson y sus colegas, este aumento de temperatura debido al aumento de las concentraciones de hidrógeno es comparable al efecto de calentamiento de las emisiones acumuladas de una nación industrializada como Francia.
Cualquier contribución al calentamiento podría disminuir los beneficios climáticos de reemplazar los combustibles fósiles con hidrógeno, que desde hace tiempo ha despertado el interés de algunos políticos, ejecutivos y académicos como una alternativa limpia al petróleo y al gas para la industria pesada y el transporte.
Más del 90% de la producción actual de hidrógeno requiere un consumo energético considerable. Se deriva principalmente de la gasificación del carbón o del reformado de metano con vapor, procesos que tienen una gran huella de carbono.
Como en teoría es posible producir hidrógeno con energía renovable y emisiones de carbono cercanas a cero, la mayoría de los escenarios para descarbonizar los sistemas energéticos del mundo en las próximas décadas suponen que la producción de hidrógeno con bajas emisiones de carbono aumentará drásticamente.
(SERVIMEDIA)
23 Dic 2025
MGR/mag


