Sanidad rural

El envejecimiento de la población y el déficit de profesionales, principales problemas de la sanidad rural

- Hay inequidad por la falta de acceso a servicios especializados de salud

- Para atraer sanitarios se debería ofrecer un entorno laboral atractivo

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesSanidadRural

MADRID
SERVIMEDIA

El envejecimiento de la población, el déficit de profesionales sanitarios y la dificultad en el acceso a servicios de salud, sobre todo especializados, son los mayores problemas con los que se encuentra la sanidad rural. La situación se podría resolver ofreciendo un entorno laboral más atractivo.

Así lo confirmaron varios expertos en el diálogo ‘Sanidad en el entorno rural: realidad, retos y evolución’, organizado por la agencia de noticias Servimedia junto a Grünenthal.

En su intervención, el médico de familia y vicepresidente de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (Semdor), el doctor Pedro Ibor, aclaró que la atención sanitaria en áreas rurales se presta en poblaciones menores de 30.000 habitantes. “Estas zonas se caracterizan por el envejecimiento de la población, la falta de acceso a muchos servicios especializados y el déficit de profesionales, lo que es un punto clave”.

Ante la falta de acceso a ciertos servicios, sobre todo, especializados, la tecnología podría ser una solución. Sin embargo, subrayó el experto, “hablamos de población envejecida que tiene un sesgo digital para acceder a internet. Por el contrario, la ventaja del mundo rural es la cercanía porque todo está muy próximo y todos se conocen”.

Para hacer frente a esta situación, el doctor Ibor señaló que es importante "aumentar el número de profesionales" ofreciendo mejores condiciones y un entorno laboral atractivo.

En esta misma línea, la presidenta de la Sociedad Madrileña de Enfermería Familiar y Comunitaria, Cristina Moreno, indicó que “uno de los problemas que tienen las zonas rurales es que hay una población muy envejecida que, además, tiene dificultades para el acceso a servicios sanitarios por los desplazamientos”.

CERCANÍA EN EL MUNDO RURAL

En cambio, puntualizó, “lo bueno es que los profesionales que trabajan en estos lugares tienen una visión más global de todo lo que sucede y conocen a toda la familia de un paciente. La población rural, incluso, ve a la Medicina de Familia como una especialidad que le puede ayudar a mejorar su salud. De hecho, la adherencia al tratamiento es mejor en estos entornos por la cercanía con el profesional”.

Sin embargo, apuntó el doctor Ibor, las zonas rurales se caracterizan también por la dispersión y las distancias a los servicios sanitarios. “En relación con el dolor, esos desplazamientos a las unidades del dolor deben hacerse por estar en hospitales y ser estériles. Otra cosa con las técnicas mínimamente invasivas que se pueden realizar en un espacio aséptico”.

Por lo tanto, puntualizó, “hay que mejorar el acceso a los medios especializados, no solo de dolor, sino también para una resonancia o un TAC, ya que el medio rural genera a veces inequidad por la falta de accesibilidad”.

Lo mismo ocurre con las urgencias. De hecho, continuó el doctor Ibor, “todos los municipios quieren tener un Samur en la puerta de su ayuntamiento, pero eso es complejo, por lo que no es lo mismo tener un ictus en Madrid que en otra población”.

URGENCIAS

Por lo tanto, “hay que mantener unos mínimos en el medio rural en cuanto a las emergencias. Y esto debería ser de obligado cumplimiento”. En relación con el déficit de profesionales insistió en que se les podría convencer de ir a trabajar a entornos rurales si se les diese "ventajas para los hijos o tener una casa. El 80% se mueve por buenos salarios”.

Ante esta realidad, Cristina Moreno destacó la problemática de las enfermeras, ya que “España es de los peores países en cuanto al ratio enfermera-paciente y Madrid es la tercera peor comunidad en este sentido. Por ello, se debería dar una vuelta al modelo sanitario porque necesitamos profesionales pero para qué”.

A veces, “es más para cuidar que para diagnosticar o tratar". "Necesitamos abordar el cuidado de la fragilidad o la dependencia, por lo que se debería poner más peso en el aspecto social. Reclamamos que se valore el número de profesionales en función de la complejidad de los cuidados, ya que no es lo mismo cuidar a personas en un entorno joven que en uno rural donde se precisan más visitas domiciliarias”.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

En cuanto a las nuevas tecnologías, la especialista señaló que “no hay que perder la consulta presencial con el paciente, aunque se haya generalizado la telefónica y se pierde mucha información al no ver a la persona. Por ello, estaría bien fomentar las videoconsultas, aunque no hay que olvidar el problema de la alfabetización digital de la población mayor e, incluso, de los profesionales”.

A este respecto, el doctor Ibor recordó que hoy en día, las interconsultas son digitales que permiten la relación entre profesionales sanitarios con respecto a la información de un paciente, es decir, “ahora es posible la historia clínica compartida”.

De la misma opinión, el representante de la Plataforma Vivaces, Pablo Maderuelo, aseguró que existe "una de las menores brechas digitales en zonas rurales en toda Europa porque tenemos una cobertura muy amplia. Sin embargo, la brecha que queda es por la edad”.

(SERVIMEDIA)
28 Oct 2026
ABG/mjg