Vulcanología

España avanza en el nuevo centro pionero en vigilancia volcánica, predicción y análisis de riesgos con tecnología de vanguardia

- El futuro CNV incluirá un módulo de simulación de escenarios eruptivos de alta resolución que permitirá ensayar respuestas en tiempo real y marcará la diferencia en futuras emergencias volcánicas

MADRID
SERVIMEDIA

España contará por primera vez con una infraestructura científica estatal dedicada íntegramente a la vigilancia volcánica avanzada, la modelización predictiva, el análisis geoquímico y la coordinación operativa ante emergencias, tras la decisión del Gobierno de poner en marcha el Centro Nacional de Vulcanología en El Paso (La Palma).

El futuro Centro Nacional de Vulcanología (CNV), cuya sede principal se ubicará en el municipio palmero de El Paso, encara ya su primera fase operativa con la habilitación inmediata la antigua fábrica de tabaco de Japan Tobacco International como base provisional de trabajo y con el inicio de los trámites para constituir formalmente el consorcio Estado–Canarias que gestionará la nueva infraestructura científica. Fuentes del Ministerio de Ciencia confirmaron que el borrador de estatutos está "muy avanzado" y que el documento será remitido a las administraciones implicadas "antes de que finalice el año", lo que permitiría activar la hoja de ruta en el primer trimestre de 2026.

El Cabildo de La Palma señaló que esta semana se realizaron las primeras visitas técnicas al solar de Tacande donde se levantará la sede definitiva. Los técnicos verificaron la disponibilidad de servicios básicos y los criterios de seguridad vinculados a la proximidad del cono del volcán Tajogaite, cuya actividad residual sigue siendo objeto de seguimiento por parte del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) y del Instituto Geográfico Nacional (IGN), organismo público cuyo papel es clave en geociencias y, especialmente, en vigilancia volcánica y sísmica.

Desde el entorno científico se insistió en la necesidad de evitar que el centro, ya concebido tras la erupción en la zona de Cumbre Vieja en 2021, quede reducido a un "marco institucional sin músculo investigador". Esta semana desde la Universidad de La Laguna se advirtió de que el nuevo organismo solo será eficaz si integra las redes de monitorización ya existentes y dispone de una plantilla estable de investigadoras, técnicos y personal de emergencias "con capacidad real de operar en todo el territorio nacional".

Como novedad, fuentes del equipo redactor del proyecto confirmaron que el diseño preliminar del centro incluye "un módulo específico de simulación de escenarios eruptivos de alta resolución, una herramienta que permitiría ensayar respuestas en tiempo real ante intrusiones magmáticas". Este componente no figuraba en los primeros documentos divulgados tras la decisión del Consejo de Ministros y se considera "uno de los elementos técnicos llamados a marcar la diferencia en futuras emergencias volcánicas".

La creación del CNV fue aprobada a comienzos de diciembre y se articula como un consorcio participado al 50% por el Estado y el Gobierno de Canarias, con La Palma como sede física principal y Tenerife como núcleo de apoyo científico. Autoridades locales y regionales insistieron en que la instalación supondrá un impulso para la recuperación socioeconómica de la isla y para la consolidación de Canarias como referencia internacional en riesgos volcánicos.

El organismo integrará datos, tecnologías y capacidades científicas hoy dispersas, y situará a España "entre los países con mayor capacidad de anticipación ante riesgos volcánicos", según el Ministerio de Transición Ecológica (Miteco). Por su parte, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, afirmó que el centro "permitirá homogeneizar criterios, unificar datos y reforzar la coordinación entre la comunidad científica y las administraciones, actuando como referencia nacional en vulcanología aplicada". Subrayó que España "da un salto tecnológico decisivo" al contar con una unidad de predicción operativa, un laboratorio geoquímico de referencia y un centro de datos que integrará información sísmica, geodésica y geoquímica en tiempo real.

Según el Miteco, la experiencia del Tajogaite "marcó un antes y un después en la conciencia institucional sobre el riesgo volcánico", al evidenciar la necesidad de mejorar los modelos de predicción, la coordinación interadministrativa y la capacidad de respuesta. Este departamento afirmó que el CNV "permitirá anticiparse a señales tempranas de activación magmática y optimizar la gestión del riesgo futuro".

TECNOLOGÍA Y CAPACIDADES DEL CNV

Según fuentes del Cabildo insular y de Transición Ecológica, con datos basados en el proyecto preliminar, el nuevo organismo tendrá varias unidades técnicas especializadas: 'Vigilancia instrumental avanzada', que integrará redes sísmicas, geodésicas y geoquímicas desplegadas en Canarias, procesará imágenes InSAR para medir deformaciones milimétricas del terreno y operará sensores de gases, estaciones térmicas y tiltómetros de alta sensibilidad. Además, la de 'Modelización y predicción', con equipos científicos que desarrollarán modelos numéricos para simular ascensos de magma, trayectorias de coladas, dispersión de cenizas y evolución eruptiva, generando escenarios de riesgo para emergencias y decisiones públicas.

El 'Laboratorio geoquímico y geológico' analizará en tiempo real la composición de gases, cenizas y lavas para detectar cambios asociados a procesos magmáticos profundos y mejorar los sistemas de alerta temprana. El CNV albergará también el 'Centro nacional de datos volcánicos', que unificará bases de datos históricas, series instrumentales, mapas de peligrosidad y modelos 3D del subsuelo, convirtiéndose en el repositorio oficial de información para administraciones, científicos y Protección Civil. La 'Unidad de crisis y apoyo a emergencias' se activará durante episodios de actividad anómala, y operará como sala de evaluación científica, generando boletines, informes de riesgo, mapas de afecciones y recomendaciones técnicas a instituciones locales, autonómicas y estatales.

Además, el CNV ofrecerá programas de capacitación avanzada, simulaciones de crisis y estancias científicas, además de consolidar acuerdos con observatorios volcánicos de Estados Unidos, Italia, Ecuador o Islandia.

Tras la aprobación de los primeros pasos, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, afirmó que "la ciencia salva vidas, y La Palma será escenario de una infraestructura que nos permitirá reaccionar antes y mejor" y que “la Palma merece ser no solo memoria de una erupción, sino nodo científico para todo el país".

Según el Miteco, el CNV será "una herramienta estratégica frente a un contexto global de mayor vulnerabilidad climática" y permitirá "optimizar la preparación ante crisis, mejorar la capacidad de respuesta y generar conocimiento científico de alto impacto".

PROYECTO ESTRATÉGICO PARA ESPAÑA

Según Transición Ecológica, cuyo último número de su revista técnica 'Ambienta' está dedicado de forma monográfica a la recuperación de La Palma y a las propuestas de remodelación social y estructural de la isla tras la erupción, el objetivo final del CNV es "comprender mejor los volcanes, anticiparse a sus cambios y reducir su impacto en las personas y el territorio".

El Gobierno, cuando designó La Palma como sede física del CNV, recordó que Canarias es el único territorio español con vulcanismo activo y con historial de gestión del riesgo vulcanológico, destacando la erupción de 2021 de Tajogaite, en Cumbre Vieja (La Palma). La nueva infraestructura "aspira a convertir a España en líder mundial en gestión integral del fenómeno volcánico, fomentando el intercambio de conocimientos entre grupos de investigación y la cooperación científica para contribuir al desarrollo de las zonas volcánicas", concluyeron fuentes del Ministerio de Ciencia.

(SERVIMEDIA)
13 Dic 2025
EDU/clc