Clima

España encadena ocho inviernos consecutivos más cálidos de lo normal

- El invierno 2025-2026 fue el noveno más cálido desde 1961 y el sexto del siglo XXI, pero el más lluvioso de los últimos 47 años

- La Aemet señala que las abundantes lluvias del invierno permitieron "dar por terminada la sequía de larga duración en la cuenca del Guadalquivir tras casi una década"

Madrid
SERVIMEDIA

El invierno 2025-2026 ha sido el noveno más cálido desde que hay registros en 1961 y el sexto más cálido del siglo XXI, lo que prolonga a ocho años consecutivos la racha de inviernos con temperaturas por encima de lo normal en España, un hecho sin precedentes en la serie histórica, según el balance estacional facilitado este jueves por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, explicó que esta sucesión de inviernos cálidos confirma la tendencia al aumento de temperaturas observada en las últimas décadas. “El último invierno con valores normales fue el de 2017-2018, y desde entonces todos han estado por encima de la media”, señaló.

Según los datos aportados por la Aemet, la temperatura media de los inviernos en España haumentó entre 1,7 y 1,8 grados desde los años sesenta, lo que equivale a unas tres décimas por década. Este incremento se traduce también "en una menor frecuencia de episodios fríos". De hecho, el invierno recién terminado "no registró ninguna ola de frío, mientras que en los últimos cinco veranos se produjeron quince olas de calor con un total de 133 días, frente a solo 14 días de ola de frío en los últimos cinco inviernos". “Ese pequeño aumento de temperatura se nota en que ahora hay menos horas de frío y más episodios cálidos”, añadió Del Campo.

Aunque durante las fiestas navideñas se registraron algunos días más fríos de lo habitual, el conjunto del invierno tuvo "carácter muy cálido, algo compatible con la presencia de episodios puntuales de bajas temperaturas dentro de una estación que, en promedio, resultó más templada".

Del Campo señaló que el aumento de temperaturas se enmarca en una tendencia observada en las últimas décadas y recordó que "una atmósfera y un océano más cálidos favorecen episodios de lluvia más intensos". “Cuando tenemos más calor en el sistema climático hay más evaporación y la atmósfera puede retener más vapor de agua, lo que puede dar lugar a precipitaciones más abundantes”, explicó, citando estudios de atribución global que relacionan el cambio climático con el incremento de la intensidad de algunos episodios recientes.

MUY LLUVIOSO

Junto al carácter cálido, el invierno fue también "muy húmedo". En la Península se acumuló alrededor de un 171% de la precipitación normal en comparación con otros inviernos, lo que sitúa este periodo entre los más lluviosos de las últimas décadas. Las lluvias fueron abundantes en la mayor parte del país, "salvo en algunos puntos de la cornisa cantábrica, donde incluso han quedado por debajo de lo habitual", como en el caso de Asturias. En cambio, en zonas del interior y del sur peninsular se registraron acumulados de precipitaciones "que duplican los valores normales".

En el conjunto del siglo XXI, el invierno 2025-2026 se sitúa entre los más lluviosos y es el octavo más húmedo de toda la serie histórica, en parte porque en los años sesenta y setenta se registraron periodos especialmente lluviosos, concretó la Aemet, que incidió en que "los dos primeros meses de este año 2026 fueron especialmente extraordinarios". El periodo enero-febrero de 2026 fue "el más lluvioso de los últimos 47 años, con más del doble de precipitación habitual", debido a varios episodios intensos asociados al paso de borrascas, entre ellas la que dejó casi 600 litros por metro cuadrado en 24 horas en Grazalema (Cádiz).

AÑO HIDROLÓGICO MUY HÚMEDO

Si se analiza el año hidrológico, que comenzó el 1 de octubre de 2025, las precipitaciones acumuladas hasta finales de febrero alcanzaron unos 464 litros por m2, lo que supone "alrededor de un 33 % más de lo normal para ese periodo". Este registro sitúa el actual ejercicio hidrológico entre los más lluviosos de la serie para estas fechas y explica "la recuperación generalizada de los recursos hídricos tras varios años secos".

Estos episodios de lluvias, en ocasiones persistentes e incluso extremas, sin embargo tuvieron ciertas consecuencias especialmente relevantes y positivas en el sur peninsular. Según la Aemet, "puede darse por terminada la sequía estructural en la cuenca del Guadalquivir, que se prolongaba desde hacía casi diez años". “Este invierno tan lluvioso ha permitido cerrar una sequía de larga duración, la más prolongada al menos desde los años sesenta en esa cuenca”, explicó Del Campo.

A escala nacional, los indicadores muestran que "ya no se puede hablar de sequía ni siquiera en periodos de 36 meses, aunque todavía persisten situaciones secas en zonas aisladas del Cantábrico, Baleares, Canarias y algunos puntos del sureste". El portavoz recordó que en España no es extraño que las sequías terminen de forma brusca tras periodos de lluvias intensas. “Para compensar un periodo seco tiene que llover más de lo normal, y eso es lo que ha ocurrido este invierno”, concluyó.

(SERVIMEDIA)
12 Mar 2026
EDU/gja