COP30

España integra el club de 18 países más ambiciosos para el fin de los combustibles fósiles

- Firma una carta y una declaración para el abandono gradual del petróleo, el gas y el carbón

Madrid/Belém (Brasil)
SERVIMEDIA

Un reducido grupo de 18 países, entre ellos España, se han erigido en los más ambiciosos de la cumbre climática COP30 de Belém (Brasil) y exigen que la conferencia concluya con un acuerdo que incluya una hoja de ruta para una “transición justa, ordenada y equitativa” de los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) en favor de las energías renovables.

Ese asunto se ha convertido en el nuclear de las negociaciones entre delegados de casi 200 países de todo el mundo, después de que la COP28 de Dubái, en 2023, fuera la primera cumbre climática que retratara al elefante en la habitación (la quema de petróleo, gas y carbón es la principal causa del calentamiento global) y la COP29 de Bakú lo silenciara el año pasado.

La Presidencia de la COP30 difundió esta mañana el segundo borrador de la decisión política ‘Mutirão’ -término indígena que alude a acción colectiva para alcanzar acuerdos-, en la que, a diferencia de la primera versión, no hay ninguna mención al abandono de los combustibles fósiles.

Antes, un grupo de países, en marco del llamado ‘Diálogo de Cartagena’, envió una carta a la Presidencia brasileña de la cumbre en la que consideran un “retroceso” que el acuerdo no incluya una hoja de ruta para el abandono de los combustibles fósiles.

A esa carta se han adherido 38 países, según informaron fuentes de la delegación española a Servimedia. Entre ellos hay 18 de la UE (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Irlanda, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia) y cinco pequeños Estados insulares del Pacífico (Fiyi, Islas Marshall, Palau, Tuvalu y Vanuatu).

También aparecen siete naciones latinoamericanas (Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México y Panamá), otras seis europeas (Georgia, Islandia, Liechtenstein, Mónaco, Reino Unido y Suiza), una africana (Kenia) y otra asiática (Corea del Sur).

DECLARACIÓN POLÍTICA

Por otro lado, 24 países, liderados por Colombia, presentaron este viernes en Belém una declaración política para presionar a la cumbre climática COP30 que incluya en su decisión principal una hoja de ruta sobre el abandono de los combustibles fósiles.

La ‘Declaración de Belém sobre la transición hacia la eliminación de los combustibles fósiles’ está firmada por países de todos los continentes: Australia, Austria, Bélgica, Camboya, Chile, Colombia, Costa Rica, Eslovenia, España, Dinamarca, Finlandia, Fiyi, Irlanda, Islas Marshall, Jamaica, Kenia, Luxemburgo, México, Micronesia, Nepal, Países Bajos, Panamá, Vanuatu y Tuvalu.

Así pues, España forma parte del selecto club de 18 naciones que han secundado ambas iniciativas y están entre las que reclaman una mayor ambición en el resultado final de la COP28.

Las otras 17 son Austria, Bélgica, Chile, Colombia, Costa Rica, Dinamarca, Finlandia, Fiyi, Irlanda, Islas Marshall, Kenia, Luxemburgo, México, Países Bajos, Panamá, Tuvalu y Vanuatu.

No en vano, la vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, fue designada por la Presidencia brasileña como cofacilitadora de las negociaciones en materia de mitigación -esto es, reducción de emisiones de gases que calientan el planeta-, junto con el embajador Wael Aboulmagd, de Egipto.

Aagesen indicó en el acto de presentación de la declaración impulsada por Colombia que la propuesta de la Presidencia de la COP30 “no es suficiente” y que la crisis climática debe abordarse “en consonancia con la ciencia” para "impulsar la reducción de emisiones a nivel mundial, en particular los combustibles fósiles”. “Es lo que necesitamos con urgencia”, dijo.

(SERVIMEDIA)
21 Nov 2025
MGR/clc