Hogares
Los españoles que perciben como “buena” su salud económica se reducen hasta el 17%
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Solo el 17% de la población española considera que su salud económica es “buena”, frente al 19% del año anterior, un descenso de dos puntos que se da pese a la moderación de la inflación, aunque se debe tener en cuenta que el precio de la vivienda no forma parte de los elementos que componen este indicador.
Así se desprende de un estudio realizado por la aseguradora Cigna Healthcare, que avisa de que la preocupación por la economía doméstica no se queda solo en los números sino que las dificultades para llegar a fin de mes, la incertidumbre sobre el futuro o el miedo a imprevistos tienen un impacto directo en cómo las personas se sienten y afrontan su vida diaria.
En este sentido, datos de la Organización de Consumidores y Usuarios señalan que más de la mitad de la población ha experimentado algún problema relacionado con la salud mental, y que, en muchos casos, los problemas económicos aparecen como uno de los principales factores desencadenantes. Una realidad que coincide con las advertencias de la Organización Mundial de la Salud, que subraya cómo determinadas condiciones sociales y económicas aumentan el riesgo de sufrir ansiedad, estrés o depresión.
“Cuando la preocupación por la situación económica se mantiene en el tiempo, el cuerpo entra en un estado de tensión continua. Esto puede traducirse en dificultades para dormir, mayor cansancio, dolores musculares, problemas digestivos o alteraciones en la presión arterial. Son señales que indican que el organismo está soportando una carga extra y que, si no se aborda, puede acabar pasando factura a la salud”, explica la doctora Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y responsable médica en Cigna Healthcare España.
Entre los problemas que puede generar el estrés económico sostenido en el tiempo, sobresalen el cansancio mental; problemas para regular emociones complejas; alteraciones del sueño como reflejo del estrés económico; mayor tensión en el corazón y la presión arterial; tensión muscular y cefaleas, y alteraciones digestivas y desequilibrio en el eje intestino-cerebro.
(SERVIMEDIA)
15 Feb 2026
DMM/clc


