Ampliación

'Caso Koldo'

La esposa de Cerdán no declara en el Senado y protesta porque la llamen la ‘Paqui’

- La compareciente se pasó el interrogatorio mirando el móvil sin responder a preguntas

MADRID
SERVIMEDIA

Francisca Muñoz, esposa de Santos Cerdán, se negó este jueves a declarar en la comisión del Senado del ‘caso Koldo’, alegando a que no puede declarar sobre su marido al estar encausado judicialmente. Tras lanzar este mensaje, la compareciente intentó abandonar la sala alegando motivo de salud, algo que se le impidió, al tiempo que se quejó de que algunos la llamen ‘la Paqui’, ya que lo considera “despectivo y clasista”.

Muñoz, que estaba citada a las 16.30 horas y que no respondió a dos convocatorias anteriores de la Cámara Alta alegando motivos médicos, llegó a la sede parlamentaria cerca de las 16.50 horas de la tarde.

Precisamente, tanto este retraso como que, tras comunicar que no respondería, la compareciente se pusiera a mirar el móvil, llevó al presidente de la comisión, Eloy Suárez, a reprocharle su “descortesía” con el Senado.

Tras ocupar su sitio, la mujer de Cerdán dijo que acudía al Senado en “cumplimiento” del requerimiento que se le había hecho. Sin embargo, afirmó que no tenía información que dar sobre lo que se investigaba. “Carezco de información del objeto de esta comisión y segundo, en todo caso, con los datos disponibles, estoy aquí citada por ser la esposa de Santos Cerdán”, afirmó.

Citó a continuación el artículo 24.2 de la Constitución Española y los artículos 416 y 418 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Argumentó que, de acuerdo con los mismos, se acogía “a la dispensa legal de prestar declaración al encontrarse mi marido investigado en un procedimiento penal, aparentemente por los mismos hechos objeto de esta comisión”.

INTENTÓ ABANDONAR LA SALA

“Por lo anterior y dado mi estado de salud, solicito se me permita abandonar la sala”, añadió Muñoz, a la que respondió el presidente de la comisión, Eloy Suárez, que dijo que no podía abandonar la sesión y debía escuchar las preguntas de los senadores.

En ese momento, Muñoz sacó un móvil de su bolso y se puso a mirar el dispositivo. Además, la compareciente se quejó de que se la llamase la ‘Paqui’, algo que se produjo cuando la senadora de UPN Marimar Caballero leía un escrito.

La mujer de Santos Cerdán dijo que se llamaba Francisca y que denominarla la ‘Paqui’ era “despectivo y clasista”. La parlamentaria de UPN respondió que la estaba llamando en todo el interrogatorio por su nombre y el apelativo figuraba en un escrito al que había dado lectura.

MIRANDO EL MÓVIL

Al mismo tiempo, la actitud de Muñoz durante la comparecencia motivó las quejas de la representante del PP Ana Beltrán y de UPN María Caballero. Ambas reprocharon a la mujer de Cerdán que se dedicase a mirar el móvil una vez que dijo que no respondería a preguntas.

La compareciente solo levantó la vista del teléfono para quejarse de que la llamase ‘la Paqui’, al entender que era "clasista". También se quejó de que la senadora del PP la llamase “cobarde”.

A este respecto, la popular Beltrán se quejó de que Muñoz mirase el teléfono y no a los parlamentarios, aunque no respondiese. Afirmó la senadora que no sabía si la compareciente estaba “jugando al Candy Crush, comprando en El Corte Inglés o mirando Instagram”.

Por último, Eloy Suárez, presidente de la comisión, dijo que lamentaba “profundamente” la “descortesía” de la compareciente con la comisión “al haber llegado veinte minutos tarde”, ya que era la primera vez que sucedía. Respecto a que solo mirara el móvil cuando la preguntaban, Suárez dijo que era una conducta “que ni se atiene ni a la mínima cortesía, ni a los usos parlamentarios, ni tampoco al mínimo de educación, que aquí es requerible”. “Esta es la casa de todos los españoles, es la representación de la soberanía nacional y también nos merecemos un respeto”, afirmó.

"TREN DE VIDA"

Aunque no respondió, los senadores preguntaron a Muñoz sobre su entrada como socia en la cooperativa Noran con un 25% del capital sin haber desembolsado los 2.400 euros previstos en el contrato, así como sobre las cinco transferencias de 1.900 euros que recibió y sobre las funciones reales que desempeñaba en esa cooperativa.

También le preguntaron por una nota manuscrita hallada en casa de Antxon Alonso, administrador de Servinabar, que, según la UCO, trataba de justificar la actividad laboral de la mujer de Cerdán y que recibiera una transferencia por valor de 42.500 euros de esta empresa.

Un segundo bloque de las preguntas se centró en los gastos personales y familiares presuntamente sufragados por Servinabar. Le preguntaron por los 44.645 euros de alquileres en Madrid a nombre de Muñoz como ocupante; los 2.010 euros en muebles de dormitorio; los 5.520 euros en una compra en El Corte Inglés y los 33.574 euros cargados a una tarjeta de la empresa hasta el día anterior a la detención de Koldo García, incluidas vacaciones en Ibiza, Tenerife y un cargo de 153 euros en el Duty Free de Barajas.

También le pidieron explicaciones sobre la contratación de su hermano Antonio Muñoz, su cuñada Belén Cerdán y la pareja de Ramón Alzórriz en Servinabar y Erkolan. Otros asuntos fueron los mensajes de WhatsApp de Carmele Atutxa quejándose del "tren de vida" de Cerdán y su mujer, lo que incluye las reformas de su casa en Milagro (Navarra).

(SERVIMEDIA)
16 Abr 2026
NBC/clc