Sistema Solar
Un estudio desafía la teoría dominante sobre cómo se formó la Tierra
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El debate científico sigue reabierto desde la publicación en la revista 'Nature Astronomy' de un artículo que analiza además la presencia de agua en el Sistema Solar y cuestiona una de las hipótesis más extendidas sobre el origen de la Tierra: concluye que el planeta se formó casi exclusivamente con material procedente del Sistema Solar interior, y no con una mezcla significativa de materia llegada desde regiones situadas más allá de Júpiter.
Este hallazgo sugiere además que sustancias volátiles como el agua pudieron estar presentes mucho más cerca del joven Sol de lo que se pensaba hasta ahora. Los investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (Suiza) Paolo Sossi y Dan Bower analizaron las proporciones isotópicas de una amplia variedad de meteoritos, así como muestras asociadas con Marte y el asteroide Vesta, y las compararon con la composición isotópica de la Tierra.
A partir de un nuevo método estadístico aplicado a datos de diez sistemas isotópicos distintos, los científicos concluyeron que el material originario del Sistema Solar exterior representó menos del 2% de la masa terrestre y que incluso podría no haber contribuido en absoluto a la formación del planeta.
"Nuestros cálculos dejan claro que el material que formó la Tierra procede de una única reserva de materia", señaló Sossi. Por su parte, Bower afirmó que el equipo quedó "verdaderamente sorprendido" al comprobar que la composición terrestre puede explicarse únicamente con materiales del Sistema Solar interior.
Durante décadas, numerosos investigadores venían defendiendo que entre el 6% y el 40% de los componentes que dieron origen a la Tierra procedían de zonas situadas más allá de Júpiter. Esa idea servía también para explicar la llegada de elementos volátiles, entre ellos el agua, desde regiones más frías y alejadas del Sol.
Sin embargo, los resultados del nuevo trabajo no muestran señales de un intercambio relevante de material entre el Sistema Solar interior y el exterior durante la formación de la Tierra. Según los autores, el planeta habría crecido en un entorno relativamente estable mediante la incorporación gradual de cuerpos próximos.
Ahora, los análisis científicos y astrofísicos realizados tras este estudio, se suman al debate abierto en los últimos años sobre el origen del agua terrestre y el papel desempeñado por Júpiter durante la formación del Sistema Solar. Los autores sostienen que sus resultados refuerzan la idea de que el planeta gigante actuó como una barrera que limitó el intercambio de material entre las regiones interior y exterior, una cuestión clave para comprender cómo se formaron la Tierra y el resto de planetas rocosos.
SISTEMAS ISOTÓPICOS
El estudio se apoya en el análisis de isótopos, variantes de un mismo elemento químico con distinta masa, una herramienta utilizada desde hace décadas para determinar el origen de meteoritos y otros cuerpos celestes. Los investigadores destacaron que el empleo combinado de diez sistemas isotópicos proporciona una imagen más completa que la obtenida en trabajos anteriores, centrados normalmente en uno o dos.
Los científicos atribuyeron este aislamiento entre las dos regiones del Sistema Solar al papel desempeñado por Júpiter durante sus primeras fases de crecimiento. Según la hipótesis que manejan, la gravedad del planeta gigante abrió una brecha en el disco de gas y polvo que rodeaba al joven Sol, dificultando el paso de material desde la periferia hacia las zonas internas.
Los resultados plasmados en este 'paper' también indican que la composición de la Tierra guarda similitudes con la de Marte y Vesta. Los autores consideran, además, que Mercurio y Venus podrían responder a un patrón de formación semejante, aunque reconocen que serán necesarias nuevas investigaciones para comprobarlo.
(SERVIMEDIA)
20 Sep 2026
EDU/fcm/mag


