Calentamiento global

Un estudio del microplancton confirma la tropicalización del Mediterráneo en las costas peninsulares

Madrid
SERVIMEDIA

Un estudio del microplancton marino ha confirmado que la tropicalización del mar Mediterráneo ya es un proceso en marcha en su cuenca occidental, incluidas las aguas próximas a la Península Ibérica. Esta investigación liderada por el Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA-UAB) demuestra por primera vez que la expansión de especies microscópicas de aguas cálidas constituye una señal clara y temprana del impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos.

Basado en tendencias de comportamiento y presencia de especies, así como del estudio de registros paleoclimáticos, el trabajo demuestra "que los microfósiles conservados en sedimentos marinos constituyen una referencia esencial para comprender la dinámica a largo plazo de la biodiversidad mediterránea en un contexto de calentamiento global".

Publicado en la revista 'Global and Planetary Change', analiza registros de sedimentos marinos del Mar de Alborán y del Estrecho de Mesina, "auténticos archivos naturales que conservan restos fósiles de plancton acumulados durante los últimos dos milenios". A partir de ellos, el equipo de oceanógrafos reconstruyó la evolución de la biodiversidad planctónica y "detectó cambios acelerados desde el inicio de la Revolución Industrial, coincidiendo con el aumento de la temperatura superficial del mar".

El Mediterráneo es, según el equipo multidisciplinar con investigadores españoles, italianos y panameños que trabajaron en este estudio, "uno de los principales puntos calientes de biodiversidad del planeta" y, al mismo tiempo, "una de las regiones más vulnerables al cambio climático". Hasta ahora, la mayoría de los estudios sobre los cambios en la biodiversidad marina se centraron principalmente "en organismos con los que los seres humanos interactúan o que consumen, como los peces". Por el contrario, apenas se prestó atención al plancton, a pesar de "su papel fundamental como base de las redes tróficas marinas y en el funcionamiento de los ecosistemas marinos".

AGUAS MÁS CÁLIDAS Y POBRES EN NUTRIENTES

"Los resultados muestran que el calentamiento ya ha alterado la base de las redes tróficas marinas, es decir, a los productores y consumidores primarios planctónicos, esenciales para el equilibrio de los ecosistemas oceánicos", explicó el investigador del ICTA-UAB y primer autor del estudio, Arturo Lucas. La investigación se centró en dos grandes grupos de microorganismos calcificadores: los cocolitóforos, microalgas fotosintéticas, y los foraminíferos planctónicos, pertenecientes al zooplancton. Ambos "desempeñan un papel clave en el ciclo del carbono y en la química del océano". Sin embargo, sus poblaciones están variando, "tropicalizándose" en un mar "cada vez más cálido, estratificado y pobre en nutrientes".

Uno de los hallazgos más significativos es el aumento de 'Gephyrocapsa oceanica', una microalga fotosintética común en aguas tropicales del Atlántico que se dispersa hacia aguas mediterráneas a través del estrecho de Gibraltar. Hasta ahora, "esta especie solo era abundante en el Mediterráneo durante periodos cálidos, lo que refuerza su valor como indicador del calentamiento actual". Aunque el plancton es prácticamente imperceptible a simple vista, los investigadores advierten de sus implicaciones ecológicas. "Hay que tener muy presente que las alteraciones en la base de la red trófica pueden propagarse hacia niveles superiores, afectando al equilibrio general del ecosistema marino", señaló la coautora del estudio Patrizia Ziveri, del ICTA-UAB.

MAR SENSIBLE Y ESTRATÉGICO

El trabajo concluye que la tropicalización del Mediterráneo occidental ya no es una proyección futura, sino una realidad en curso. Analizar el plancton, subrayaron los científicos, "permite anticipar cómo el cambio climático está transformando uno de los mares más sensibles y estratégicos del planeta". El estudio demostró que el cambio climático no solo "altera la biodiversidad", sino también "el funcionamiento biogeoquímico del agua", incluido el ciclo del carbono en un Mediterráneo "cada vez más estratificado y oligotrófico".

El estudio contó con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través del proyecto Biocal y de la Unión Europea mediante fondos FEDER. También recibió apoyo de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), del programa de excelencia 'María de Maeztu' y de la Generalitat de Catalunya.

(SERVIMEDIA)
13 Feb 2026
EDU/pai