Crisis energética
Europa avanza hacia la electrificación 100 días después de la guerra en Irán
- La factura energética de la UE asciende a 62.00 millones extra desde los ataques de Estados Unidos e Israel
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Este domingo se cumplen 100 días de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, que ha generado una crisis energética por el bloqueo del estrecho de Ormuz, y nuevos informes muestran que Europa ha avanzado desde entonces en medidas para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y ha apostado por la electrificación.
El impacto de la guerra se ha extendido por todo el mundo y ha afectado a múltiples sectores de la economía, mientras que, en estos casi 100 días, la energía eólica y la solar han generado más electricidad que el gas en el mundo por primera vez en la historia.
El Instituto Jacques Delors apunta este viernes en un nuevo informe que la UE ha pagado una factura energética adicional de 62.000 millones de euros desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
“Europa está asumiendo los costes de una guerra que ni inició ni se unió, mientras sigue gastando miles de millones para compensar la carga fiscal de la dependencia de los combustibles fósiles. Esto no es sostenible”, indica el Instituto Jacques Delors.
No obstante, 23 países comunitarios (todos salvo Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo y Malta) han adoptado más de 210 medidas de emergencia y han movilizado cerca de 16.000 millones de euros en gasto público, que se suman a un aumento estimado de 46.000 millones de euros en los costes de importación de combustibles fósiles.
Además, siete países de la UE (Croacia, España, Estonia, Francia, Países Bajos, Portugal y Suecia) han adoptado medidas que apoyan explícitamente la electrificación ante la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles. Ese gasto confirmado asciende a 1.000 millones de euros, que aumenta a unos 2.500 millones si se contabiliza el componente estimado de electrificación del paquete anticrisis de España.
GAS NATURAL LICUADO
Además, el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (Ieefa, por sus siglas en inglés) destaca que las importaciones de gas natural licuado (GNL) de la UE han descendido un 1,2% desde marzo (cuando comenzó la guerra) hasta mayo.
Además, algunos países, entre ellos España, respondieron a la crisis limitando las importaciones de gas natural licuado, pero otros, como Italia o Alemania, aumentaron su dependencia al incrementarlas.
“La UE se ha dado cuenta de que su decisión de 2022 de impulsar las importaciones de GNL ya no es sostenible. Las limitaciones de suministro han provocado una reducción de las importaciones de GNL, lo que pone de relieve la necesidad inminente de reducir aún más la demanda de gas para evitar poner en peligro la seguridad energética del bloque”, destaca Ana María Jaller-Makarewicz, analista principal de energía de la Ieefa.
Por otro lado, Solar Power Europe muestra que la generación de energía solar fotovoltaica en la UE ha supuesto un ahorro de 12.800 millones de euros en importaciones de gas evitadas desde el inicio de la guerra.
“La energía solar está protegiendo a los europeos de un impacto aún mayor derivado de esta última crisis de los combustibles fósiles. A fecha de 2 de junio, el parque solar existente ha permitido ahorrar 12.800 millones de euros en importaciones de gas. Esto supone una media de 136 millones de euros al día. Los ciudadanos europeos están recurriendo a la energía solar en este momento de crisis. Los gobiernos deberían seguir su ejemplo”, según Walburga Hemetsberger, CEO de SolarPower Europe.
SEGURIDAD ENERGÉTICA
Así pues, Europa se decanta por la energía limpia ante la crisis de los precios de los combustibles fósiles. A medida que aumentaban las ventas de bombas de calor y crecía la cuota de mercado de los vehículos eléctricos, la energía solar y las baterías han permitido a los ciudadanos de la UE ahorrar miles de millones de euros.
“Los primeros 100 días de conflicto en Oriente Medio han puesto de manifiesto una realidad estratégica para Europa: la seguridad energética ya no puede disociarse de la electrificación. Acelerar la transición hacia el transporte, la calefacción y la industria electrificados es esencial para reducir la dependencia de los combustibles importados y reforzar la resiliencia. La razón por la que funcionará es que los hogares y las empresas ahorrarán decenas de miles de millones de euros cada año”, subraya Adrian Hiel, director de la Electrification Alliance.
Con el cierre del estrecho de Ormuz, la crisis de los combustibles fósiles mostrado que Europa está más expuesta a las fluctuaciones del precio del gas que antes de la crisis de Ucrania y que su dependencia de las importaciones estadounidenses se ha acentuado, ya que en 2026 el 66% del gas natural licuado total procederá de allí.
Tinne van der Straeten, CEO de WindEurope, indica que “Europa sigue gastando miles de millones en importaciones de combustibles fósiles”. “Eso no es seguridad energética. Es dependencia. Ya disponemos de la alternativa. La energía eólica suministra hoy en día el 20% de la electricidad de Europa. Y no nos faltan soluciones”, apostilla.
(SERVIMEDIA)
05 Jun 2026
MGR/clc


