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La fábrica inteligente mide la energía, pero aún no sabe gestionarla, advierte el Foro Industria y Energía
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El Foro Industria y Energía ha publicado un análisis en el que pone en cuestión uno de los supuestos más extendidos del sector: que la Industria 4.0 conduce de forma natural a una mejor gestión energética.
La conclusión es que la relación existe, pero es incompleta, y que una parte relevante de ese potencial pertenece todavía al terreno de las posibilidades futuras.
"La digitalización industrial conduce de forma natural a una gestión energética eficiente. Es una narrativa atractiva, pero incompleta", afirmó Jesús Martínez, fundador de Kurago y profesor de Digitalización y Transformación Organizativa en la Universidad de Deusto. El diagnóstico coincide con el estudio Energy management and industry 4.0: Analysis of the enabling effects of digitalization on the implementation of energy management practices, elaborado por investigadores de las universidades de Milán, Linköping y Sydney, que identifica una brecha significativa entre las capacidades técnicas disponibles y su traducción real en prácticas de gestión energética.
“La fábrica inteligente será energéticamente eficiente cuando la energía deje de ser un dato y pase a ser un criterio” Jesús Martínez, fundador de Kurago y profesor de la Universidad de Deusto
La digitalización ha permitido algo que hace apenas una década era impensable: conocer en tiempo real el comportamiento energético de una planta, identificar picos de consumo y detectar desviaciones. Sin embargo, disponer de datos no equivale a disponer de una estrategia. En la mayoría de las fábricas, los sistemas de planificación (MES, ERP) siguen optimizando en torno a plazos de entrega y eficiencia productiva. "La energía rara vez forma parte del núcleo de decisión en tiempo real", señala Martínez.
El problema, según el análisis, no es técnico sino conceptual y organizativo: la energía se trata como un beneficio colateral de la digitalización, no como un eje de diseño. Disponer de datos no equivale a disponer de una estrategia. La gestión energética real requiere integrar el coste energético en los algoritmos de planificación, establecer objetivos, asignar responsabilidades y vincular el consumo a los indicadores de producción.
La fábrica inteligente puede ser un aliado de la descarbonización industrial, pero solo si gestiona la energía con la misma madurez con la que gestiona la calidad o la logística. Eso implica rediseñar procesos, secuencias e inercias operativas, no limitarse a añadir capas de monitorización. La verdadera fábrica energéticamente inteligente será aquella capaz de optimizar la producción en función del estado dinámico del sistema energético e interactuar activamente con la red eléctrica.
El Foro Industria y Energía abre con este análisis un debate sobre la gobernanza energética en la industria: quién decide, con qué información y con qué visión de largo plazo. "Las barreras actuales no son técnicas, sino organizativas y de modelo mental", advierte Martínez. Por eso, Albert Concepción, presidente del Foro Industria y Energía plantea la necesidad de avanzar hacia un modelo en el que la energía deje de ser un beneficio colateral y pase a ser uno de los ejes de diseño de la smart factory.
(SERVIMEDIA)
24 Feb 2026
s/gja


