Ayuda humanitaria

Farmamundi actuó en 11 emergencias en 2025 y alerta de la falta de fondos humanitarios

MADRID
SERVIMEDIA

El Fondo de Acción Humanitaria y de Emergencias de Farmamundi respondió a 11 emergencias en 11 países en 2025 ofreciendo asistencia directa a 48.915 personas, en su mayoría mujeres, niñas y niños, aunque alertó de la falta de fondos humanitarios.

Según informó Farmamundi este jueves, los conflictos armados prolongados, desplazamientos forzados, brotes epidémicos y desastres naturales volvieron a marcar el año 2025 para millones de personas en todo el mundo.

En un contexto de inseguridad creciente y de reducción progresiva de la financiación humanitaria, el Fondo de Acción Humanitaria y de Emergencias de Farmamundi logró responder a 11 crisis humanitarias en 11 países.

Las intervenciones se llevaron a cabo en Etiopía, Haití, Kenia, Líbano, Myanmar, Palestina, República Democrática del Congo, República Dominicana, Siria, Uganda y Yemen, y alcanzaron a 48.915 personas, de las cuales 32.689 fueron mujeres. Dos de cada tres personas atendidas fueron mujeres y niñas (un 67%), reflejo de una estrategia que sitúa la protección, la salud y los derechos de estas en el centro de la respuesta.

En este sentido, la responsable de Acción Humanitaria de Farmamundi, Tania Montesinos, subrayó que “desde el Fondo de Emergencias de Farmamundi hemos puesto el foco en la atención sanitaria y el suministro de medicamentos, la prevención de epidemias, apoyo psicosocial y protección, junto con la distribución de alimentos, artículos básicos y ayuda económica, con un enfoque prioritario en mujeres y niñas”.

INSEGURIDAD CRECIENTE

Además, alertó de la falta de recursos, ya que “estamos ante una realidad alarmante: mientras las necesidades humanitarias siguen creciendo, los recursos disminuyen, comprometiendo la capacidad de respuesta para este y próximos años”.

En 2026 se estima que 239 millones de personas necesitarán asistencia humanitaria, en un contexto marcado por el “reset humanitario” impulsado por Naciones Unidas, que plantea reformar el sistema humanitario global ante la reducción de fondos y la necesidad de priorizar intervenciones.

En Palestina, la ofensiva militar en la Franja de Gaza provocó una catástrofe humanitaria prolongada y sin precedentes, con más de 70.000 personas fallecidas desde octubre de 2023, un colapso casi total de los servicios básicos y en medio del crudo invierno.

“Nos hemos centrado en garantizar alimentos y artículos de primera necesidad, puerta a puerta, a familias desplazadas que sobreviven en condiciones extremas”, prosiguió Montesinos.

EMERGENCIAS

En Siria, tras más de 14 años de guerra, los terremotos y la reactivación del conflicto forzaron nuevos desplazamientos en el noroeste del país. En campamentos como el de Jindires, la respuesta reforzó la atención sanitaria primaria, el acceso a medicamentos esenciales y la cobertura de necesidades básicas para una población atrapada en una crisis prolongada.

La salud fue un eje central de la respuesta humanitaria. En Uganda, el brote de ébola declarado en enero de 2025 puso en riesgo a miles de personas refugiadas en el asentamiento de Kyaka II. La intervención se centró en la detección temprana de casos, la formación del personal sanitario y la prevención comunitaria para contener la expansión del virus.

En la República Democrática del Congo, la violencia armada en Kivu Norte provocó desplazamientos masivos y un aumento de la violencia contra mujeres y niñas. La respuesta reforzó centros de salud, garantizado atención en salud materno infantil y salud sexual y reproductiva. También ofreció atención integral a mujeres supervivientes de violencia.

En Kenia, miles de mujeres y niñas refugiadas viven en asentamientos informales con un acceso muy limitado a servicios básicos. La intervención fortaleció servicios sanitarios integrales, mejorado la atención ginecológica y materno infantil y reforzado los mecanismos de protección.

(SERVIMEDIA)
05 Mar 2026
ABG/clc