Pensiones

Fedea señala una mejora en la sostenibilidad de las pensiones con las últimas reformas, pero avisa del riesgo de ser “excesivamente optimistas”

MADRID
SERVIMEDIA

Un nuevo estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) señala que, con las reformas de pensiones de la pasada legislatura se ha producido una mejora en la sostenibilidad estructural del sistema público en España, aunque avisa de que estos avances están condicionados por “supuestos que podrían ser excesivamente optimistas”.

Así lo refleja un análisis realizado por economistas de las Universidades de Valencia y Extremadura, José Enrique Devesa, Inmaculada Domínguez, Borja Encinas y Robert Meneu, en el que se propone un nuevo indicador de sostenibilidad económica, financiera y actuarial para los sistemas públicos de pensiones de la Unión Europea, construido a partir de los datos oficiales del ‘Ageing Report 2024’.

A diferencia del tradicional indicador de "equilibrio financiero o contable" anual, que compara los ingresos y gastos agregados del sistema de pensiones, este nuevo indicador estructural compara el valor de las pensiones con el valor de las cotizaciones realizadas por una cohorte a lo largo de su ciclo de vida, ambos descontados al mismo punto en el tiempo.

El informe de Fedea sostiene que los resultados del indicador de equilibrio financiero recogidos en el ‘Ageing Report 2024’ son conocidos, mostrando que el envejecimiento demográfico y la llegada a la jubilación de la generación del ‘baby-boom’ impactará con fuerza en España, provocando un aumento del déficit del sistema de pensiones de 2,5 puntos de PIB entre 2022 y 2050, el sexto mayor aumento en la UE.

Sin embargo, el nuevo indicador de sostenibilidad propuesto en este trabajo apunta a una mejora a largo plazo de la sostenibilidad estructural. En una comparativa con Alemania, Francia, Países Bajos y Suecia, el indicador de sostenibilidad de España sería el que más mejoraría.

Esto refleja que las recientes reformas de 2021 y 2023, orientadas a reforzar los ingresos y a aumentar la edad efectiva de jubilación, tendrían un impacto positivo en el diseño estructural a largo plazo, es decir, en una relación más equilibrada entre cotizaciones y pensiones, compatible con el crecimiento económico proyectado a largo plazo.

No obstante, los autores advierten de que estos resultados deben interpretarse con “mucha cautela”. Alertan de que la mejora prevista para España se apoya en supuestos aportados por España para las proyecciones del ‘Ageing Report 2024’ y que consideran "excesivamente optimistas".

Concretamente, apuntan a un aumento excesivo de la tasa de actividad proyectada para los mayores de 55 años, que repercute tanto en una mayor edad de jubilación efectiva como en carreras laborales más largas, y a una sorprendente y drástica reducción de la tasa de reemplazo (generosidad) de las nuevas pensiones, sobrevalorando, a su juicio, el efecto de que la base máxima de cotización vaya a crecer hasta 2050 por encima de la pensión máxima.

En definitiva, el trabajo concluye que las últimas reformas pueden haber mejorado el diseño estructural del sistema español de pensiones, pero subraya que la magnitud de esa mejora dependerá de que se cumplan los optimistas supuestos del ‘Ageing Report 2024’.

(SERVIMEDIA)
21 Sep 2026
DMM/gja