Laboral
Garamendi reclama más sanitarios, “controles” y que la Seguridad Social asuma el coste de los primeros 15 días de las bajas
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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, desgranó este martes una batería de medidas para tratar de reducir el absentismo laboral, entre las que citó el refuerzo del sistema sanitario, “adelantar los controles” a los trabajadores, reforzar las competencias de las mutuas y, hasta que esto no se realice, que la Seguridad Social asuma el gasto que afrontan ahora las empresas en los primeros 15 días de cada proceso de incapacidad temporal (IT).
Así se expresó Garamendi durante la clausura de una jornada de la patronal sobre absentismo laboral, en la que dijo que “cuando un problema es de todos, la solución también tiene que ser de todos”.
Por ello, planteó propuestas como el refuerzo del sistema sanitario, con más profesionales y “mejor pagados, si es necesario”, recordando que el Estado está destinando 17.000 millones de euros al coste del absentismo laboral cada año, una factura que, con el gasto de las empresas, escala a 33.000 millones.
Además, comentó que es “imprescindible potenciar las competencias de las mutuas” y “adelantar los controles” a los trabajadores de baja médica, que actualmente comienzan a partir del año y que, a su parecer, deberían realizarse a los tres, seis y nueve meses también. Igualmente, emplazó a que la Inspección Médica de la Seguridad Social asuma esas revisiones cuando la reiteración de bajas supere la media habitual.
Hasta tanto no se pongan en marcha estas medidas, Garamendi pidió que la Seguridad Social “asuma el pago íntegro” del trabajador durante los primeros 15 días, que ahora afrontan las empresas entre el cuarto y el día 15, cuando casi el 69% de los procesos de incapacidad temporal (IT) no superan esos 15 días y que, por tanto, están “solo a cargo de la empresa”.
Asimismo, reclamó exonerar a las empresas del gasto por contingencias comunes cuando los procesos superan el año y en los procesos por contingencias comunes. Igualmente, apremió a reducir el coste de los contratos de duración determinada para cubrir bajas médicas y que esas medidas “se apliquen al colectivo de los autónomos, que tienen que seguir pagando aún sin ingresos por actividad”.
En definitiva, Garamendi dibujó el absentismo como un problema de salud pero también de carácter económico que “nos afecta a todos” y aclaró que las empresas son las primeras en “señalar que, tras cada baja médica, hay una persona”.
CEPYME Y ATA
Por su parte, la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, citó el absentismo como uno de los “principales problemas” de las pymes en España y contrapuso los datos de bajas de los autónomos con los de los empleados por cuenta ajena, muy superiores. “Debemos de ser una raza especial los autónomos”, ironizó.
Esta idea fue reforzada por el presidente de ATA, Lorenzo Amor, quien explicó que, de cada 1.000 autónomos, se dan de baja 9,4, mientras que entre los trabajadores por cuenta ajena la cifra se dispara a 43. Asimismo, alertó de que la tasa de incidencia del absentismo se ha disparado un 70% en los últimos cinco años entre los empleados, mientras que en el caso de los autónomos se ha reducido.
Y ello pese a que, según relató, los autónomos “sufren los mismos problemas” que los asalariados en lo que hace referencia al sistema sanitario o a haber atravesado la pandemia de covid-19.
(SERVIMEDIA)
16 Jun 2026
DMM/clc


