Ciencia
La genética está detrás del 50% de la esperanza de vida humana
- La longevidad vital se hereda más de lo que se creía, según un estudio
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La longevidad humana es mucho más hereditaria de lo que se creía anteriormente, puesto que la genética puede explicar el 50% de la esperanza de vida.
Así se desprende de un estudio llevado a cabo por ocho investigadores pertenecientes a instituciones de China, Israel, Países Bajos o Suecia y publicado este jueves en la revista ‘Science’.
Esta investigación muestra que, una vez que se tienen en cuenta las muertes por factores externos, como accidentes o enfermedades infecciosas, la genética está detrás del 50% de cuánto tiempo se espera de vida.
"El estudio tiene importantes consecuencias para la investigación sobre el envejecimiento", indican Daniela Bakula y Morten Scheibye-Knudsen en un artículo asociado.
Los autores apuntan que “una contribución genética sustancial refuerza la justificación de los esfuerzos a gran escala para identificar variantes asociadas a la longevidad, refinar las puntuaciones de riesgo poligénico y vincular las diferencias genéticas con vías biológicas específicas que regulan el envejecimiento".
DESAFÍO
Comprender la heredabilidad de la longevidad humana es una pregunta central en la investigación sobre el envejecimiento, pero medir la influencia genética en la longevidad sigue siendo un desafío.
Aunque se han identificado algunos genes vinculados a la longevidad, las fuerzas ambientales externas, como las enfermedades o las condiciones de vida, ejercen una poderosa influencia en la longevidad de una persona y, a menudo, oscurecen o confunden los posibles efectos genéticos.
Además, estudios previos han arrojado estimaciones muy variables de la heredabilidad de la longevidad humana, lo que ha alimentado el escepticismo sobre el papel de la genética en el envejecimiento.
Las conclusiones de esas investigaciones son sorprendentes, dado que la longevidad es más heredable en ratones de laboratorio y que la mayoría de los rasgos fisiológicos humanos muestran una determinación genética mucho mayor.
MORTALIDAD ‘INTRÍNSECA’
Ben Shenhar, del Instituto Weizmann de Ciencias (Israel), y sus colegas señalan que esa discrepancia podría deberse a factores de confusión pasados por alto en investigaciones previas, en particular la elevada carga de mortalidad ‘extrínseca’ (muertes por causas externas) en las poblaciones históricas que sustentan estos estudios.
Estas causas externas de muerte probablemente diluyen el impacto medible de la genética, que configura principalmente la mortalidad ‘intrínseca’ impulsada por el envejecimiento y el declive biológico interno.
Los investigadores utilizaron modelos matemáticos, simulaciones de mortalidad humana y múltiples conjuntos de datos de cohortes gemelas a gran escala para desentrañar las causas intrínsecas y extrínsecas de muerte.
Según sus hallazgos, la mortalidad extrínseca reduce sistemáticamente las estimaciones de heredabilidad de la longevidad.
Una vez contabilizadas adecuadamente las muertes por causas externas, los autores demuestran que la contribución genética a la longevidad humana aumenta drásticamente, hasta alcanzar cerca de un 55%, más del doble de las estimaciones previas, lo que sugiere que la genética es un factor central en el envejecimiento humano.
(SERVIMEDIA)
29 Ene 2026
MGR/clc


