Materias Primas
El Gobierno aprueba el I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2026-2030 con una inversión de 414 millones
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El Gobierno aprobó este martes el I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2026-2030, ligado a una inversión pública de 414 millones de euros y basada en cuatro ejes estratégicos: autonomía, fomento de la industria, circularidad y gestión sostenible.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico explicó en un comunicado que el Plan contiene 34 medidas y de ellas ocho son prioritarias, como el Programa Nacional de Exploración Minera (PNEM). Su enfoque es integral y de 360 grados para la gestión de materias primas. También está centrado en la identificación de necesidades; reciclaje y circularidad; trazabilidad de materias primas; conocimiento del recurso existente y recuperación; y restauración ecológica de espacios.
Las 34 actuaciones del plan son interdepartamentales repartidas en cuatro categorías: regulatorias, sectoriales, transversales y de impulso a la I+D+i. Todas ellas están en sintonía con el Reglamento de materias primas fundamentales de la UE (CRMA, por sus siglas en inglés) y el II Plan de Acción de Economía Circular, y responde a la Hoja de ruta para la gestión sostenible de las materias primas minerales.
Las actuaciones normativas atienden a los más altos estándares ambientales y sociales, y al desarrollo de las regulaciones nacionales y europeas. De esta forma, se actualizará el Real Decreto sobre gestión de los residuos de las industrias extractivas y de protección y rehabilitación del espacio afectado por actividades mineras; la modificación de la Ley de Minas, con integración de disposiciones del CRMA, o el nuevo Reglamento de seguridad minera, ya en tramitación.
Este Plan también impulsará la restauración de instalaciones mineras abandonadas, el aprovechamiento de residuos de las más de 1.000 balsas y escombreras del país, o la recuperación de materias primas de equipos electrónicos, en el marco del desarrollo de proyectos innovadores, tanto industriales como de circularidad.
Asimismo, se contemplan actuaciones para la preservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, la recuperación de zonas degradadas, la identificación de necesidades formativas, y el análisis de la incidencia de la actividad extractiva en zonas rurales, desindustrializadas y de reto demográfico.
La cartera presidida por Sara Aagesen precisó que la transición energética implica un mayor uso de determinadas materias primas, pero con menor actividad extractiva que en una economía basada en fósiles, tanto en superficie afectada como en volumen extraído.
En este sentido, la Unión Europea (UE) identificó 34 materias primas básicas para las energías renovables, la movilidad eléctrica, la industria manufacturera avanzada, las tecnologías digitales y los sectores aeroespacial y defensa, entre otros.
Además, en un contexto geopolítico como el actual y con la UE y sus miembros embarcados en conseguir su autonomía estratégica, se necesita una aproximación integral a la obtención, gestión, tratamiento y recuperación de las materias primas minerales.
Transición Ecológica destacó que España tiene una posición destacable como productor de materias primas minerales. A nivel mundial es el primer productor de pizarra de techar; en Europa, es el primer productor de yeso y fluorita, el único de sepiolita y estroncio, el segundo de cobre, magnesita, mármol y potasa, y el tercero de wolframio.
Asimismo, hay cerca de 2.600 explotaciones, que mantienen más de 30.000 empleos, cuya producción tiene un valor superior a los 3.500 millones anuales. El valor económico de las materias primas fundamentales, como cobre, fluorita, feldespato, estroncio y wolframio, supera los 850 millones.
EXPLORACIÓN MINERA 2026-2030
Otra de las actuaciones prioritarias del Plan es el Programa Nacional de Exploración Minera (PNEM), asociado a una inversión de 182 millones. De esa cantidad, 32 millones irán al aprovechamiento de residuos de la industria extractiva que contengan materias primas fundamentales y otros 150 millones se destinarán a la exploración minera con nuevas tecnologías.
Sus actuaciones se estructuran en un bloque de exploración de materias primas primarias, con el reconocimiento de la litoteca del Instituto Geológico y Minero de España-CSIC, cartografía, estudios geoquímicos, geofísicos, sondeos y modelos predictivos con Inteligencia Artificial; otra pata de aprovechamiento de residuos mineros con inventarios, bases de datos y análisis avanzados; y un tercer pilar de actuaciones transversales para sostenibilidad, gestión de datos, formación y difusión.
El IGME-CSIC, las comunidades autónomas, Hunosa y otros actores ejecutarán el PNEM, a partir de nuevos estudios geofísicos y la revisión de los existentes, la combinación de tecnologías de detección remota (gravimetría, radiometría, magnetometría y métodos sísmicos o electromagnéticos) y la realización de vuelos, sondeos y calicatas. Todos los datos obtenidos se integrarán y se generarán mapas de la potencialidad minera en España, incluyendo residuos de balsas y escombreras.
PRIMER PLAN DE EXPLORACIÓN EN DEMOCRACIA
La última prospección sistemática similar fue el Plan Nacional de Minería entre 1969 y 1970. Transición Ecológica subrayó que el PNEM mejorará el conocimiento de los recursos minerales existentes y atenderá a materias primas fundamentales como el litio, el níquel, el cobalto, o las tierras raras, ya que aquellos estudios no buscaban las materias demandadas en la actualidad.
Asimismo, el PNEM promueve la economía circular mediante la exploración de recursos secundarios en las instalaciones de residuos de la industria extractiva, tanto en explotaciones en activo como en aquellas cerradas y abandonadas, cuyo aprovechamiento se hizo con técnicas que no contaban con la tecnología actual y que, por tanto, hoy en día pueden ser recuperables.
La elaboración del Plan de Acción contó con la participación de ocho ministerios distintos, comunidades autónomas y entidades locales, el sector empresarial, los sindicatos, el entorno académico y científico y asociaciones ecologistas y de la sociedad civil.
(SERVIMEDIA)
10 Mar 2026
NFA/gja


