8-M

El Gobierno declara Lugar de Memoria Democrática las manifestaciones feministas del 8 de marzo

MADRID
SERVIMEDIA

El Gobierno ha acordado declarar Lugar de Memoria Democrática las manifestaciones feministas del 8 de marzo por su "especial relevancia en la consolidación de la igualdad y los valores democráticos". Instaurado en 1975 por Naciones Unidas como ‘Día Internacional de la Mujer’, el 8-M recuerda la primera gran manifestación de mujeres obreras textiles en Nueva York de 1857.

Estas movilizaciones, dice el Ejecutivo en un comunicado, se han convertido en “mareas democráticas y de homenaje a mujeres que han liderado la lucha por la igualdad y fueron ejemplo para futuras generaciones”. Las históricas marchas de 2018 y 2019, añade, demostraron que el feminismo constituye una gran corriente democratizadora que, “año tras año, continúan consolidando los derechos adquiridos y abren el camino a nuevas conquistas democráticas”.

"Por su contribución a las libertades, por su poder transformador hacia una sociedad más justa e igualitaria y por su carácter democrático y pacífico, ‘Las manifestaciones feministas del 8 de marzo’ merecen la consideración de Lugar de Memoria Democrática" en su categoría de patrimonio cultural inmaterial o intangible, tal y como publico este sábado el Boletín Oficial del Estado (BOE).

HISTORIA

Las trabajadoras de la industria Cotton se manifestaron aquel 8 de marzo de 1857 demandando, entre otras reclamaciones, la reducción de la jornada laboral a 10 horas y salarios equiparados a los de los hombres. La manifestación fue brutalmente reprimida, con un balance de 120 mujeres muertas. Años después, el 8 de marzo de 1908, se celebró la primera manifestación feminista en Nueva York, con una repercusión similar a la celebrada en 1857.

El comunicado del Ejecutivo señala que la tradición feminista europea, que desde finales del siglo XIX organizó a mujeres de clases medias y trabajadoras, jugó un papel fundamental en el continente. Así, destaca el papel de las mujeres vinculadas a la Segunda Internacional, especialmente el de la alemana Clara Zetkin, que impulsó la propuesta en 1910 en Copenhague (Dinamarca) de fijar una jornada dedicada a la celebración internacional de las mujeres durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas.

FEMINISMO NACIONAL

En España, a finales del siglo XIX comenzó a consolidarse un relevante movimiento femenino en torno a asociaciones como la Sociedad Progresiva Femenina de Barcelona. En ese marco, se celebró la considerada primera gran manifestación feminista en 1910, con 20.000 mujeres manifestándose en aquella ciudad exigiendo el fin del control eclesiástico sobre la vida y la educación femeninas.

Tras la Primera Guerra Mundial, nacieron nuevas asociaciones y colectivos de mujeres que reclamaban la abolición de la prostitución legalizada, el derecho a desempeñar profesiones liberales, el acceso a cargos oficiales, el derecho al voto, la igualdad salarial o el acceso a los distintos niveles educativos. Mujeres como Clara Campoamor, Victoria Kent, Margarita Nelken, Carmen de Burgos, Emilia Pardo Bazán, Concepción Arenal o María Lejarraga fueron las primeras grandes figuras de las corrientes feministas que reclamaron derechos.

Las reivindicaciones avanzaron en la España de la Segunda República, cuando el movimiento feminista logró el derecho al voto, las mujeres se convirtieron en ciudadanas y con acceso a cargos públicos en igualdad de condiciones que los hombres; instauración del matrimonio civil; reconocimiento de la igualdad entre hijos legítimos e ilegítimos; divorcio; acceso universal a la educación; o aborto.

El franquismo abolió la mayoría de aquellas conquistas femeninas y el papel social de la mujer quedó relegado al ámbito familiar. Con la recuperación de la democracia, el movimiento feminista volvió a coger impulso y reclamó los derechos perdidos y la ampliación de otros ya consolidados en Europa.

El 8 de marzo de 1978 se autorizó la primera manifestación feminista en España bajo el lema 'Por un puesto de trabajo sin discriminación', reclamando igualdad salarial, acceso a todas las categorías profesionales y formativas y la eliminación de la discriminación laboral. Las fuerzas de seguridad disolvieron la protesta con botes de humo y bolas de goma cuando las mujeres quisieron prolongar la manifestación.

A partir de entonces, el movimiento feminista conquistó nuevos derechos, desde despenalización del aborto, libertad y educación sexual, divorcio y legalización de anticonceptivos, hasta legislaciones que buscaban la erradicación de la violencia de género o la igualdad con los hombres.

(SERVIMEDIA)
07 Mar 2026
SGR/fcm