Seguridad

El Gobierno gastará hasta 480.000 euros en contratar vigilantes para Cuelgamuros para el periodo de obras por su resignificación

MADRID
SERVIMEDIA

Patrimonio Nacional ha licitado, por un máximo de 480.000 euros, la contratación del servicio de vigilancia de seguridad para las dependencias del Valle de Cuelgamuros desde el 29 de julio de este año hasta el 28 de julio de 2029. Entre medias, a lo largo de 2027 está previsto que comiencen las obras de resignificación del antiguo Valle de los Caídos, que se prevé duren al menos cuatro años.

Tal y como se desprende del contrato, anunciado a finales de febrero, el objetivo es el de cubrir las necesidades de vigilancia “interior y exterior de todas las edificaciones y los espacios exteriores administrados, mediante la presencia física de vigilantes de seguridad utilizando tecnologías de vigilancia, que garanticen la seguridad de su personal, usuarios y visitantes”.

Y es que, según se detalla, hasta ahora se encargaba de estas contrataciones la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, actualmente “inmersa en un proceso de extinción” por resultar “incompatibles sus fines con Los principios y valores constitucionales”. Pero al no existir aún un nuevo marco jurídico aplicable a Cuelgamuros, es el Consejo de Administración de Patrimonio Nacional el que ejerce las funciones de patronato y representación de la Fundación, además de realizar gastos que después “serán repercutidos a la propia Fundación”.

Estos gastos que ahora se plantean ascienden a un máximo de 480.064 euros (IVA incluido) para no más de 18.402 horas de servicio de vigilancia repartidas entre los tres años, a 21,56 euros la hora.

De hecho, el contrato detalla las horas exactas a realizar en cada ejercicio. Así, entre el 29 de julio y el 30 de noviembre de 2026 fija 2.126 horas, mientras que para el periodo comprendido entre el 1 de diciembre de 2026 y el 30 de noviembre de 2027, otras 6.134, las mismas que entre el 1 de diciembre de 2027 y el 30 de noviembre de 2028. Mientras, para la última etapa, del 1 de diciembre de 2028 al 28 de julio de 2029 serán 4.008 horas.

En principio, la licitación es para la contratación de un “número suficiente” de vigilantes de seguridad sin armas para cubrir todas las horas contempladas, sin detallar cuántos, aunque desglosa que en la actualidad son cuatro los empleados que prestan estos servicios: un jefe de equipo y tres vigilantes, uno de ellos “correturnos”.

FUNCIONES

Y desarrollarán funciones de todo tipo, como el control de acceso e identificación de los visitantes, la inspección de bolsos, mochilas o cualquier objeto que porten, o la verificación de las salidas.

También deberán controlar el acceso de los proveedores, trabajadores de Patrimonio Nacional o del personal de empresas contratadas, lo que incluiría a quienes se encarguen de las obras de resignificación, cuya duración se estima en cuatro años.

Además, se encargarán de controlar la entrada y salida de obras de arte, bienes históricos o cualquier objeto propiedad de Patrimonio. Y, junto a todo esto, realizar las rondas diarias que se determinen, vigilar los posibles eventos que se celebren y evitar que el público acceda a zonas reservadas. Lo harán tanto en días laborables como en festivos.

Asimismo, la empresa adjudicataria deberá facilitar a los vigilantes radiotransmisores portátiles, linternas de largo alcance, cargadores, detectores de metales, silbato y guantes anticorte. Y añade, en este punto, que se podrá solicitar la sustitución de la defensa por otro medio, como “spray de defensa personal”, siempre que lo autorice la Unidad de Seguridad Privada de la Policía Nacional.

Al tratarse de un lugar con “edificios históricos”, Patrimonio cederá a los vigilantes los espacios necesarios que se encuentren disponibles. Eso sí, avisa de que no podrán llevar a cabo ninguna obra sin autorización y de que, “mensualmente”, la empresa adjudicataria entregará un “informe de situación de los espacios cedidos” con “fotografías de cada uno de ellos”.

El próximo jueves a las 12:00, las empresas interesadas realizarán una visita a las instalaciones.

'LA BASE Y LA CRUZ'

El pasado mes de noviembre se conoció el proyecto ganador del concurso internacional para la resignificación del Valle de Cuelgamuros, que fue el que lleva por nombre 'La base y la Cruz'. Se trata de una intervención, con un presupuesto que ronda los 30 millones, que implica la eliminación de la escalinata que da acceso a la basílica y la construcción en la explanada anterior al templo de un centro de interpretación para explicar el significado de Cuelgamuros, con una perspectiva de los dos "bandos", pero respetará la cruz de 150 metros, la presencia de los benedictinos y el culto en el templo. También se incorporará señalización explicativa del significado de algunos elementos en las capillas y en la cúpula de la basílica.

(SERVIMEDIA)
08 Mar 2026
FCM