Italia

El Gobierno de Meloni se convierte en el más duradero de Italia desde la Segunda Guerra Mundial

Madrid
SERVIMEDIA EURACTIV

El Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni alcanzó este viernes los 1.413 días consecutivos en el poder, convirtiéndose en el Ejecutivo más duradero de la historia de la República Italiana después del de Benito Mussolini, el dictador fascista de Italia.

La duración récord del Gobierno de Giorgia Meloni será objeto de celebración por su partido, Hermanos de Italia, que ha organizado un acto en Bari, en el sur de Italia, en el que la primera ministra pronunciará un discurso en un mitin desde un escenario con vistas al mar Adriático, bajo el lema “El Gobierno más estable, una Italia más fuerte”.

Más allá de las celebraciones y las felicitaciones, Meloni ya no es el fenómeno político que llegó al poder en octubre de 2022 y ahora se enfrenta a una lista cada vez mayor de problemas de cara a las elecciones de 2027, que va desde el aumento del coste de la vida, a las tensiones en la coalición en materia de defensa, o la disputa con Donald Trump y el auge de una derecha nacionalista.

Italia sigue arrastrando problemas estructurales como la baja productividad, el declive demográfico, el estancamiento salarial y una persistente fuga de cerebros.

El plan de recuperación de la pandemia financiado por la Unión Europea (UE), que amortiguó los primeros años de mandato de Meloni, ya se ha agotado en gran medida, según señaló Salvatore Vassallo, politólogo de la Universidad de Bolonia, citado por Euractiv.

El impulso al crecimiento que proporcionaba ya no está disponible para compensar un entorno fiscal más difícil, agravado por las crisis de precios a nivel mundial.

LOGROS REALES

No obstante, Meloni puede esgrimir algunos logros reales, como que el desempleo ha descendido este año al 5%, su nivel más bajo desde que se iniciaron los registros nacionales en 2004.

Su Gobierno ha mantenido el presupuesto dentro de los límites de la UE y Bruselas espera que Roma salga del procedimiento de déficit excesivo de la UE la próxima primavera. Además, las llegadas en barco desde el norte de África se han reducido drásticamente desde 2023.

También puede atribuirse, más que ningún predecesor suyo, la estabilidad que la ha convertido en una presencia habitual en las cumbres europeas, al tiempo que ha dotado a Italia de una voz más coherente en Bruselas.

FIGURA INFLUYENTE EN LA UE

Cuando Meloni llegó al poder, muchos en Bruselas esperaban que un Gobierno italiano liderado por una política con raíces en la derecha nacionalista posfascista se convirtiera en una fuerza disruptiva dentro de la UE.

En cambio, en la capital europea, Meloni se ha convertido en una figura influyente entre los líderes de la UE, y se le atribuye haber contribuido a dar forma a algunos de los expedientes más importantes del bloque, desde la migración y el comercio hasta Ucrania.

Mientras tanto, en Roma, Meloni ha tenido dificultades para llevar a cabo algunas de sus reformas estrella prometidas. En marzo, los votantes rechazaron una reforma del poder judicial, lo que supuso la primera derrota electoral de la primera ministra.

Modificar la ley electoral italiana y el marco institucional de la presidencia del Gobierno también ha resultado igual de problemático.

En julio, la coalición de Meloni sufrió un revés parlamentario en torno a un elemento clave de su propuesta de ley electoral. Posteriormente, el Gobierno logró que la Cámara Baja aprobara la reforma en su conjunto, pero el episodio puso de manifiesto las tensiones subyacentes en su coalición de Gobierno.

LA AMENAZA DE VANNACCI

La mayor amenaza política para Meloni la representa ahora Roberto Vannacci, un exgeneral convertido en político de extrema derecha, y su movimiento recién creado, Futuro Nazionale.

Este político, contrario a la UE y escéptico respecto a la ayuda a Ucrania, está ganando terreno entre los votantes frustrados por la moderación de Meloni en materia de política exterior y de Europa.

Al basar su campaña en la “remigración”, Vannacci también está cuestionando la política migratoria de Meloni desde la derecha, poniendo en duda su eficacia en un momento en el que el gobierno italiano tenía previsto presentarla a los votantes como una victoria emblemática.

El apoyo a Vannacci ya alcanza el 7,5%, según una encuesta reciente, superando a Forza Italia, y situándose a un paso de la Liga de Matteo Salvini, que ha caído hasta el 5,7%.

Esto plantea la posibilidad de un serio quebradero de cabeza para Meloni a la hora de formar futuras coaliciones.

APOYO ELECTORAL CERCANO AL 26%

Hermanos de Italia sigue siendo, con holgura, el mayor partido, con un apoyo electoral cercano al 26%, pero la ventaja global de la coalición de centroderecha de Meloni se ha reducido a un par de puntos en varias encuestas de este verano, frente a un bloque de centroizquierda que se está consolidando, aunque sigue careciendo de un líder claro.

La extrema derecha, por su parte, se está fortaleciendo a costa de la coalición. La Liga de Salvini lucha por evitar la pérdida de consenso, y Antonio Tajani, de Forza Italia, ha tenido que defender la línea del partido sobre la ley electoral frente a las presiones internas.

Las próximas elecciones están previstas para septiembre de 2027, pero ya crecen los rumores sobre la posibilidad de que se celebren antes, en primavera.

(SERVIMEDIA)
04 Sep 2026
MGN/mjg

Palabras clave