Legislatura
El Gobierno reconoce que la "tormenta judicial" y "el ambiente electoral" no ayudan con los socios de investidura
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En el Gobierno reconocen que el "goteo" de casos judiciales que afectan al Ejecutivo y al PSOE, así como el "ambiente electoral", no ayudan en la relación con sus socios de Sumar y también con aquellos que facilitaron la investidura de Pedro Sánchez.
El Congreso aprobó este jueves con el apoyo de Junts y Vox una moción del PP que insta al jefe del Ejecutivo a presentar una cuestión de confianza y pide su dimisión.
La formación de Carles Puigdemont ya propuso un día antes la 'vía Starmer', en referencia al primer ministro británico y por la cual pretende que Sánchez se aparte de la Presidencia del Gobierno y el PSOE nomine a otro candidato, independiente o del partido para sustituirlo.
La votación de hoy no hizo más que evidenciar, a ojos del Gobierno, que las relaciones "siguen rotas" desde que Junts anunció que rompía las negociaciones con el Ejecutivo, pero eso no quita que ambas formaciones sigan hablando para salvar votaciones clave, matizan fuentes parlamentarias, que apostillan su deseo de seguir sacando adelante estas medidas.
Así, desde el Gobierno no consideran que Sumar y los socios de investidura hayan "soltado amarre", pero reconocen que la "tormenta judicial" no cesa y comprenden este desmarque. "Casi todos los días tenemos que explicar caso por caso y eso supone un desgaste. Somos conscientes de ello", aseveraron para añadir que "las casualidades no existen" y siempre que el jefe del Ejecutivo está de viaje o presenta algo, "aparecen" autos o sentencias.
Asimismo, avanzaron que de cara a septiembre el alejamiento de Sumar y los socios de investidura se hará "más evidente" y esto lo achacan al "ambiente electoral" que, a su juicio, "se ha adelantado" y piensan que ya se puede ver la "diferenciación" que cada partido busca de cara a sus votantes. Pero la hoja de ruta es clara y continúa, según explican fuentes del Ejecutivo. Entre los planes de Sánchez se encontraba el habilitar dos fechas en julio para la celebración de dos plenos extraordinarios, el 14 y el 22 de julio, para avanzar en las medidas que defiende el Gobierno de coalición progresista.
PRESUPUESTOS
Así, el Congreso prevé votar en el Pleno del próximo 14 de julio los objetivos de estabilidad presupuestaria y el reparto del déficit que tienen que asumir las administraciones públicas en el marco de los Presupuestos Generales del Estado de 2027.
En caso de que se rechacen ese día, como ya ha ocurrido otras veces en la legislatura, se prevé una segunda votación en un pleno el día 22 de julio. Tanto el Pleno del 14 de julio como el del día 22 serán extraordinarios al realizarse fuera del plazo de sesiones ordinarias del Congreso, que concluye el 30 de junio.
Antes de que los objetivos lleguen al Congreso, el Gobierno presentará el 29 de junio el cuadro macroeconómico que acompañará a los Presupuestos Generales del Estado del 2027, junto con el nuevo paquete de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Oriente Próximo. En una de estas dos sesiones extraordinarias del Pleno también se debatirá y votará el decreto ley, que aunque entrará en vigor automáticamente tras su aprobación en Consejo de Ministros tiene que votarse en el Congreso para decidir si se convalida o se deroga.
Una vez presentado el cuadro macro y aclaradas las medidas que se desplegarán después del 30 de junio, el siguiente paso de la tramitación presupuestaria será la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para informar a las comunidades autónomas de los objetivos de estabilidad presupuestaria y el reparto del déficit que tienen que asumir las administraciones públicas.
El Gobierno ya intentó esta legislatura aprobar los objetivos de estabilidad de anteriores ejercicios presupuestarios, pero fracasó varias veces, la última en diciembre de 2025 cuando pretendía tramitar los Presupuestos de 2026.
Este plan podría ser un balón de oxígeno para el Gobierno, ya que los socios darían aire a Sánchez, al menos, hasta el año que viene, que es cuando plantea convocar los comicios. Pese a no especificar ninguna fecha, el presidente podría convocar las elecciones en marzo, según apuntan algunas quinielas socialistas, para evitar un 'superdomingo electoral' y que las generales se celebren antes que las municipales, como muchos alcaldes solicitaron a Sánchez.
(SERVIMEDIA)
25 Jun 2026
NVR/NFA/clc


