Activismo social
Greenpeace estrena un cortometraje con Javier Bardem y Yasmin Finney contra las demandas que buscan “silenciar el activismo”
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Greenpeace estrenó este jueves a nivel mundial el cortometraje ‘Slapp Suit’, protagonizado por el actor ganador de un Óscar Javier Bardem y la actriz nominada al Emmy Yasmin Finney, una producción centrada en las demandas estratégicas contra la participación pública, conocidas como 'slapp', y en su impacto sobre activistas, periodistas y organizaciones sociales.
La organización ecologista explicó a través de un comunicado que estas demandas son utilizadas por grandes empresas y multimillonarios para “ahogar” a activistas y entidades sin ánimo de lucro mediante costes judiciales y procesos prolongados. Greenpeace señaló que la empresa estadounidense Energy Transfer lleva casi una década presentando demandas contra Greenpeace en Estados Unidos y Greenpeace Internacional por las protestas contra el oleoducto Dakota Access.
En este contexto, Bardem afirmó que hizo esta película con Greenpeace "porque están librando una batalla legal monumental en torno a la libertad de expresión, pero en realidad se trata de algo mucho más grande: los intentos generalizados de silenciar el activismo”. El actor añadió que “el tipo de demandas que utiliza la empresa de oleoductos Energy Transfer también se está empleando para silenciar a periodistas, artistas y gente corriente que se preocupa por sus comunidades”.
“El asunto no es por qué hay que alzar la voz, sino: ¿cómo no íbamos a hacerlo, si queremos seguir disfrutando de la misma libertad en el futuro?”, subrayó Bardem sobre el mensaje principal del cortometraje.
Por su parte, Finney aseguró que “el derecho a manifestarse en el Reino Unido es una batalla titánica” y lamentó que “cada vez más, se está criminalizando a quienes” exigen mejoras sociales. La actriz sostuvo además que “mucha gente no ve que nuestros derechos están realmente amenazados” y defendió que la batalla judicial de Greenpeace “es un ejemplo de resistencia”.
Greenpeace recordó asimismo que compañías petroleras como Shell, Total y ENI también presentaron demandas Slapp contra entidades vinculadas a la organización en los últimos años, aunque algunos de estos procedimientos fueron frenados judicialmente. En paralelo, Greenpeace Internacional mantiene en Europa un proceso judicial contra Energy Transfer basado en la legislación neerlandesa y en la nueva directiva de la Unión Europea contra este tipo de demandas.
La directora del programa de Resistencia Civil y Libertades de Greenpeace Internacional, Susannah Compton, advirtió de que “la amenaza global que suponen las tácticas de intimidación de las empresas, como las demandas Slapp , supone una crisis existencial para la libertad de expresión y de protesta”. “Si no defendemos nuestro derecho a resistir, entregamos el futuro a unos pocos oligarcas que ven el poder como una herramienta para construir un imperio, en lugar de una responsabilidad compartida”.
(SERVIMEDIA)
28 Mayo 2026
JNV/gja


