Energía

La guerra en Oriente Próximo podría ‘regalar’ 28.000 millones a las petroleras en 2026

- Por el alza de los precios del combustible en Europa, según la federación Transport & Environment

MADRID
SERVIMEDIA

Las grandes petroleras podrían obtener este año unos beneficios extraordinarios de cerca de 28.000 millones de euros gracias a los conductores europeos debido al alza de los precios del combustible por el conflicto bélico en Oriente Próximo.

Así se recoge en un nuevo informe de la federación europea Transport & Environment (T&E), que señala que, si bien una parte significativa de los beneficios mundiales del petróleo se destina a la producción de crudo fuera del alcance de la política de la UE, una porción sustancial se genera dentro de Europa por refinerías y distribuidores.

Tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, los precios del petróleo se dispararon a niveles no vistos desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. El análisis de T&E revela que estas empresas ya se han embolsado 2.200 millones de euros en beneficios ‘caídos del cielo’.

El 23 de marzo, el precio medio en las gasolineras de la UE alcanzó los 2,06 euros por litro de diésel y los 1,89 por litro de gasolina, lo que supone un aumento de 0,49 y 0,27 euros, respectivamente. Ese día, llenar un depósito de diésel de 55 litros costaba casi 27euros más que antes del conflicto y 15 euros más para un coche de gasolina.

PERTURBACIÓN DE MERCADO

La misma dinámica se observó en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania. Los conductores de la UE pagaron un sobrecoste colectivo de unos 55.000 millones de euros a lo largo de ese año.

Las compañías petroleras, en particular las refinerías, no se limitaron a repercutir el aumento de los costes de los insumos, sino que sus márgenes se ampliaron y, según T&E, los beneficios de las refinerías de la UE se triplicaron entre 2021 y 2022.

Si las condiciones actuales se mantienen hasta finales de 2026, el análisis de T&E indica que se generarían beneficios extraordinarios en toda la cadena de suministro de combustibles para el transporte por carretera: 28.000 millones de euros para las refinerías y distribuidores que operan principalmente en la UE y 51.000 millones para los productores de crudo y los países productores de petróleo.

“Los márgenes y las ganancias extraordinarias podrían evolucionar en cualquier dirección. Si la crisis se agrava, aumentarán; si se estabiliza o se resuelve, disminuirán. La historia sugiere que las ganancias extraordinarias son temporales y propias de una grave perturbación del mercado, no una situación permanente”, apunta T&E.

NUEVO IMPUESTO

Por otro lado, Transport & Environment defiende que la UE imponga un impuesto sobre esas ganancias para ayudar a los europeos a ser “menos vulnerables a futuras crisis petroleras”.

La UE ya ha actuado antes. La contribución de solidaridad (un gravamen del 33% sobre los beneficios de los combustibles fósiles que superaran en un 20% el promedio de 2018-21) recaudó unos 28.000 millones de euros en 2022-23 antes de expirar”, apunta.

En este sentido, esta federación apunta que “el mecanismo existe” y “hay argumentos sólidos para restablecerlo”. “Los beneficios extraordinarios derivados de crisis geopolíticas son, por naturaleza, temporales; se desvanecerán a medida que los mercados se estabilicen, los márgenes de refinación vuelvan a su promedio a largo plazo y las ganancias inesperadas desaparezcan. Sin embargo, los consumidores de la UE están sufriendo otra crisis del coste de vida que no provocaron”, apostilla.

T&E indica que “actuar ahora, incluso con base en datos preliminares, envía una clara señal de equidad: que cuando las compañías petroleras se benefician de un conflicto, esas ganancias se comparten con el público que soporta la carga”.

(SERVIMEDIA)
08 Abr 2026
MGR/gja