Paz y seguridad

Guterres: "El mundo no debe volver a pasar por la experiencia de otra explosión nuclear"

- Hoy se celebra el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares

MADRID
SERVIMEDIA

El secretario general de la ONU, António Guterres, subraya que "el mundo no debe volver a pasar por la experiencia de otra explosión nuclear" y aboga por renovar el "compromiso" de poner fin a los ensayos de ese tipo.

Así se pronuncia Guterres en un mensaje con motivo del Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, que se celebra este sábado y conmemora el cierre, en 1991, del polígono de ensayos nucleares de Semipalatinsk (Kazajstán), el más grande de la Unión Soviética. Allí se llevaron a cabo más de 450 ensayos y sus efectos continúan sintiéndose decenios más tarde.

En su mensaje con motivo de este día internacional, recogido por Servimedia, Guterres destaca que esta conmemoración recuerda "las devastadoras consecuencias de los ensayos nucleares, lecciones que la humanidad ha aprendido a través de experiencias dolorosas.

"Es un momento para recordar a las víctimas y a los supervivientes de los ensayos nucleares, explosiones que les devastaron la vida y las tierras y a sus descendientes. Su sufrimiento no constituye un suceso histórico, sino una advertencia", indica.

Guterres apuesta por prestar atención a "esa advertencia" en un momento de "tensión geopolítica, división y desconfianza". "Este año se cumplen 30 años desde que se abrió a la firma el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y 35 años desde el cierre del polígono de ensayos nucleares de Semipalatinsk. Estos hitos nos recuerdan que la humanidad puede y debe optar por la moderación en lugar de la ruina", recuerda.

"Los ensayos nucleares no son pruebas de fuerza, sino que destruyen la confianza, motivan pruebas recíprocas, avivan la carrera armamentista nuclear y traicionan a todas las comunidades que aún conviven con el legado de las pruebas nucleares del pasado", indica.

Por ello, llama a todos los países que poseen armas nucleares a que mantengan las moratorias vigentes y adopten medidas para que entre en vigor cuanto antes el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.

DESARME

Conseguir un mundo libre de armamento nuclear es la mayor prioridad de las Naciones Unidas en materia de desarme. De hecho, fue el tema de la primera resolución aprobada por la Asamblea General en 1946, por la que se creó la Comisión de Energía Atómica (disuelta en 1952) con el mandato de hacer propuestas concretas para el control de la energía nuclear y la eliminación de las armas atómicas y de cualquier otra arma de destrucción masiva.

Desde entonces, la ONU ha liderado esfuerzos diplomáticos para avanzar en el desarme nuclear. En 1959, la Asamblea General respaldó el objetivo del desarme general y total. En el primer periodo de sesiones extraordinario dedicado al desarme, que tuvo lugar en 1978, se le dio una particular prioridad al desarme nuclear. Además, este tema siempre ha contado con el apoyo de todos los secretarios generales de la ONU.

En la actualidad existen en el mundo varias zonas libres de armamentos nucleares: la Antártida (gracias al Tratado Antártico, 1959), América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco, en 1967), el Pacífico sur (Tratado de Rarotonga, en 1985), el sudeste de Asia (Tratado de Bangkok, en 1995), África (Tratado de Pelindaba, 1996) y Asia Central (Tratado de Semipalatinsk, 2006). De esta forma, todo el hemisferio sur está libre de esta amenaza.

DESDE 1945

La historia de los ensayos nucleares comenzó en la mañana del 16 de julio de 1945 en un desierto cercano a Alamogordo, en el estado de Nuevo México, donde Estados Unidos detonó su primera bomba atómica.

Durante los 50 años que pasaron entre el fatídico día de 1945 y la apertura para la firma del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares en 1996 se realizaron más de 2.000 ensayos nucleares en todo el mundo.

Por países, Estados Unidos llevó a cabo 1032 pruebas nucleares entre 1945 y 1992; la Unión Soviética, 715 entre 1949 y 1990; Reino Unido, 45 entre 1952 y 1991; Francia, 210 entre 1960 y 1996; China, 45 entre 1964 y 1996, y la India, uno en 1974.

Desde que se firmara el Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares en septiembre de 1996, se realizaron una decena de pruebas con armamento nuclear: dos en la India en 1998, Pakistán dos también ese año; Corea del Norte, seis en 2006, 2009, 2013, 2016 y 2017, poniendo así fin a la moratoria de facto que había establecido el Tpcen.

TIPOS DE EXPLOSIONES

Ha habido explosiones nucleares terrestres, subterráneas (a más de 2.400 metros de profundidad y en túneles horizontales) y submarinas (hasta 600 metros bajo el nivel del mar). Se han detonado bombas colocadas en torres, a bordo de barcos, en globos, lanzadas desde aviones y disparadas por cohetes a más de 300 kilómetros de altitud en la atmósfera.

A mediados de la década de 1950 creció la preocupación internacional por la lluvia radioactiva resultante de los ensayos atmosféricos. En marzo de 1954, Estados Unidos probó su bomba de hidrógeno Castle Bravo en las Islas Marshall. Esta produjo el peor desastre radiológico de la historia de ensayos estadounidense.

Las pruebas de armas nucleares se han llevado a cabo en todos los entornos: por tierra, subterráneas y submarinas. Los ensayos atmosféricos fueron prohibidos por el Tratado de Prohibición Parcial de Ensayos de 1963. Ha habido negociaciones que han dado una amplia réplica a la grave preocupación internacional por la lluvia radioactiva resultante de los ensayos atmosféricos. Estados Unidos, Unión Soviética y Reino Unido tomaron parte en el Tratado; Francia y China no lo hicieron. Francia realizó su último ensayo atmosférico en 1974 y China en 1980.

(SERVIMEDIA)
29 Ago 2026
MGR/clc/mjg