COP30
Guterres pide un “acuerdo equilibrado” que impulse el fin de los combustibles fósiles
- “Ninguna delegación se irá con todo lo que desea”, sentencia
- Ve “esencial” triplicar el dinero para adaptación climática de los países vulnerables en 2030
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El secretario general de la ONU, António Guterres, instó este jueves a los delegados de casi 200 países en la recta final de la 30ª Cumbre del Clima de Belém (Brasil), conocida como COP30, a cerrar un “acuerdo equilibrado” que impulse el abandono de los combustibles fósiles, triplique la financiación en adaptación para los países vulnerables a los impactos climáticos entre 2025 y 2030, y atienda las demandas de las naciones ricas de que las emergentes aumenten la ambición en reducir las emisiones de CO2.
Guterres hizo esas consideraciones en una rueda de prensa en el Parque da Cidade de Belém, donde se celebra la COP30 desde el pasado 10 de noviembre y en un día en el que se espera un nuevo borrador de la decisión política principal que cerrará la cumbre.
Indicó que los ojos del “mundo” están estos días en Belém. “Las comunidades en primera línea están observando también, contabilizando las casas inundadas, las cosechas perdidas, los medios de subsistencia extraviados y preguntándose cuánto más debemos sufrir. Han escuchado suficientes excusas y exigen resultados”, añadió.
Guterres subrayó que, tras “décadas de negación y retraso por parte de muchos”, la ciencia considera “inevitable” un aumento temporal de 1,5 grados de calentamiento global respecto a los niveles preindustriales a más tardar a principios de la década de 2030.
“Sabemos lo que esto significa: más calor y hambre, más desastres y desplazamientos, y un mayor riesgo de alcanzar puntos de inflexión climáticos, lo que provocará daños irreversibles, incluso aquí en la Amazonía. Pero aún podemos reducir las temperaturas por debajo de 1,5 °C antes de que termine este siglo”, agregó.
Por ello, llamó a los negociadores en Belém a mostrar “voluntad y flexibilidad”. “Ninguna delegación se irá con todo lo que desea. Pero todas tienen el deber de alcanzar un acuerdo equilibrado”, apostilló.
“TRANSICIÓN JUSTA”
En este sentido, apuntó que “el mundo debe impulsar una transición justa, ordenada y equitativa para abandonar los combustibles fósiles”, como se acordó en la COP28, celebrada en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) en 2023.
“Debemos acabar con las distorsiones del mercado que favorecen a los combustibles fósiles. Debemos combatir la desinformación que busca retrasar la transición. Los gobiernos deben apoyar a los trabajadores y las comunidades que aún dependen del petróleo y el gas mediante capacitación, protección y nuevas oportunidades para que puedan continuar con sus vidas de manera positiva”, comentó.
Por ello, celebró os llamamientos a favor de un mecanismo de transición justa y la creciente coalición que exige una hoja de ruta sobre la transición para abandonar los combustibles fósiles.
“Insto a los países a garantizar que los resultados de Belém pongan en práctica una transición justa que esté alineada con el objetivo de un mundo con un calentamiento global de 1,5 °C”, dijo.
ADAPTACIÓN
Por otro lado, Guterres abogó por un resultado “justo” y “concreto” en cuanto a la financiación de la adaptación para proteger a la población de las comunidades vulnerables al clima extremo.
“Es la diferencia entre reconstruir y ser arrasados. Entre replantar y morir de hambre. Entre permanecer en tierras ancestrales o perderlas para siempre. La adaptación requiere una aceleración vertiginosa, y el sobrecalentamiento la impulsará aún más”, describió.
No en vano, recordó que “no se está cumpliendo” el compromiso de los países ricos de duplicar este año la financiación para la adaptación en comparación con 2019, un objetivo pactado en la COP26 de Glasgow (Reino Unido) en 2021.
“Insto a todos los financiadores, socios bilaterales, fondos climáticos y bancos multilaterales de desarrollo a que intensifiquen sus esfuerzos y prevengan futuras tragedias. Se trata de supervivencia, de justicia y, para los pueblos indígenas, también de proteger sus culturas y territorios ancestrales que sustentan los ecosistemas vitales de nuestro planeta”, añadió.
MENOS EMISIONES
Por otra parte, Guterres indicó que los avances en los recortes de emisiones que calientan el planeta están “lejos de ser suficientes” 10 años después del Acuerdo de París, puesto que los nuevos planes climáticos nacionales encaminarían al planeta a más de dos grados de calentamiento global respecto a la era preindustrial. “Eso es una sentencia de muerte para muchos”, sentenció.
“Es esencial que la mayoría de los países alcancen su pico de emisiones ahora, logren la neutralidad de carbono para 2050 y, posteriormente, emisiones netas negativas. El principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas se aplica a todos los países, especialmente a los grandes emisores, quienes deben redoblar sus esfuerzos”, concretó.
Guterres señaló que la “revolución de las energías renovables” facilita la reducción de emisiones. “La energía limpia nunca ha sido tan barata ni tan abundante, impulsando el crecimiento y protegiendo a los hogares y las economías de la volatilidad de los mercados de combustibles fósiles”, comentó.
Por ello, abogó por invertir en infraestructura y satisfacer la nueva demanda de electricidad con energía limpia, incluyendo el aumento impulsado por la inteligencia artificial.
“Por eso he estado abogando por una nueva coalición global en materia de redes eléctricas, almacenamiento y electrificación. Así, la energía limpia llegará a todos, en todas partes, y se convertirá en la opción predeterminada”, apostilló.
Además, consideró “imperativo” detener y revertir la deforestación para 2030 con el fin de que “la naturaleza siga siendo un escudo, no una víctima”. Y defendió una “ruta clara” para que los países ricos movilicen al menos 300.000 millones de dólares en 2035 para las naciones vulnerables.
TRUMP
Preguntado sobre qué mensaje envía al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ausente en la COP30, comentó: “Le estamos esperando”. Y si ve alguna posibilidad de que se una a la lucha climática, añadió: “La esperanza es lo último que muere”.
Por último, Guterres rehusó hablar del “posible fracaso” de la COP30 y se mostró “completamente convencido” de que no será a así. Para ello, defendió que se atiendan las “preocupaciones legítimas” de los países en desarrollo de que se triplique el dinero para adaptación climática en 2030 y las de las naciones ricas sobre que otras emergentes también aceleren el recorte de emisiones de CO2, así como el abandono gradual de los combustibles fósiles.
(SERVIMEDIA)
20 Nov 2025
MGR/clc


