Ciencia

Hallan una especie de ‘cocodrilo bruja’ bípedo y desdentado que vivió en el Triásico

- En Nuevo México (Estados Unidos)

MADRID
SERVIMEDIA

Un equipo de investigadores ha descubierto en Nuevo México (Estados Unidos) una nueva especie de ‘cocodrilo bruja’ bípedo, desdentado y de aspecto extraño que vivió en el periodo Triásico.

En el Triásico, los animales modernos apenas comenzaban a diversificarse en una variedad de formas y planes corporales que se asemejan a los estilos de vida de animales extintos y vivos más conocidos por el público, pero que se agruparon en conjuntos que terminaron tomando caminos muy divergentes.

Un ejemplo de ello es ‘Labrujasuchus expectatus’, desenterrado en Ghost Ranch, en Nuevo México, que refleja la extrañeza de la vida en los albores de los dinosaurios y el legado de los continuos descubrimientos en ese sitio emblemático, 20 años después del inicio de las excavaciones.

Descrito en un artículo publicado este martes en la revista ‘Journal of Vertebrate Paleontology’’, ‘Labrujasuchus’ se parecía mucho a los ornitomimosaurios, un grupo de dinosaurios bípedos del Cretácico con una morfología similar a la de los avestruces modernos.

Sin embargo, ‘Labrujasuchus’ pertenece a la rama de arcosaurios que dio origen a los cocodrilos, famosos por sus cuatro patas y sus numerosos dientes.

El recién descrito ‘Labrujasuchus’ se desplazaba por el mundo sobre dos patas, con brazos diminutos y una boca desdentada que terminaba en un pico, lo más alejado posible de un cocodrilo.

ESPERAR LO INESPERADO

Entre los habitantes primordiales de la época, dignos de un bar de ‘Star Wars’, se encontraban los lagerpétidos, primos de los dinosaurios bípedos cuyos parientes surcarían los cielos como pterosaurios; el peculiar Drepanosaurus, que habitaba en los árboles, con una sola garra parecida a la de un perezoso arborícola en sus manos y una pequeña en su cola prensil; y el mini tanque reptiliano acuático, Vancleavea, por nombrar algunos.

‘Labrujasuchus expectatus’, el miembro más reciente identificado de ‘Shuvosauridae’ -grupo de antiguos parientes de los cocodrilos con planes corporales que se asemejan a los dinosaurios terópodos bípedos de brazos pequeños- irrumpió con fuerza en este mundo de reptiles extraños.

“Vemos que muchas de las estrategias exitosas de los animales modernos y los dinosaurios no aviares surgen por primera vez en el Triásico, y los shuvosaurios son un gran ejemplo de esa evolución convergente”, apunta Alan Turner, autor principal del artículo.

Turner señala: “El bipedismo es, sin duda, una estrategia singular para los parientes de los cocodrilos, pero es una estrategia muy utilizada por los dinosaurios y, posteriormente, por las aves. Evidentemente, funcionó para estos animales”.

‘Labrujasuchus expectatus’, una de las cinco únicas especies identificadas, llena el vacío entre dos shuvosaurios descubiertos anteriormente en la región, un vínculo evolutivo que los paleontólogos sabían que estaba por descubrirse.

El descubrimiento fue lo esperado inesperadamente, lo que inspiró el nombre de la especie, 'expactus'. El nombre del género, ‘Labrujasuchus’, hace referencia a los 'Ranchos de los Brujos', un antiguo nombre español para Rancho Fantasma, y ​​a la palabra griega ‘suchus’, que significa ‘cocodrilo’.

Según cuenta la leyenda, los rancheros locales bautizaron el yacimiento como ‘Ranchos de Los Brujos’ para mantener a la gente alejada de las operaciones de robo de ganado de los hermanos Archuleta, según Nate Smith, director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles (Estados Unidos).

(SERVIMEDIA)
26 Mayo 2026
MGR/mjg