Arqueología
El hallazgo de un carro de bronce único revela el comercio de lujo entre Tarteso y el Mediterráneo
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El hallazgo de un carro ritual de bronce de hace unos 2.500 años en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), aporta una nueva prueba de las relaciones comerciales y culturales entre Tarteso y las grandes civilizaciones del Mediterráneo antiguo.
La pieza, localizada durante la octava campaña de excavaciones, no tiene paralelo conocido en la península Ibérica y confirma el carácter excepcional de este enclave arqueológico. El descubrimiento fue presentado este miércoles por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) vinculados al Instituto de Arqueología de Mérida, centro mixto del CSIC y la Junta de Extremadura. El yacimiento de Casas del Turuñuelo se ha convertido en los últimos años en "uno de los espacios clave para estudiar Tarteso, una cultura desarrollada en el suroeste peninsular durante la protohistoria".
La pieza conserva parte de un carro de bronce con "una compleja decoración simbólica". Entre los elementos identificados figuran grifos, atlantes y una divinidad fluvial, posiblemente vinculada a Aqueloo, lo que apunta a influencias procedentes de distintos ámbitos del Mediterráneo antiguo, como Grecia, Etruria, Egipto o Mesopotamia.
Los investigadores consideran que el carro "pudo tener una función ritual o votiva, probablemente asociada al uso de perfumes, resinas aromáticas o ceremonias religiosas". Según las informaciones difundidas sobre la campaña, "la pieza apareció junto a un altar en un pasillo del edificio, dentro de un contexto arqueológico marcado por banquetes, sacrificios animales y prácticas de clausura ritual del recinto".
CIRCUITOS COMERCIALES Y CULTURALES
El hallazgo refuerza la idea de que Tarteso no fue una cultura aislada, sino una sociedad conectada con redes de intercambio de largo alcance. La presencia de objetos de lujo, materiales exóticos y referencias iconográficas mediterráneas evidencia que el valle del Guadiana formaba parte de circuitos comerciales y culturales mucho más amplios hace 2.500 años.
Casas del Turuñuelo ya había proporcionado otros descubrimientos singulares, como las primeras representaciones humanas atribuidas a Tarteso, restos de sacrificios animales, objetos de bronce, marfiles orientales, una tablilla con un antiguo abecedario paleohispánico y un edificio monumental excepcionalmente conservado. Estos hallazgos han contribuido a cambiar la interpretación tradicional de Tarteso y a mostrar una sociedad más compleja, jerarquizada y abierta al Mediterráneo.
El nuevo carro de bronce se suma así a una secuencia de descubrimientos que consolidan el Turuñuelo como uno de los grandes yacimientos arqueológicos de la Península. Además, los trabajos continúan abiertos, ya que aún queda una parte importante del enclave por excavar, lo que permite prever nuevos datos sobre la organización social, económica y religiosa de Tarteso.

(SERVIMEDIA)
24 Jun 2026
EDU/clc


