Salud y medio ambiente

El humo de los incendios puede ser más dañino que otros tipos de contaminación del aire

- Sus partículas finas se asocian a más riesgo de hospitalización por enfermedades cardiovasculares y respiratorias

- Y se vinculan a una menor supervivencia entre las personas con cáncer de pulmón, según dos estudios

MADRID
SERVIMEDIA

El humo de los incendios forestales puede suponer mayores riesgos para la salud que otras fuentes de contaminación atmosférica, con mayores riesgos de hospitalización por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y una menor tasa de supervivencia entre los pacientes con cáncer de pulmón.

Así se desprende de dos estudios a gran escala liderados por investigadores de la Facultad de Medicina Icahn del Hospital Monte Sinaí (Estados Unidos) y publicados en las revistas ‘Nature Communications’ y ‘The Lancet Oncology’.

Los estudios, proporcionan algunas de las pruebas más sólidas hasta la fecha de que la fuente de la contaminación atmosférica importa, no solo la cantidad.

Las investigaciones examinan los efectos a largo plazo en la salud de las partículas finas procedentes de incendios forestales, conocidas como PM2.5, una mezcla de partículas microscópicas en suspensión que pueden penetrar profundamente en los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo.

En ambas investigaciones, los investigadores hallaron que las PM2.5 relacionadas con incendios forestales se asociaban con mayores riesgos para la salud por unidad de exposición que las partículas procedentes de fuentes distintas a incendios forestales.

“El humo de los incendios forestales ya no es un problema ambiental regional. Se está convirtiendo en un desafío de salud pública a nivel nacional”, afirmó el Dr. Wei, profesor adjunto de Medicina Ambiental en la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí y autor principal de ambos estudios.

“Las partículas PM2.5 relacionadas con los incendios forestales parecen ser más dañinas que niveles equivalentes de contaminación provenientes de otras fuentes. A medida que aumenta la actividad de los incendios forestales, las políticas de salud pública y medioambientales deben tener en cuenta tanto la cantidad como el origen de la contaminación atmosférica”, según Yaguang Wei, profesor adjunto de Medicina Ambiental en la Facultad de Medicina Icahn del Monte Sinaí y autor principal de ambos estudios.

CÁNCER DE PULMÓN

El primer estudio, publicado el pasado martes en ‘The Lancet Oncology‘, examina si la exposición prolongada a partículas PM2.5 provenientes de incendios forestales afecta la supervivencia de pacientes con cáncer de pulmón.

Los investigadores analizaron datos de 414.016 adultos mayores de 65 años con cáncer de pulmón en Estados Unidos. Estimaron la exposición de los pacientes a partículas provenientes de incendios forestales y otras fuentes de contaminación según su lugar de residencia, utilizando estimaciones de PM2.5 ambiental total desarrolladas por ellos mismos y estimaciones de partículas específicas para incendios forestales publicadas por investigadores de la Universidad de Stanford.

El estudio halló que tanto las partículas provenientes de incendios forestales como las no provenientes de ellos se asociaron con un mayor riesgo de mortalidad entre los pacientes diagnosticados de cáncer de pulmón.

Sin embargo, al comparar incrementos equivalentes en la exposición, las partículas PM2.5 procedentes de incendios forestales se asociaron con una toxicidad sustancialmente mayor: si bien representan solo alrededor de un 4% del total de partículas, son responsables de un 17% de la mortalidad relacionada con la exposición total a estas partículas.

Los hallazgos sugieren que la exposición prolongada al humo de incendios forestales podría ser un factor de riesgo importante y previamente subestimado para los pacientes con cáncer de pulmón.

Entre los participantes del estudio, los investigadores estimaron que cientos de muertes anuales eran atribuibles a la exposición a partículas PM2.5 relacionadas con incendios forestales. También descubrieron que un mayor número de días con humo y períodos prolongados de exposición al humo se asociaban con peores resultados de supervivencia.

“Los pacientes con cáncer de pulmón ya son médicamente vulnerables, y nuestros hallazgos sugieren que el humo de los incendios forestales podría aumentar aún más su riesgo», indica Min Zhang, investigador postdoctoral del Departamento de Medicina Ambiental de la Facultad de Medicina Icahn en Mount Sinai y primer autor de ambos estudios.

Zhang apunta: “A medida que la contaminación atmosférica relacionada con los incendios forestales se vuelve más común, reducir la exposición podría convertirse en un componente cada vez más importante de la atención oncológica y la planificación para los supervivientes”.

Wei indica que ello tiene implicaciones inmediatas para los médicos y los pacientes. “Para las personas con cáncer de pulmón o enfermedades cardíacas y pulmonares crónicas, controlar la calidad del aire y limitar la exposición durante episodios de humo puede ser especialmente importante”, afirma.

HOSPITALIZACIONES

En el segundo estudio, publicado este jueves en ‘Nature Communications’, los investigadores analizaron los registros de hospitalización de residentes de 20 estados de Estados Unidos entre 2006 y 2019 y los vincularon con modelos avanzados que estiman la exposición a largo plazo a partículas PM2.5 relacionadas con incendios forestales y otras fuentes de contaminación.

El estudio incluyó más de 57 millones de hospitalizaciones por enfermedades cardiovasculares y casi 33 millones por enfermedades pulmonares.

Los investigadores descubrieron que la exposición prolongada a partículas PM2.5 provenientes de incendios forestales se asoció con un mayor riesgo de hospitalización por una amplia gama de afecciones cardiovasculares y respiratorias, como insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica, hipertensión, asma, neumonía, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y otras enfermedades respiratorias.

A concentraciones equivalentes, las partículas provenientes de incendios forestales se asociaron sistemáticamente con mayores aumentos en el riesgo de hospitalización que las procedentes de fuentes distintas a incendios forestales.

“Descubrimos que el humo de los incendios forestales puede afectar tanto a los pulmones como al sistema cardiovascular, y que sus efectos pueden ser más intensos que los de cantidades similares de contaminación provenientes del tráfico, la industria y otras fuentes”, recalca Zhang.

“A medida que la actividad de los incendios forestales sigue aumentando en todo el mundo, comprender las consecuencias para la salud del humo de estos incendios se ha vuelto cada vez más urgente. Estos estudios representan un paso importante para identificar quiénes son los más vulnerables y qué estrategias pueden ayudar a proteger la salud pública en un clima cambiante”, concluye Wei.

(SERVIMEDIA)
17 Sep 2026
MGR/gja