Inteligencia artificial
La IA avanza a un ritmo vertiginoso y obliga a empresas y trabajadores a mantenerse en formación continua
-VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesFuturoIArobots
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La inteligencia artificial (IA) avanza a un ritmo “vertiginoso” y obliga a empresas y trabajadores a mantenerse en formación continua para adaptarse a unas herramientas que evolucionan constantemente y que ya están transformando el empleo y la actividad económica.
Así se puso de manifiesto durante el diálogo organizado por la agencia de noticias Servimedia sobre ‘La transformación digital inclusiva: cómo la IA puede mejorar la competitividad y el impacto social’.
En el encuentro participaron la coordinadora del Área de Fondos Europeos de Cepes, Isabel Rueda; la directora gerente de la Asociación Inserta Innovación, Gema González; el director general de UNEI, Rafael Cía; el formador del programa ‘Digital Tools’, Daniel Alías, y un alumno del Grupo Ilunion, Roberto Lagares.
Durante el encuentro, los participantes coincidieron en destacar que la rápida evolución de la inteligencia artificial obliga a empresas y trabajadores a actualizar de forma continua sus conocimientos.
Gema González explicó que el ritmo de evolución tecnológica genera “un importante reto para las empresas”, tanto para responder a las necesidades actuales como para anticiparse a las que puedan surgir en el futuro. En este sentido, reconoció el “vértigo” que produce estar al día y “responder a algo que evoluciona tan rápidamente”.
IA Y COMPETITIVIDAD
Por su parte, Rafael Cía destacó que la IA está transformando la actividad económica “de una manera muy exponencial” y defendió que ya no es una tecnología que las empresas puedan dejar de lado, sino que “deben conocerla e incorporarla a sus estrategias de negocio”.
El director general de UNEI subrayó que esta incorporación debe hacerse con “ética, responsabilidad y seguridad” y consideró fundamental formar previamente a los equipos para que comprendan qué herramientas están introduciendo en sus organizaciones. A su juicio, la rapidez del cambio obliga a “prepararse” para una transformación que afecta directamente a la actividad empresarial y al mercado laboral.
Cía calificó el actual desarrollo tecnológico como un “momento histórico” y lo comparó con transformaciones como la aparición de la rueda o la electricidad, incluso por encima de la transformación digital experimentada durante las últimas dos décadas.
UN CAMBIO HISTÓRICO
Aunque reconoció el “vértigo” provocado por la rapidez con la que aparecen nuevas herramientas, apostó por afrontar este proceso con “ilusión”, aprendizaje e innovación. Además, vinculó la incorporación de la tecnología con nuevas oportunidades para mejorar la cualificación de las personas con discapacidad y favorecer su contratación.
El formador de Digital Tools, Daniel Alías, incidió en la dificultad de anticipar cómo será la IA dentro de unos meses. Explicó que su evolución es “tan rápida” que los contenidos que se enseñan actualmente pueden quedar superados en poco tiempo.
Según explicó, mientras ahora se habla especialmente de los agentes de inteligencia artificial, dentro de unos meses podrían aparecer nuevas soluciones que cambien nuevamente el escenario.
LOS AGENTES DE IA
Alías apuntó que, a corto plazo, una de las evoluciones que tendrá mayor protagonismo será la de los “agentes de inteligencia artificial”, que se diferencian de los actuales modelos de lenguaje por contar con una mayor capacidad de autonomía y decisión.
No obstante, advirtió de que esta autonomía “no significa que las personas puedan desaparecer del proceso”. Recordó que la IA “comete errores” y defendió que sus resultados “deben ser supervisados antes de llegar a un cliente, proveedor o usuario”.
“Nunca puedes dejar que la IA tenga una salida final” sin que exista una persona que revise el resultado, señaló, al considerar que la supervisión humana seguirá siendo “necesaria incluso a medida que aumente la autonomía” de estas herramientas.
UNA IA “PARA TODOS”
La rapidez del desarrollo tecnológico también plantea el reto de garantizar que “la IA sea accesible e inclusiva desde su diseño”.
En este sentido, Isabel Rueda reclamó que los algoritmos “sean inclusivos” y “no reproduzcan ni refuercen estereotipos”. También advirtió de que la democratización de las tecnologías presenta “riesgos” y defendió que la sociedad participe en los procesos de regulación para garantizar que la IA sea “más accesible y más inclusiva”.
En la misma línea, Gema González defendió una inteligencia artificial “para todos” y subrayó la necesidad de “evitar nuevos sesgos” que puedan perjudicar a las personas con discapacidad. Puso como ejemplo los procesos de selección de personal, donde consideró necesario garantizar que la discapacidad “no se convierta en un motivo de discriminación” durante la preselección de candidatos.
Asimismo, destacó que las herramientas tecnológicas deben ser accesibles “desde su inicio”, de acuerdo con el principio de diseño para todos, para evitar que el desarrollo de nuevas soluciones termine generando nuevas barreras.
TECNOLOGÍA Y DISCAPACIDAD
La incorporación de la IA y la robótica también puede abrir nuevas posibilidades para las personas con discapacidad. González explicó que Inserta Innovación trabaja, por ejemplo, con robots de acompañamiento en aeropuertos y estaciones que pueden facilitar el desplazamiento de personas con discapacidad visual o sensorial y ayudar a usuarios de silla de ruedas con determinadas tareas.
Además, señaló que la robótica puede convertirse en “una herramienta para favorecer la inserción laboral”. Entre las líneas de trabajo citó el uso de robots colaborativos que permitan a personas con discapacidad realizar determinadas tareas con apoyo tecnológico.
Rafael Cía advirtió, sin embargo, de que la automatización también puede afectar especialmente a determinados puestos de trabajo manuales, donde actualmente desempeñan su actividad muchas personas con discapacidad.
Por ello, defendió anticiparse a estos cambios mediante la formación y la adaptación de los puestos de trabajo, de modo que las nuevas tecnologías se conviertan en herramientas al servicio de las personas y no en un factor de exclusión.
OPORTUNIDADES RURALES
La transformación tecnológica puede contribuir además a reducir algunas desigualdades territoriales. Isabel Rueda señaló que existe una “brecha territorial importante”, aunque consideró que las nuevas tecnologías también pueden convertirse en “una oportunidad para las zonas rurales”.
En este sentido, puso como ejemplo el comercio electrónico y destacó que la tecnología permite conectar a empresas y trabajadores con el mercado sin necesidad de trasladarse a una gran ciudad, lo que puede favorecer el desarrollo económico de los territorios rurales.
En este escenario, los participantes coincidieron en que la velocidad de la evolución tecnológica hace necesario mantener una formación permanente y anticiparse a los cambios, al tiempo que se garantiza que las nuevas herramientas sean “accesibles y no generen nuevas formas de discriminación”.
La transformación, según se puso de manifiesto durante el encuentro, no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino también en preparar a las personas y a las organizaciones para utilizarlas de forma responsable, inclusiva y segura.
(SERVIMEDIA)
03 Oct 2026
RIM/nbc/fcm
