Macroeconomía

El IEE prevé un crecimiento del PIB español en 2026 del 2,1% en 2026 y el 1,8% en 2027

MADRID
SERVIMEDIA

El Instituto de Estudios Económicos (IEE) prevé que la economía española cerrará 2026 con un crecimiento del 2,1% y del 1,8% en 2027.

En su último informe de coyuntura económica, el IEE aventura que la inflación media anual se situará alrededor del 3,2% este ejercicio y se moderará al 2,4% en 2027. Según los autores, "la economía española mantiene un notable dinamismo en comparación con el promedio de la eurozona, aunque afronta una desaceleración ordenada en 2026, condicionada por el shock energético derivado del conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz".

Subraya que el principal soporte de la actividad sigue siendo la demanda interna, en particular el consumo de los hogares, apoyado en el buen comportamiento del mercado laboral. En contraste, la incertidumbre, la inflación y la posible subida de tipos introducen riesgos crecientes sobre el gasto y la inversión.

En lo referente a los sectores, la industria y los servicios empiezan a percibir con mayor claridad el deterioro del entorno. La actividad industrial se modera, presionada por el aumento de los costes energéticos, las disrupciones de suministro y unas expectativas empresariales en niveles históricamente bajos. En los servicios, los indicadores más recientes apuntan a una estabilización más frágil, a juicio del IEE.

INMIGRACIÓN

El informe del IEE analiza la situación de la inmigración en España, y remarca que en un contexto marcado por el envejecimiento, la baja natalidad y un saldo vegetativo negativo, el aumento de la población depende, cada vez más, de los flujos migratorios.

Entre 2002 y 2025, la población residente pasó de 41 a 49,1 millones de personas, lo que representa un incremento de algo más de 8 millones de personas. “La inmigración no solo amplía la población, sino que refuerza tanto la capacidad productiva como la demanda interna”, indican los expertos del IEE, que advierten de que este incremento poblacional no se reparte de forma homogénea entre grupos de población, y la mayor parte del incremento recae sobre los residentes con país de origen extranjero.

La evolución reciente de la población muestra este cambio de patrón. Desde 2015, las defunciones superan a los nacimientos de residentes españoles. Desde entonces, el saldo migratorio explica la totalidad del aumento de la población e incluso compensa la pérdida vegetativa. Entre 2018 y 2025, la población total creció un 5,3%, pero ese avance se produjo, exclusivamente, por el aumento de la población nacida en el extranjero, que pasó de 6,2 a 9,5 millones, mientras que la nacida en España descendió un 1,9%, pasando de 40,4 millones a 39,6 millones. Esto implica que la contribución al crecimiento total de la población de los no nacidos en España superó el 131%, al compensar la caída de la población española.

El impacto económico de esta evolución demográfica es visible en la evolución del PIB. Entre 2018 y 2025 el aumento del factor demográfico total explica el 43% del crecimiento del PIB español. Atendiendo a la población con nacionalidad extranjera, donde se incluye adicionalmente a aquellos con doble nacionalidad, su participación sobre el PIB ha pasado del 11,6% en 2018 al 18,5% en 2025. Durante este mismo periodo, el PIB creció un 12,3% y de ese crecimiento el 73,9%, es atribuible a la contribución de la población con nacionalidad extranjera. Dicho de otro modo, casi tres cuartas partes del crecimiento económico de España entre 2018 y 2025 se explica por la aportación de la población con nacionalidad extranjera.

Entre 2018 y 2025, España sumó alrededor de dos millones de personas activas, hasta alcanzar los 24,8 millones. Prácticamente todo este incremento procedió de la población extranjera y con doble nacionalidad, que pasó de 3,6 a 5,5 millones de activos, mientras que la población activa española se mantuvo estable, en torno a 19,3 millones.

La misma tendencia se observa en el empleo. En 2025, España alcanzó los 22,2 millones de ocupados, 2,9 millones más que en 2018. De este aumento, cerca de 1,9 millones correspondieron a población extranjera y con doble nacionalidad, que pasó de 2,8 a 4,7 millones de ocupados. En cambio, la población ocupada española aumentó en 1 millón de personas, hasta los 17,5 millones. Así, este colectivo explica prácticamente todo el aumento de la población activa y alrededor de dos tercios del crecimiento del empleo desde 2018, representando ya el 22,2% de los activos y el 21,3% de los ocupados.

(SERVIMEDIA)
18 Jun 2026
JRN/gja