Teide

El IGN detecta más actividad sismovolcánica en Tenerife pero descarta que aumente el peligro de erupción

Madrid
SERVIMEDIA

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha detectado esta semana una intensificación de la actividad sismovolcánica bajo la isla de Tenerife, con 221 eventos concentrados entre el 21 y el 22 de junio, principalmente al oeste de Las Cañadas del Teide, aunque el organismo subrayó que esta señal "no aumenta el peligro de erupción a corto o medio plazo".

Según la información difundida por el IGN, el episodio comenzó en la madrugada del pasado sábado al domingo y se intensificó durante la madrugada del domingo al lunes, con varios pulsos de actividad sísmica de baja frecuencia bajo la isla. Del total de eventos detectados, 89 habían sido localizados en el momento de la comunicación oficial, con magnitudes inferiores a 2,0 mbLg y profundidades situadas principalmente entre 10 y 15 kilómetros bajo el nivel del mar.

En los días posteriores al episodio principal, el catálogo recoge continuidad sísmica con eventos de baja magnitud: el pasado miércoles figuran al menos nueve terremotos localizados en la isla, la mayoría en el entorno de Vilaflor de Chasna y Guía de Isora.

Ayer jueves la actividad sísmica fue más numerosa en Tenerife, con al menos 21 terremotos localizados, en las mismas localizaciones Las magnitudes se movieron entre 0,5 y 1,8 mbLg, salvo un evento de 2,6 mbLg registrado en el área Atlántico-Canarias, bajo el océano.

Hoy viernes fueron tres los eventos localizados en Tenerife durante la madrugada: dos al noreste de Guía de Isora, ambos de 1,2 mbLg y a 13 kilómetros de profundidad, y otro al noroeste de Vilaflor de Chasna, de 0,5 mbLg y a 10 kilómetros.

La actividad se concentra en una zona donde ya se habían observado episodios similares en los últimos meses, especialmente al oeste de Las Cañadas del Teide. El IGN señaló que esta señal es comparable a la registrada en febrero y marzo, por lo que, aunque confirma que "Tenerife mantiene actividad sismovolcánica, no supone por sí misma un cambio en el escenario de riesgo volcánico".

El organismo explicó que los eventos de baja frecuencia e híbridos son compatibles con la circulación de fluidos en profundidad, un fenómeno que puede aparecer en sistemas volcánicos activos. Sin embargo, recalcó que este tipo de señales "deben interpretarse junto a otros parámetros de vigilancia, como la deformación del terreno, la emisión de gases o la evolución de la sismicidad".

ISLA VOLCÁNICAMENTE ACTIVA

El director del IGN en Canarias, Itahiza Domínguez, señaló que el reciente aumento de la sismicidad en Tenerife "es compatible con una isla volcánicamente activa", pero que "no existen datos que permitan hablar de una intrusión rápida de magma hacia la superficie". El IGN mantiene la vigilancia de la sismicidad, la deformación del terreno y los gases, pero "descarta por ahora un escenario de erupción inminente".

El repunte ha sido comunicado a Protección Civil dentro de los procedimientos habituales de seguimiento volcánico. Los expertos llaman a contextualizar los datos: Tenerife es una isla volcánica activa y la detección de enjambres sísmicos o pulsos de baja frecuencia no implica necesariamente una erupción, sino que obliga a mantener la vigilancia instrumental y el análisis continuo de la evolución del sistema.

Además de la actividad en Tenerife, el listado reciente del IGN recoge otros movimientos de baja magnitud en distintos puntos de España. Entre otros, un terremoto de 2,6 en el Golfo de Cádiz, uno de 1,8 al este de Torreblanca (Castellón), otro de 1,5 al sureste de Sant Joan d’Alacant (Alicante), y uno de 1,6 al suroeste de Hoyos (Cáceres).

Todos ellos fueron "seísmos leves y se encuadran en la actividad sísmica habitual de fondo de distintas zonas activas o de interés geológico", según el IGN. España registra de forma frecuente pequeños terremotos en áreas como el sur y sureste peninsular, el mar de Alborán, el Golfo de Cádiz, los Pirineos, el litoral mediterráneo y Canarias. La mayoría solo son detectados por la red instrumental y no causan daños. Que se produzcan pequeños terremotos no implica, por sí solo, una situación de alarma, aunque "sí refuerza la importancia de la vigilancia continua".

ZONAS VOLCÁNICAS INACTIVAS

También forman parte del mapa de interés geológico zonas volcánicas peninsulares como el Campo de Calatrava, en Ciudad Real, reconocido como Geoparque Mundial de la Unesco en 2024 por su singular patrimonio volcánico. No se trata de una zona de riesgo inminente, sino de un territorio de valor geológico cuya investigación ayuda a comprender mejor la historia volcánica del interior peninsular.

Los expertos del instituto recordaron que la clave no está solo en la magnitud de un terremoto, sino también en su profundidad, la cercanía a zonas habitadas, las características del terreno y la vulnerabilidad de las infraestructuras. Un seísmo pequeño "puede ser sentido si es superficial y cercano a la población", mientras que otros de magnitud similar pueden pasar inadvertidos si se producen a mayor profundidad o lejos de núcleos urbanos.

(SERVIMEDIA)
26 Jun 2026
EDU/clc