UE
Ignacio Molina, del Elcano: “Trump y Putin han perdido a su principal caballo de Troya en la UE, pero no está todo ganado”
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Ignacio Molina, investigador principal del Real Instituto Elcano, aseguró que con la derrota de Viktor Orbán en las presidenciales de Hungría, los líderes de EE.UU. y Rusia, Donald Trump y Vladimir Putin, respectivamente, han perdido a su principal 'caballo de Troya' en la Unión Europea, pero advirtió de que “no está todo ganado”.
Así lo sostuvo Ignacio Molina en una entrevista con Eurcativ, durante la que señaló que la reciente derrota en las urnas del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha sido un sonoro golpe para las fuerzas ultra y populistas, y especialmente para los presidentes de Estados Unidos y de Rusia, sus dos principales valedores internacionales.
Para Molina, uno de los beneficios políticos tangibles para la UE será el levantamiento del bloqueo que imponía hasta la fecha el primer ministro húngaro y su partido ultranacionalista Fidesz a las ayudas financieras y también el apoyo militar a Ucrania para resistir la invasión rusa.
El investigador del Elcano consideró que la derrota de Orbán aportará “mayor tranquilidad” y marcará “el inicio de una nueva etapa en la UE”, a pocos días de la celebración, el próximo 9 de mayo, del ‘Día de Europa’, durante el que muchos en Bruselas y en las capitales comunitarias lo celebrarán aliviados.
“Se abre ahora una etapa de mayor serenidad, aunque no será un camino exento de obstáculos”, aseveró Molina al tiempo que recordó que todavía sigue en el poder otro de los más fieles ‘caballos de Troya’ prorrusos en la UE: el primer ministro eslovaco, Robert Fico (Smer), además de la reciente victoria en las elecciones legislativas de Bulgaria del nacionalista y euroescéptico Rumen Radev. “Trump y Putin han perdido a Orbán, sí, pero la batalla no está ganada”, recalcó.
Por otro lado, aunque el vencedor de los comicios en Hungría y primer ministro electo Péter Magyar (Tisza/Partido Popular Europeo) prometió volver a colocar a su país en la senda de la UE y alejarlo de la confrontación con Bruselas, en opinión de Molina “tampoco es precisamente un izquierdista, en temas como la inmigración el no va a ser tan notable, será probablemente mínimo”.
No obstante, señaló que “afortunadamente, todo apunta a que Magyar no va a ser un nuevo líder de la derecha soberanista, todo lo contrario, va a ser una derecha conservadora, aunque no sea muy europeísta, pero tampoco será un obstaculizador”.
Según dijo el experto, la verdadera importancia sistémica para la UE del fin de la era Orbán, tras 12 años en el poder, es “que se ponga fin al más profundo y prolongado deterioro de la calidad democrática y del Estado de Derecho que se había producido hasta la fecha en un país de la Unión”.
Magyar fue miembro del Fidesz, integrado en el grupo europeo de Patriotas por Europa (PfE), en el cual también militan, además de Vox, la Agrupación Nacional (RN) de Francia o La Liga, del polémico Matteo Salvini, entre otras formaciones ultras y nacionalistas presentes en Estrasburgo.
EL REGRESO DE HUNGRÍA
En opinión de Molina, a pesar de la inquietud entre los más fieles europeístas por la victoria de Radev en Bulgaria y de la filorrusa Eslovaquia de Fico, la derrota de Orbán del pasado 12 de abril “tiene un especial simbolismo por lo problemática que fue la relación de Budapest con la UE, y con Bruselas en especial”.
En ese sentido, otro de los puntos positivos del final de la era Orbán es en opinión de Molina el retorno del país centroeuropeo al respeto del Estado de Derecho, después de que Budapest fuera denunciada ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) por, entre otros expedientes, atentar contra los principios fundacionales de la UE y por no respetar a las minorías y al colectivo Lgtbiq.
Molina señaló que “el mismo fenómeno se produjo en Polonia en los diez largos años de hegemonía del partido conservador Ley y Justicia (PiS), aunque, afortunadamente, Donald Tusk logró revertir la situación”. “Esperemos que Magyar siga por esa misma senda”, agregó.
El final de la era Orbán es, en opinión de Molina, especialmente significativo por lo que supone de comenzar a recuperar gradualmente los valores europeos y el respeto al Estado de Derecho. Durante los 12 años de Orbán “todos esos valores sufrieron un fuerte deterioro y Hungría dejó de ser considerada un socio fiable”, afirmó.
A pesar de la nueva etapa, Molina apuntó que “Magyar debe demostrar con los hechos que Hungría vuelve a ser un socio fiable en el club comunitario”.
Por otro lado, el investigador principal del Elcano consideró que la victoria de Magyar “reduce un poco la urgencia de revisar el sistema de voto en el Consejo” para pasar de la unanimidad a la mayoría cualificada. Además, aunque el cambio facilitaría la toma de decisiones clave “supondría un cambio muy complicado en los tratados o bien una reinterpretación de los actuales tratados”.
ESPAÑA Y LA OTAN
En otro orden de cosas, Molina comentó la polémica surgida hace unos días sobre un supuesto correo electrónico del Pentágono en el cual se sugería que la administración Trump estaría intentando suspender a España de la OTAN.
Para el investigador principal del Elcano sería una “quimera” y recordó las numerosas veces en las que el presidente de EE.UU. ha cargado contra los aliados y en concreto contra España.
Además, destacó que “en este caso hablamos de un presunto correo, ni siquiera fue algo que hubiese dicho Trump, ni Rubio, ni Vance”, aunque todos ellos “han dicho cosas muy graves contra muchos aliados”.
La controversia se enmarca, según Molina, “en el estilo provocador que caracterizó a Trump durante su primer mandato y que está marcando con más fuerza su segunda etapa en la Casa Blanca”.
En opinión de Molina, “eso no va a pasar, no puede pasar porque el primer interesado en que eso no ocurra es Estados Unidos”, que disfruta del uso de las bases españolas de Rota y Morón.
En cualquier caso, sí admitió que EE.UU. podría castigar a España, y que no sea invitada a la cumbre del G20, o que Washington “vete cualquier nombramiento de españoles para posiciones diplomáticas o militares relevantes en la Alianza.
PRESUPUESTOS EUROPEOS
Desde comienzos de año, y tras el Consejo europeo informal de Nicosia, Chipre, de finales de este mes, se ha reabierto el debate sobre el nuevo presupuesto a largo plazo de la UE, el Marco Financiero Plurianual (MFP) para el período 2028-2034.
A juicio de Molina, la clave es que para el siguiente ciclo “todavía nos queda 2027 para negociar y cerrar todos esos flecos”, y en el caso de España “podría pasar de receptor neto a contribuyente neto”.
La pugna por los presupuestos europeos vuelve a estar dominada por los dos principales grupos en liza: los frugales y austeros que son los centroeuropeos y nórdicos, y los llamados “gastadores”, a quienes normalmente se suele colocar en el flanco sur.
Cabe recordar que el pasado día 28, el Parlamento Europeo fijó su posición sobre el MFP, y propuso un presupuesto equivalente al 1,27% de la Renta Nacional Bruta (RNB), excluir los costes de reembolso de la deuda, a la par que poner la Defensa y la competitividad como nuevas prioridades, sin afectar la cohesión y la Política Agrícola Común (PAC), entre otras medidas.
Molina observó a este respecto que “tenemos una UE que no genera deuda, un presupuesto muy bajo que sigue estancado muy por debajo del 2% del PIB. Eso es una mezcla de elementos negativos”.
“La aprobación de los Fondos Next Generation fue algo excepcional que ahora, con Merz, será muy difícil que se vuelva a producir”, haciendo referencia a la posición de Alemania.
AMPLIACIÓN DEL BLOQUE
En el debate sobre las próximas ampliaciones del club comunitario, Molina consideró que Islandia, Montenegro, Albania o Moldavia podrían ser los siguientes en la lista para entrar en la UE.
“Puede que tengamos buenas noticias bastante pronto”, dijo, y añadió que “servirá para apuntalar la idea de que, a pesar de la complejidad del momento internacional, estamos en una Unión Europea que sigue creciendo”.
En el caso de Ucrania, opinó que “es un caso aparte, por sus dimensiones y por el actual contexto”.
A pesar de la moderación sobre las expectativas europeas de Ucrania, el politólogo e investigador del Elcano apuntó que podría producirse una adhesión de Kiev a medio o largo plazo.
“Con Ucrania seguramente la idea es mantener de momento viva la llama de su adhesión. Todo el mundo sabe que eso va a ser muy largo”, aseguró, y recordó el caso de Turquía, cuyo expediente para una hipotética adhesión está estancado en Bruselas desde hace años.
(SERVIMEDIA)
03 Mayo 2026
MGN/mmr


