Galardones

Igualdad ve insuficiente un reconocimiento público y aboga por una reparación efectiva para Dolores Vázquez

- Considera que entregarle la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad es "justicia"

MADRID
SERVIMEDIA

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, aseguró este lunes que “no es suficiente reconocer” y visibilizar la verdad, sino que “hay que reparar” de forma efectiva a Dolores Vázquez, la mujer que fue encarcelada erróneamente más de 500 días por el 'caso Whanninkhof-Carabantes' en 2000.

Así lo dijo en el acto de entrega a Vázquez de la Medalla a la Promoción de los valores de Igualdad, en el Ministerio de Igualdad, otorgada con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Lésbica, que se conmemoró el pasado domingo.

Redondo señaló que este acto “de justicia” y es solo el “primer paso” a esa reparación efectiva, con el compromiso de seguir trabajando en esa línea. Además, enmarcó el caso de Vásquez dentro de una reflexión más amplia sobre los prejuicios como origen del “odio, la discriminación” y el deterioro democrático.

En este sentido, la ministra defendió que este acto no solo busca reparar a Dolores Vázquez como víctima individual, sino también reparar la “memoria colectiva y la democracia española”, que “falló estrepitosamente” en este caso.

Vázquez fue víctima de un error judicial porque fue encarcelada injustamente durante 519 días por el asesinato de Rocío Wanninkhof en 1999, hija de su expareja Alicia Hornos, tras un juicio muy mediático. Fue absuelta al descubrirse que el asesino fue Tony King. Tras su liberación en 2002, se autoexilió al Reino Unido y regresó años después a Betanzos (Galicia), donde reside actualmente.

En su intervención, Redondo también afirmó que el caso de Vázquez estuvo basado en “mentiras, bulos” y falsedades que acabaron apoderándose no solo de los medios de comunicación, sino también de la “policía y de las instituciones”, y remarcó que esas mentiras tuvieron consecuencias directas sobre Vázquez. Redondo sostuvo que la galardonada fue víctima de una “gran injusticia y un linchamiento social e institucional”, el cual calificó de “vergüenza compartida”.

Finalmente, la ministra advirtió de que la sociedad vuelve a afrontar ahora riesgos vinculados a la desinformación, la discriminación y la injusticia, y presentó a Vázquez como un “símbolo y referente” para recordar las consecuencias de permitir el prejuicio y el “rechazo de la diversidad”.

Dolores Vázquez, tras recibir la medalla, agradeció el reconocimiento y dijo que no lo recibe para ella, “sino para mi familia” y para todas las personas que estuvieron a su lado a lo largo de los años. También aclaró y negó que existiera una relación de pareja entre ella y Alicia Hornos cuando ocurrieron los hechos, que fue un punto que estuvo presente de forma esencial durante la investigación de su caso. Aseguró que la Guardia Civil lo conocía y que la relación sentimental fue un montaje basado en “mentiras”.

Vázquez expresó que esas falsedades le causaron mucho “dolor”, especialmente porque “quería a Rocío Wanninkhof como a una hija y también a los hijos de Alicia Hornos”. Así, dijo que necesitaba aclararlo públicamente porque es algo que lleva “clavado” desde hace años.

En el acto también intervino el director general de Derechos Lgtbi+ del Ministerio de Igualdad, Julio del Valle, quien sostuvo que la discriminación es esto: “Que se nos juzgue por aquello que no tiene nada que ver con nuestra identidad, orientación, o forma de ser".

Asimismo, se celebró una mesa redonda sobre lesbifobia en la que participaron la presidenta de la Federación Estatal Lgtbi+ (Felgtbi+), Paula Iglesias; la exdiputada de la Asamblea de Madrid, escritora y activista feminista Beatriz Jiménez; y la profesora en la Universidad de Valladolid y especialista en medios de comunicación y sensacionalismo Marta Redondo.

(SERVIMEDIA)
27 Abr 2026
AGG/gja