Energía

Un informe concluye que los gases renovables podrían reducir a la mitad la dependencia energética de Europa en 2040

MADRID
SERVIMEDIA

Un nuevo estudio destaca el papel estratégico de los gases renovables como el hidrógeno renovable, los biocombustibles de segunda generación o el biometano para reducir hasta un 50% la dependencia energética exterior de Europa en 2040.

Así lo concluye el informe ‘¿ Por qué Europa necesita las moléculas verdes?’ publicado por Moeve en colaboración con PwC y que será presentado este jueves en Bruselas.

Por ello, el estudio señala que las moléculas verdes serán determinantes para reforzar la seguridad energética de Europa, mejorar la competitividad industrial y avanzar en la descarbonización de sectores difíciles de electrificar, al tiempo que se avanza en los objetivos que buscan la neutralidad climática.

A este respecto, el consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, sostuvo que “en un contexto global de crecientes tensiones geopolíticas y en las cadenas de suministro energético, el imperativo estratégico de Europa es claro: garantizar la autonomía energética”.

Además, defendió que “las moléculas verdes producidas en Europa ofrecen una hoja de ruta firme hacia una Europa resiliente, competitiva y energéticamente independiente, mientras posicionan el continente como líder global en la lucha contra el cambio climático”.

“Con el impulso adecuado los campeones europeos pueden desarrollar exponencialmente estas soluciones de energía limpia, pero el momento de actuar es ahora”, advirtió.

El análisis, basado en fuentes públicas e informes de consultoras, concluye también que las moléculas verdes pueden reducir significativamente la dependencia energética de Europa, al permitir un mayor aprovechamiento de la producción local de energía renovable.

De hecho, según el informe, en el escenario Net Zero, para 2050 estas soluciones podrían sustituir entre el 30% y el 50% de la demanda de combustibles fósiles y representar aproximadamente un tercio del mix energético de la Unión Europea.

Las moléculas verdes son especialmente relevantes para sectores intensivos en carbono y difíciles de electrificar, como la industria pesada, la química o el transporte de larga distancia, que actualmente representan entre el 20% y el 25% de la demanda de energía primaria.

Asimismo, el estudio estima que empleando las moléculas verdes para descarbonizar estos sectores se podrían llegar a reducir hasta un 22% las emisiones de CO2 en Europa en 2050.

Por otro lado, prevé que la diferencia de costes entre los combustibles fósiles y las moléculas verdes se reduzca a medida que aumente el coste de las emisiones de CO2, bajen los precios de las energías renovables y la producción de combustible a base de biomasa e hidrógeno gane eficiencia.

Por último, el informe destaca la necesidad de una acción coordinada entre administraciones públicas e industria que acelere el desarrollo de estos ecosistemas y subraya que la década actual es decisiva para sentar las bases que permitan el despliegue a gran escala en el futuro.

(SERVIMEDIA)
04 Jun 2026
JBM/clc