Sueño
El insomnio afecta al 14% de la población adulta española y al 30% de los niños hasta los cinco años
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El insomnio afecta al 14% de la población adulta española y al 30% de los niños entre los seis meses y los cinco años, por lo que la Alianza por el Sueño ha impulsado la ‘Guía práctica de Terapia Cognitivo-Conductual para el insomnio crónico’, para dormir sin pastillas, que fue presentada este viernes en la sede del Consejo General de la Psicología de España (COP).
En rueda de prensa, los expertos indicaron que esta guía sitúa la intervención psicológica como tratamiento de primera línea para el insomnio crónico, uno de los trastornos del sueño más frecuentes en la población y que puede tener un impacto significativo en la salud física, el bienestar psicológico y el funcionamiento diario.
De hecho, en España, afecta al 14% de los adultos mientras que en población infantil, la prevalencia de insomnio alcanza el 30% entre los seis meses y los cinco años. En adolescentes, un estudio español mostró que el 38,5% presenta mala calidad subjetiva del sueño y que la prevalencia de este trastorno se sitúa en el 9,9%.
La guía, impulsada por la Alianza por el Sueño y elaborada por un equipo multidisciplinar de expertos de la Psicología, Medicina del Sueño, Psiquiatría y Atención Primaria, propone un cambio en el abordaje del insomnio, priorizando intervenciones basadas en la evidencia frente al uso prolongado de fármacos.
En concreto, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) se presenta como una herramienta eficaz para actuar sobre los factores que mantienen el problema, más allá del alivio sintomático.
NUEVO MODELO DE ATENCIÓN
Durante el encuentro, los expertos subrayaron la necesidad de avanzar hacia modelos de atención que integren este tipo de intervenciones en la práctica clínica habitual, así como de reforzar la formación y disponibilidad de profesionales especializados.
En este sentido, el psicólogo clínico, miembro de la Alianza por el Sueño y coautor de la guía, Adolfo Alcoba, señaló durante el acto de presentación del documento que “se trata de una intervención estructurada, breve y basada en la evidencia, que ha demostrado ser eficaz y segura, mejorando la calidad del sueño y reduciendo la necesidad de recurrir a tratamientos farmacológicos a largo plazo”.
Además, en el acto se puso de relieve el impacto del insomnio crónico en la calidad de vida de la población y en el sistema sanitario, destacando la importancia de promover abordajes más eficientes, seguros y sostenibles.
Por lo tanto, la guía describe la TCC-I como una intervención estructurada que suele aplicarse entre cuatro y ocho sesiones y que requiere la participación activa del paciente. El tratamiento combina estrategias conductuales, cognitivas y psicoeducativas que se adaptan a cada caso tras una evaluación clínica inicial.
PATRÓN DEL SUEÑO
Durante esta evaluación, explicaron los expertos, se analizan aspectos como el patrón actual de sueño, los factores que han podido desencadenar el problema, las conductas relacionadas con el descanso o las creencias y preocupaciones asociadas al hecho de dormir.
Una herramienta clave en este proceso es el diario de sueño, que permite registrar variables como la latencia para conciliar el sueño, los despertares nocturnos o el tiempo total de descanso y facilita el seguimiento del tratamiento.
El documento también señala que la TCC-I puede aplicarse en distintos formatos —individual o grupal, presencial u online— y mediante intervenciones digitales con diferentes niveles de apoyo profesional. En sistemas sanitarios con elevada demanda asistencial, la guía destaca la utilidad de los modelos de atención escalonada, que permiten iniciar la intervención con estrategias de menor intensidad y progresar hacia modalidades más complejas según la evolución del paciente.
ATENCIÓN PRIMARIA
Este enfoque resulta especialmente relevante en ámbitos como la Atención Primaria, donde esta problemática podría atenderse por la figura del psicólogo general sanitario en colaboración con otros profesionales del sistema sanitario.
De hecho, subrayó Adolfo Alcoba, para que este modelo pueda aplicarse de forma eficaz, “resulta clave el papel del psicólogo general sanitario en Atención Primaria, así como la formación en medicina conductual del sueño, lo que permite integrar este enfoque de manera práctica y ajustada a la realidad asistencial, sin complicar innecesariamente el proceso”.
Igualmente, los expertos indicaron que en el sistema sanitario español, la puerta de entrada es la Atención Primaria, donde el médico de familia realiza una primera valoración del paciente.
A partir de ahí, y en función de la necesidad detectada, se puede derivar a psicólogos generales sanitarios de Atención Primaria y a profesionales de enfermería, quienes pueden llevar a cabo la intervención escalonada y el seguimiento correspondiente, concluyeron los expertos.
(SERVIMEDIA)
24 Abr 2026
ABG/gja/pai


