Salud cerebral
El insomnio se asocia con un 26% más de riesgo de sufrir un ictus
- Un estudio lo asocia además a la depresión, conductas suicidas y algunas formas de demencia y alzhéimer
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Las personas con insomnio presentan un mayor riesgo de ictus y de hospitalización que aquellas sin este trastorno del sueño, según una revisión internacional que analizó estudios con más de 1,3 millones de participantes y que también encontró vínculos con la depresión, las conductas suicidas y algunas formas de demencia.
El trabajo, financiado por la Academia Europea de Neurología y recién publicado en la revista 'Sleep Medicine Reviews', reúne evidencias procedentes de revisiones sistemáticas y nuevos metaanálisis realizados por investigadores europeos coordinados por Luca Vignatelli, del Instituto de Ciencias Neurológicas de Bolonia. (Italia)
Para evaluar las consecuencias del insomnio sobre la salud, los investigadores revisaron la literatura científica disponible en dos grandes bases de datos biomédicas y realizaron nuevos análisis sobre ictus, hospitalizaciones y accidentes laborales. En el caso del ictus, identificaron nueve estudios elegibles y combinaron seis de ellos en un metaanálisis que incluyó a más de 1,3 millones de participantes.
Los resultados mostraron que las personas con insomnio tenían un riesgo un 26% superior de sufrir un ictus que quienes no sufren este trastorno. Además, la revisión encontró que quienes padecen este problema también presentan un 28% más de probabilidades de ser hospitalizados por cualquier causa.
DEPRESIÓN Y ALZHÉIMER
El trabajo también observó asociaciones entre el insomnio y varios problemas de salud cerebral y mental. Entre ellos figuran la depresión, las conductas suicidas y algunas formas de demencia. En este último caso, la evidencia fue especialmente consistente para la enfermedad de alzhéimer.
Según señaló el investigador principal, Luca Vignatelli, el insomnio debería considerarse una señal de alerta relacionada con la salud cerebral y mental. A su juicio, identificarlo y tratarlo adecuadamente podría formar parte de una estrategia más amplia de prevención de trastornos neurológicos y psiquiátricos.
Los autores subrayaron en sus conclusiones que existen diferencias entre los estudios sobre la definición del insomnio y otros factores que pueden influir en los resultados, como el uso de medicación para dormir.
(SERVIMEDIA)
28 Sep 2026
EDU/gja
