Inclusión

El Instituto de Ciencias del Espacio destaca el éxito de la experiencia que permitió "escuchar" el eclipse total de Sol

Madrid
SERVIMEDIA

El Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) puso en valor los resultados del proyecto 'Eclipse Inclusivo', que permitió a más de 50 personas, la mayoría ciegas o con discapacidad visual, seguir el eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto mediante dispositivos que transformaban la luz solar en sonidos.

La iniciativa convirtió un fenómeno eminentemente visual en una experiencia accesible y compartida, que varios participantes calificaron de emocionante y reveladora, según detalló el ICE.

Este sentro investigador del CSIC, afiliado al Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC), difundió una crónica sobre el desarrollo del proyecto 'Eclipse Inclusivo', una iniciativa financiada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) que permitió a personas ciegas y con discapacidad visual experimentar el eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto, en este caso desde Reus (Tarragona).

La historiadora y periodista Alba Calejero García, responsable de Comunicación y Divulgación Científica del ICE, relató la experiencia vivida por más de medio centenar de participantes que se desplazaron hasta uno de los puntos oficiales de observación del eclipse en Cataluña para seguir el fenómeno a través de dispositivos Lightsound, desarrollados por la Universidad de Harvard (EEUU), que convierten la luz en sonido.

Entre las asistentes figuraba Núria Clapés, persona ciega desde hace unos años, acompañada de su perro guía, quien destacó antes del eclipse su interés por la divulgación científica. Tras haber probado previamente los dispositivos en un taller del proyecto, aseguró que la experiencia cumplió sus expectativas y le permitió sentirse "más cerca de lo que estaba sucediendo".

El ICE-CSIC habilitó un espacio de sonificación junto al Parc de la Festa de Reus, con la colaboración de la asociación Astrodiversitat, donde se instalaron diez dispositivos Lightsound y un sistema de altavoces para que la experiencia pudiera compartirse colectivamente.

Según relató Calejero, los aparatos emitían inicialmente "un sonido de flauta que representaba la intensidad luminosa del Sol". A medida que la Luna avanzaba sobre el disco solar, "el sonido evolucionaba hacia registros de clarinete". Durante la fase de totalidad aparecieron unos clics característicos y, "para quienes escuchaban el eclipse mediante auriculares, llegó finalmente el silencio". Apenas dos minutos después, conforme el Sol volvía a emerger, la secuencia sonora recorrió el camino inverso.

"TODAVÍA ESTOY EMOCIONADO"

Otro de los participantes, Antonio Reyes, quien conserva un pequeño resto visual, aseguró que la propuesta le llamó la atención al encontrar las palabras "inclusivo" y "eclipse" unidas en la misma iniciativa. Tras observar y escuchar el fenómeno afirmó: "Todavía estoy emocionado" y calificó la experiencia de "increíble" porque le permitió saber "en todo momento cuándo estábamos a punto de entrar en la corona solar".

La emoción también quedó reflejada en los testimonios recogidos tras el eclipse. Núria Clapés describió la totalidad como una experiencia "muy bonita" que permite "entender mucho más" el fenómeno astronómico, mientras que Rosa Tunyk Llauradó destacó que había sido "una forma muy dinámica y más creativa de vivir la experiencia".

La iniciativa incluyó además talleres previos y materiales táctiles para explicar el fenómeno y facilitar su comprensión. Según el ICE-CSIC, la buena acogida de la experiencia reforzó "el interés por seguir desarrollando propuestas de divulgación científica accesible de cara a futuros acontecimientos astronómicos", como el eclipse total de Sol previsto para agosto de 2027.

(SERVIMEDIA)
25 Ago 2026
EDU/clc