Tabaco
La intervención del farmacéutico duplica la probabilidad de dejar de fumar
- Uno de cada cuatro españoles fuma a diario
- Dos de cada tres fumadores quieren dejar de fumar
- La financiación de los medicamentos aumenta los abandonos del tabaquismo
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La ministra de Sanidad, Mónica García, y el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof), Jesús Aguilar, coincidieron este viernes en que la intervención y el acompañamiento del farmacéutico duplica la probabilidad de que los fumadores dejen de fumar, ya que este profesional conoce a sus pacientes y les ayuda a cumplir con la adherencia terapéutica.
Así lo manifestaron durante la presentación del informe ‘Cesación tabáquica: un reto sanitario y social’, elaborado por el Cgcof en colaboración del Ministerio de Sanidad, con motivo de la publicación del Punto Farmacológico número 200, un estudio que concluye que la cesación tabáquica es una prioridad sanitaria en España.
En rueda de prensa, la ministra de Sanidad destacó que este informe “nos ayuda a comprender la evolución del tabaco, los desafíos y qué herramientas funcionan para que la gente deje de fumar”.
Entre las conclusiones del informe destacó que el consumo de tabaco descendió a mínimos históricos en España “gracias a décadas de políticas públicas, de cambios culturales y del compromiso de los profesionales sanitarios y de la sociedad”.
Sin embargo, uno de cada cuatro españoles fuma a diario y el tabaco provoca más de 50.000 muertes evitables al año en España, por lo que “no podemos dar por concluida la tarea porque el tabaquismo sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública”, añadió.
CUESTIÓN DE DESIGUALDAD
Además, el tabaco es una cuestión de desigualdad. El informe reveló que el tabaquismo afecta con mayor intensidad a las personas con menos recursos y los colectivos más vulnerables. De hecho, continuó, “cuando reducimos el consumo de tabaco no solo mejoramos los indicadores de salud sino también reducimos las desigualdades sociales y sanitarias”.
Este estudio del Cgcof también comprobó que mientras disminuye el consumo tradicional de tabaco, aparecen nuevas formas de consumo de nicotina y dispositivos que penetran con más fuerza entre los más jóvenes. De hecho, si uno de cada cinco adultos probó los cigarrillos electrónicos, esto ocurre en casi la mitad de los adolescentes.
En este contexto, Mónica García aseguró que “las políticas públicas funcionan y hoy es difícil imaginar que hace unas décadas se fumara en hospitales, universidades, centros de trabajo y los bares. Los espacios sin humo han contribuido a desnormalizar el consumo y evitar que muchos jóvenes se incorporen al tabaquismo”.
AYUDAR A DEJAR DE FUMAR
Sin embargo, remarcó la titular de Sanidad, “no basta con restringir el consumo de tabaco sino que hay que ayudar a la gente a que deje de fumar”. Así, según el informe, dos de cada tres fumadores quieren dejarlo y que casi la mitad lo intenta cada año. Por lo tanto, “existe una enorme demanda de ayuda que debemos ser capaces de acompañar desde el Sistema Nacional de Salud”.
Además, cuando se financian los medicamentos aumentan los abandonos del tabaquismo y cerca de medio millón de personas intentaron dejar el tabaco con apoyo farmacológico financiado por el SNS. “Aquí aparece una de las grandes fortalezas de nuestro sistema sanitario: la red de más de 22.000 farmacias comunitarias con una gran capacidad de acompañamiento”.
El informe demostró, por lo tanto, que “la intervención farmacéutica mejora de forma significativa las probabilidades de éxito para dejar de fumar. La farmacia demuestra así su enorme potencial como aliada de la salud pública”.
En este punto, el presidente del Cgcof subrayó que “dejar de fumar no depende únicamente de disponer de un tratamiento sino también del acompañamiento profesional durante el proceso de dejar el tabaco. De hecho, la intervención del farmacéutico duplica la probabilidad de abandonar el tabaco y cuando esta intervención educativa y persuasiva se combina con ese tratamiento farmacológico, las probabilidades de éxito pueden llegar a triplicarse”.
EL 67% LO QUIERE DEJAR
Por ello, agregó, “cuando hablamos de tabaquismo ponemos el foco en quienes fuman pero este informe lo pone en los que quieren dejar de fumar”. De hecho, el 67,7% de los fumadores se plantean dejar el tabaco y el 44,1% lo intentó durante el último año.
“Esto nos indica que existe una demanda creciente de apoyo y que debemos ayudar a esos millones de personas que quieren dejar este hábito, por lo que debemos acompañar a quienes quieren dejarlo”. Por lo tanto, se debe combinar las políticas públicas, la intervención de los profesionales sanitarios y la financiación de las terapias porque “multiplica el éxito”.
El estudio estimó que el año pasado, más de 472.000 personas intentaron dejar de fumar con tratamientos farmacológicos financiados. Sin embargo, “cuando estos fármacos dejan de estar disponibles por cualquier razón, también disminuyen los intentos de abandono”, indicó Jesús Aguilar.
Por lo tanto, concluyó, “las políticas de cesación tabáquica más eficaces son aquellas que combinan el acceso a los tratamientos con el acompañamiento profesional, es decir, se trata de ayudar a las personas a utilizar estos fármacos correctamente, a mantener la motivación, a superar las dificultades y a preservar en su objetivo y es ahí donde la red de farmacias comunitarias tiene un valor diferenciado”.
(SERVIMEDIA)
19 Jun 2026
ABG/gja


