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Jaime Hernández, entrenador de Audrey Pascual: "Siempre creí en ella. Ha sido muy bonito verla crecer a todos los niveles"

- Tras ocho años preparando a la cuatro veces medallista paralímpica asegura que "sabía lo que iba a pasar" en Milán Cortina porque Audrey "venía de resultados brutales en la Copa del Mundo"

MADRID
SERVIMEDIA

El entrenador de Audrey Pascual y técnico de Fundación También desde hace 18 años, Jaime Hernández, asegura que siempre creyó en la esquiadora madrileña. "Ha sido muy bonito verla crecer a todos los niveles", destaca para poner en valor el trabajo realizado por la entidad y el modelo de acompañamiento que ha llevado a la esquiadora de 21 años a la cima paralímpica.

El éxito de Audrey Pascual en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026 es compartido con su entrenador, Jaime Hernández, quien durante ocho años la ha acompañado hasta alzarse con dos oros, una plata y un bronce paralímpicos en los Juegos de Invierno.

La trayectoria de Hernández representa "un modelo de acompañamiento que combina excelencia profesional y una calidad humana excepcional", destacaron desde la Fundación También, que lleva más de 25 años apostando por el deporte inclusivo, "generando oportunidades y sosteniendo procesos que requieren tiempo, recursos y una dedicación constante".

“Hemos demostrado que no solo hacemos deporte de base, que es muy importante, sino que también tenemos la calidad humana, profesional y los materiales para poder llegar a los Juegos Paralímpicos”, afirma.

Para alcanzar este nivel, Hernández ha recorrido un largo camino de especialización académica y práctica. Actualmente ostenta la máxima titulación, la de Técnico Deportivo Superior de Deportes de Invierno (TD3), necesaria para entrenar en categoría absoluta. Sin embargo, el preparador reconoce que los títulos oficiales no son suficientes: "La formación en España es un mero trámite; si hubiera entrenado a una chica con dos piernas y dos brazos, me hubiera servido de mucho, pero para esto no hay nada especializado".

Esta carencia le obligó a formarse de manera autodidacta, investigando técnicas de esquí con monoesquí en documentos en inglés y páginas americanas, pero sobre todo nutriéndose de la realidad del circuito, explican desde la Fundación También.

OCHO AÑOS DE TRABAJO

Jaime aprovechó cada viaje, entrenamiento y competición en el extranjero para observar y aprender de la experiencia de compañeros de otros países, integrando estos conocimientos internacionales en su metodología. "Yo sabía la técnica de esquiar, pero la parte de competición no la tenía. Ha sido un crecimiento personal brutal porque lo iba aprendiendo desde cero con ella", admite afirmando que seguirá formándose y buscando nuevos retos.

Para llegar a la cima paralímpica, Hernández y Audrey Pascual han trabajado juntos durante ocho años. La medallista madrileña empezó a entrenarse con Hernández con 13 años, tras tres de preparación como componente del Equipo de Competición Fundación También y participando en competiciones nacionales donde ya despuntaba como ganadora.

La exigencia del alto rendimiento los ha llevado a recorrer miles de kilómetros, a enfrentarse a condiciones extremas en la nieve y a competir en escenarios internacionales donde cada detalle cuenta, destacan desde Fundación También.

Audrey y Jaime han construido una relación de confianza en la que ha tenido mucho que ver el entorno familiar de la deportista, destacó el preparador. "Agradezco un montón a Laura y a Quique, los padres de Audrey, la confianza. Es cierto que al principio, como es lógico, tenían sus dudas porque no me conocían y me llevaba a su hija al extranjero; incluso tuve que ir a la Guardia Civil para que me autorizaran a sacar a Audrey en el aeropuerto siendo menor", recuerda Jaime. Sin embargo, con el paso de los años, esas dudas iniciales se transformaron en un vínculo inquebrantable. "Hoy ha pasado a formar parte de una relación con muchísima confianza", confiesa el entrenador.

"Yo quería que Audrey fuera poco a poco... No nos hemos saltado etapas", asegura. De hecho, Jaime llegó a oponerse a que participara en los anteriores Juegos de Pekín para asegurar que llegara a Milán Cortina con "el tejado de la casa terminado".

Para Jaime, lo ocurrido en Milán Cortina no ha sido una sorpresa, sino la consecuencia lógica del trabajo. "Yo ya sabía lo que iba a pasar, no me ha sorprendido ni a mí ni a la Fundación. Venía de resultados brutales en la Copa del Mundo este año y los anteriores", explica.

"Siempre creí en ella. Ha sido muy bonito verla crecer a todos los niveles", afirma. "Me enorgullece que ella se lo haya ganado todo. Hemos tenido que compartir muchísimos días fuera de casa al año y, aunque ha sido duro, cuando tienes una idea clara y no dudas, las cosas salen bien".

Ese trabajo conjunto es el que ha llevado a la madrileña al podio, pero también el que demuestra que los grandes logros no son fruto de la casualidad, sino de años de dedicación silenciosa, insisten desde Fundación También.

EL IMPULSO DE TERESA SILVA

Esta organización está detrás de su éxito, como también del de María Martín-Granizo, que consiguió un diploma paralímpico en Milán Cortina; y de Iraide Rodríguez y Emilio Redondo, integrantes del equipo paralímpico español de lo últimos Juegos de Invierno.

Nada de esto existiría sin el impulso inicial de la fundadora y presidenta de Fundación También, Teresa Silva, argumentan desde la entidad. Tras sufrir un accidente en parapente durante los entrenamientos de un Campeonato del Mundo en Austria que la dejó en silla de ruedas, Teresa decidió seguir vinculada al deporte, convencida de sus beneficios físicos y emocionales.

Teresa Silva se convirtió en 1999 en la primera mujer en silla que participaba en una competición. En marzo del año 2000, Teresa Silva dio un paso histórico al crear el primer Equipo de Exhibición y Competición de Esquí Alpino Adaptado en España, en sus inicios denominado Equipo Santiveri, un hito que marcó el inicio de una nueva era para este deporte.

En diciembre de ese mismo año Teresa creó la Fundación También y solo siete años después se creó el Equipo Femenino de Esquí Alpino Adaptado, un hito histórico y de gran repercusión, que conllevó la aparición de la categoría femenina en silla en los campeonatos de España.

Sobre esa base se asienta el modelo de trabajo de la Fundación, un proyecto que según Jaime Hernández ha sabido consolidarse como un referente de alto rendimiento.

"A veces existe la idea de que para alcanzar la élite hay que buscar otros caminos, pero nosotros siempre creímos que desde la Fundación podíamos ofrecer todo lo necesario para llegar a unos Juegos", explica.

Así, cuando hace dos años la Real Federación Española de Deportes de Invierno "entra en acción" y Audrey se convierte en miembro del equipo nacional, "ese respaldo se intensifica, permitiéndole acceder a competiciones de primer nivel", señala la Fundación. Gracias a esa apuesta decidida y al mantenimiento de los recursos económicos y técnicos, Audrey ha podido competir al más alto nivel con el respaldo de Fundación También, que ya contaba con la logística necesaria. "Teníamos la furgoneta, el material, el equipo y, sobre todo, la experiencia acumulada durante años", añade.

Desde la Fundación afirman que seguirán trabajando desde la inclusión y la normalización, bajo una premisa clara: tratar a todo el mundo por igual, tengan o no una discapacidad.

Más allá de los premios, el ejemplo de Audrey sirve para mostrar a otros jóvenes y niños con discapacidad que el deporte de competición es posible, aseguran, y que el acceso a programas de tecnificación y material adaptado resulta fundamental. "Porque detrás de cada campeón hay mucho más que una medalla: hay una decisión consciente, decidida, y un camino compartido de plena confianza. Y en ese camino, el apoyo adecuado lo cambia todo", concluyen.

(SERVIMEDIA)
23 Mar 2026
MAG/clc/gja