Defensa

El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra pide aprender del “fracaso estratégico” de la intervención en Afganistán para no repetir errores

MADRID
SERVIMEDIA

El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general de Ejército Amador Enseñat y Berea, ha defendido ante el Pleno de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, de la que es académico de número, la necesidad de aprender del “fracaso estratégico” que supuso la intervención internacional en Afganistán -entre los años 2001 y 2021- para no volver a cometerlos, ni ahora ni en el futuro.

En su intervención detalló hasta diez razones que llevaron a ese “fracaso” de la intervención en Afganistán que pretendía, entre otros objetivos, acabar con el régimen de los talibanes y que los terroristas de Al Qaeda tuviesen allí su refugio.

En este sentido, indicó que una de las cuestiones que condujeron a ese resultado fue el intento de implantar en Afganistán un Estado político “tan ambicioso como inadaptado a la idiosincrasia afgana”. Así, se perseguía construir un Estado que respondiese a un “modelo contemporáneo centralizado, democrático y con instituciones que no se ajustaban a las condiciones históricas, sociales y políticas que configuraban la idiosincrasia afgana y un entorno caracterizado por soberanía fragmentada, autoridad negociada y pluralidad de legitimidades locales”.

Fue, por tanto, un intento “bienintencionado y nada realista de llevar a cabo la empresa excesivamente ambiciosa de construir una Nación, inadaptada a la idiosincrasia afgana pretendiendo establecer un modelo que chocaba de frente con la misma”, destacó al respecto el general Enseñat.

Relacionado directamente con ello, el JEME sostuvo en su intervención que esa ausencia de un “Estado final deseado” tuvo también consecuencias no deseadas: “Produjo la proliferación de teorías parciales, en ocasiones desalineadas, e incluso inconexas y de esfuerzos, en algunos casos, divergentes, limitando la coherencia entre seguridad, política y legitimidad”.

Junto a ello, destacó como otro de los factores de ese “fracaso” de la intervención internacional en Afganistán la ausencia, por parte de quienes integraban esa intervención, de un “verdadero enfoque integral” para integrar los diferentes instrumentos políticos, civiles y militares. Así, el problema principal radicó, incidió al respecto el académico y JEME, en la ausencia de una “unidad política de propósito, de gobernanza efectiva a varios niveles y de mecanismos de integración eficaces”.

Además, resaltó como otro factor más que relevante la “inconsistencia, cuando no incoherencia, de la estrategia empleada” por las fuerzas de los países intervinientes, ya que se llegó a ejecutar de forma simultánea hasta tres estrategias diferentes: “La contraterrorista, la contrainsurgencia y la de construcción de un Estado, todo ello bajo la presión constante que imponía la fecha de salida” de Afganistán. Este último aspecto también influyó en ese fracaso, ya que los talibanes se limitaron desde entonces a “esperar la retirada de Occidente acordada” para volver a tomar el control del país.

Y, junto a todo lo anterior, el general Enseñat puso de relieve el “deficiente diseño de unas fuerzas de seguridad nacional afganas y la autocomplacencia en la valoración de su capacidad operativa”. En concreto, afirmó el JEME, se creó un Ejército afgano con un “modelo OTAN, dependiente de apoyos que sólo las fuerzas occidentales o contratistas internacionales podían proporcionarles”, dependencia a la que había que unir la insostenibilidad derivada de su “altísimo coste” de mantenimiento. De esta forma, se generó una fuerza afgana “para operar con apoyo de Occidente, pero no para cumplir su misión o sobrevivir sin él”.

(SERVIMEDIA)
21 Mayo 2026
s/gja

Palabras clave