Salud y medio ambiente
Lanzan sensores de brazo para investigar cómo el aire contaminado afecta a la salud
- Ciudadanos y hospitales conocerán en tiempo real cómo la polución incide en el riesgo de enfermedades
- La Universidad Nebrija es una de las 21 instituciones de 10 países europeos que participan en el estudio
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Un macroproyecto europeo investiga cómo afecta a la salud la contaminación del aire, mediante datos obtenidos de sensores portátiles colocados en el brazo.
La Universidad Nebrija (Madrid) es una de las 21 instituciones de 10 países que forman parte de esta investigación, que comenzó en enero de 2025 y tiene el objetivo de analizar cómo los factores ambientales contribuyen al desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles.
Los estudios de campo se llevan a cabo en Bélgica, Bulgaria, España, Irlanda e Italia, y los primeros resultados definitivos podrían publicarse en tres años.
Dotado con ocho millones de euros, Enact Project cuenta con nueve líneas de investigación que, de forma general, persiguen dar respuesta a la siguiente pregunta: ‘¿Nos está enfermando el aire que respiramos?’. Para ello, un equipo de ingenieros está diseñando unos sensores avanzados que se pondrán en marcha a partir de junio de este año.
Durante cinco o seis meses los llevarán una muestra de población de entre 200 y 300 individuos de áreas urbanas de grandes ciudades. Se medirán los niveles de contaminación a los que estén expuestos, a la vez que se hará un seguimiento de su estado de salud.
ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES
La contaminación no solo afecta al sistema respiratorio sino a una gran panoplia de asuntos, como el funcionamiento cerebral (incide, por ejemplo, en las habilidades cognitivas), la esperanza de vida o la salud mental (tiene efectos sobre el estado de ánimo).
Los estresores medioambientales (factores físicos, químicos o biológicos del entorno que pueden afectar negativamente la salud) son responsables de las enfermedades no transmisibles, que no se propagan de persona a persona.
A diferencia de las infecciosas -causadas por virus, bacterias u otros patógenos-, esas enfermedades tienen su origen en factores genéticos, fisiológicos, conductuales y también ambientales.
IMPACTO
Por otro lado, los investigadores esperan que el estudio tenga impacto directo en la sociedad porque los ciudadanos van a conocer su ‘puntuación de riesgo ambiental’, es decir, cómo la exposición a la contaminación afecta de un modo muy preciso a su salud.
Por ejemplo, sabrán cuánto se incrementa su riesgo cardiovascular en función de la contaminación diaria a la que está expuesto el individuo. Esto será útil para la prevención y detección temprana de enfermedades, y para la toma de decisiones conscientes sobre el lugar de residencia o de desarrollo de actividades.
Al tiempo, los resultados de la investigación también serán útiles para las diferentes administraciones, el diseño de la planificación urbana y la evaluación de las políticas públicas.
Por último, el sector sanitario podrá beneficiarse porque el modelo de datos permitirá conocer el número de pacientes que van a acudir a urgencias en un momento determinado, tras la exposición a la contaminación medioambiental, lo que permitirá que el hospital esté preparado y el sistema no colapse.
(SERVIMEDIA)
14 Ene 2026
MGR/clc


