Visita papa
León XIV, a los presos de Brians 1: “El pasado no condena el futuro, nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones”
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El papa León XIV inició este miércoles su segunda jornada en Barcelona con una visita a la prisión de Brians 1, adonde llegó pasadas las 10.50 horas y fue recibido por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el president de la Generalitat, Salador IIla; su consejero de Justicia, Ramon Espadaler; además del capellán, Jesús Bel y el obispo de San Feliú, Xabier Gómez, de quien depende el centro penitenciario.
En su auditorio, el pontífice permaneció apenas media hora, pero allí tuvo ocasión de reunirse con unos 80 internos y escuchar los testimonios e historias de algunos de ellos, que le recibieron al canto de ‘Ayúdame a caminar’, la canción que cantan en misa, y a quienes recordó que "el pasado no condena el futuro", sino que "nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones”.
Tras arrancar las sonrisas de los asistentes por “dificultades con la tecnología”, León XIV inició su discurso con un agradecimiento en catalán a los internos por su “cálida y cordial bienvenida” y reconoció sentirse “edificado” por el testimonio que compartieron las reclusas Montse y Josefina, elegidas, según los organizadores, debido a que la Iglesia quiere dar voz a quienes en la sociedad sufren más discriminación.
Asimismo, el papa quiso reconocer el “compromiso” de los capellanes y voluntarios de la pastoral penitenciaria diocesana de Sant Feliu de Llobregat, que estaban presentes en el acto, convencido de que “todo ser humano es digno por el mero hecho de haber sido querido, creado y amado por Dios”.
“No existe, pues, ninguna situación que haga al Señor apartar de nosotros su mirada. Es una verdad consoladora que nos acompaña en todo momento y que nos recuerda cómo su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho”, afirmó.
PESO
El papa subrayó que esta aseveración es “válida, de manera particular”, para quienes están privados de libertad, que, a su juicio, llevan “el peso” de estar “lejos” de sus “seres queridos” y “sufren, además, a causa de su actual condición”.
“Cuando os venga la tentación de sentiros menos o penséis que no vale la pena seguir adelante, alzad vuestra mirada hacia Aquel que, a través de la presencia de tantas personas, nunca deja de mostraros su amor y cercanía. Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona”, apostilló.
En paralelo, rememoró las ‘Confesiones’ de San Agustín, en las que, subrayó, “nos comparte su itinerario vital y nos habla de ello; si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones. Hagamos espacio al Señor en nuestro corazón y busquemos su rostro”.
ACOMPAÑADOS
“Dejémonos acompañar por su amor. Aferrémonos a Él, que nos invita continuamente a la esperanza y nos muestra un horizonte maravilloso que ninguna barrera física puede impedirnos alcanzar”, abundó.
En este punto, afirmó que hoy “Él continúa hablándonos en lo profundo de nuestras conciencias para hacernos descubrir que tiene su morada en medio de nosotros. Sólo espera que le demos una oportunidad”.
En este contexto, invitó a los reclusos “a seguir soñando el sueño de Dios”. “A cada uno os digo: ¡Dios te ama como eres, pero te sueña mejor!”. “El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar”, sentenció.
León XIV finalizó encomendando a los internos “de modo particular a la intercesión maternal de Nuestra Señora de la Merced” y “con todo afecto” pidió “al Señor” que les “bendiga”.
Por su parte, el director de la cárcel y el capellán de la prisión, que en este acto acogió a internos también de Brians 2 y de mujeres de Barcelona, además de una representación de la comunidad cristiana catalana, le dieron las “gracias por su presencia”, que les “conforta y anima”.
“Gracias por mirarnos con ojos de misericordia, por decirle al mundo que existimos, que sufrimos, que queremos levantarnos y seguir adelante”, resolvió el capellán.
Los reclusos hicieron varios obsequios al papa, quienes también recibieron del papa una imagen de María y que, tras rezar juntos un Padrenuestro y recibir su bendición, le despidieron con la canción Virolai.
En torno a las 12.00 horas el papa estará en la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat, donde rezará el rosario, mantendrá un encuentro con los feligreses, así como con la comunidad benedictina de la Abadía.
De vuelta a Barcelona, visitará en pleno Raval de Barcelona la Iglesia de San Agustín, donde mantendrá un encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesana en este barrio de la Ciudad Condal.
SAGRADA FAMILIA
El principal evento del Papa en Cataluña será la misa en la Sagrada Familia en honor al arquitecto Antonio Gaudí, y la posterior bendición de la Torre de Jesús. En ese acto, unas 4.000 personas participarán en el interior de la Sagrada Familia, mientras que otras tantas está previsto que asistan en el exterior de la basílica, en la fachada del Nacimiento.
La misa será un homenaje a Gaudí, fallecido el 10 de junio de 1926. "Será un acto "humilde y sencillo", según los coordinadores. Pese a ello, no se descartan "sorpresas", aunque el objetivo principal de este acto es que sea cercano con la ciudadanía. "Será muy bonito", añadieron esperanzados.
En paralelo, los coordinadores de la visita también explicaron la vinculación del lema de la visita, 'Alza tu mirada', con ese acto de bendición de la Torre de Jesús, que convierte a la basílica de la Sagrada Familia en "la iglesia católica más alta del mundo", destacaron.
(SERVIMEDIA)
10 Jun 2026
MJR/MAG/gja


