Cumbre Iberoamericana
Los líderes iberoamericanos piden olvidar las diferencias y avisan: “Somos el futuro del mundo”
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Los líderes iberoamericanos reunidos en Madrid reclamaron este jueves dejar de lado las diferencias para avanzar juntos con el objetivo de “reforzar" la voz de sus países "en la esfera internacional”: "Somos el futuro del mundo", avisaron.
En este mensaje coincidieron mandatarios de los 22 países participantes durante sus intervenciones en el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana, el cual estuvo presidido por el rey Felipe VI. Uno a uno, fueron planteando sus reivindicaciones y recetas para ganar peso en el mundo, todo, en base a la unidad de sus naciones respetando la diversidad.
El primero en tomar la palabra, al ser el país que acogerá la cumbre de 2028, fue el presidente de Honduras, Nasry Juan Asfura, quien destacó que la comunidad iberoamericana es “el futuro del mundo”. “Podemos ayudar mucho. Necesitan vernos más seriamente para que podamos ser parte también de un futuro donde todos debemos de compartir nuestras mejores experiencias”, añadió. Por ello, apeló a luchar para convertirse en una comunidad que “encuentra en su diversidad, en su multiculturalidad, una fortaleza”, y “en la cooperación, una manera de responder a los desafíos compartidos”.
Una idea en la que profundizó la vicepresidenta de Ecuador, María José Pinto, quien remarcó que los países tienen “realidades distintas y esa diversidad también es una fortaleza”. “Se trata de aprender unos de otros”, dijo.
Esa “diversidad” y la “multiculturalidad” también la destacó el presidente de Andorra, Xavier Espot como una “fortaleza” y una herramienta “valiosa” que implica “diálogo” y “cooperación”, porque “ningún país puede afrontar por sí solo los grandes retos”.
"HERENCIA HISPANA"
Por parte de Bolivia, Rodrigo Paz defendió la “herencia hispana” y enfatizó que “Bolivia no sería la misma sin España y España tampoco sería la misma sin Bolivia”, lo que trasladó también a Europa. Por ello pidió “ser capaces de actuar juntos” y “no pedir cuentas a la historia, sino a reconciliarnos con ella”.
Un mensaje en el que coincidió el presidente de Chile, José Antonio Kast, quien señaló que cumbres como esta son un punto de encuentro que contribuye a "superar diferencias históricas y quebrar barreras de entendimiento". "Podemos tener algunas diferencias, pero ello no impide que podamos construir un futuro común", hizo hincapié, incidiendo en que los países tienen "muchos temas más en común" que "diferencias que dividan".
Esa unidad la reclamó también la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, centrándose sobre todo en la lucha contra la criminalidad transfronteriza. Mientras, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, instó también a “encontrar respuestas compartidas dentro de nuestras diferencias” y a “construir consensos sin renunciar al respeto”.
Eso sí, apuntó que Iberoamérica es uno de los espacios del mundo donde "la democracia ha echado raíces en un suelo a veces árido”, por lo que recordó la “enorme responsabilidad” para defender de “los gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
"ESPACIO DE DIÁLOGO"
Mientras, el presidente de Portugal, António José Seguro, también llamó a “reforzar la voz iberoamericana en la esfera internacional” en un mundo “marcado por fragmentación y por rivalidad entre las grandes potencias”. Según dijo, esta comunidad es “un espacio singular de diálogo entre continentes”, por lo que los países que la integran “deben transformar sus lazos históricos, lingüísticos y culturales en una capacidad efectiva de influencia internacional”.
El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, también centró parte de su intervención en instar a “reafirmar los profundos vínculos históricos y culturales” que y “renovar el ineludible compromiso con el progreso”. “La fortaleza de esta comunidad reside en nuestra diversidad y la capacidad para forjar un destino común a pesar de las diferencias”, zanjó.
MILEI NO VE POSIBLE UN "CAMBIO DE RUMBO"
En el lado opuesto se situó el argentino Javier Milei, quien, además de cargar contra el socialismo, defendió que “la libertad se defiende con los límites que cada uno acepta para su propio poder”. Y avisó de que “la posibilidad de cambiar el rumbo” en Iberoamérica “aún no está al alcance de todos los ciudadanos de la región”, porque “hay regímenes que invocan los derechos humanos mientras encarcelan disidentes y silencian a la prensa”.
SANCIONES
La colaboración y la unidad también entró a través de reivindicaciones de determinados países, como fue el caso de Venezuela, cuyo ministro de de Relaciones Exteriores, Oliver Blanco, pidió el apoyo del resto de naciones para "acompañar el renacimiento de Venezuela": "Esa Venezuela que renace puede ampliar las oportunidades de toda nuestra comunidad", dijo tajante ante el plenario mientras incidió en que la "nueva etapa" que quiere abrir el país "abre una nueva oportunidad de encuentro con Iberoamérica". Eso sí, también reclamó apoyo "avanzar hacia el levantamiento de las restricciones económicas y financieras".
Esta critica a las sanciones, en este caso centradas en Estados Unidos, también la puso sobre la mesa el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, quien denunció la "obsesiva guerra de asfixia económica" del Gobierno de Donald Trump. Por ello, apeló a actuar "en apego a los principios fundacionales de la comunidad".
Un embargo que también criticó el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, quien abogó por "el entendimiento entre naciones soberanas, el derecho internacional, la democracia, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias". Además, destacó el lugar especial que ocupa España para este país, recordando la acogida de exiliados españoles en 1939 y afirmando que "la hospitalidad de ayer es la amistad de hoy".
(SERVIMEDIA)
05 Nov 2026
FCM/MGN/NVR/clc


