Tribunales

López Madrid asegura que “nunca” contrató a Villarejo para hostigar a la doctora Pinto

MADRID
SERVIMEDIA

El empresario Javier López Madrid declaró este lunes en el juicio que se sigue contra él en la Audiencia Nacional (AN) por un delito de cohecho al contratar supuestamente los servicios del excomisario José Manuel Villarejo en 2013 para que hostigara a la doctora Elisa Pinto, con la que tenía una tensa relación. En su declaración, afirmó que “nunca” contrató al policía para que le ayudara a zafarse del “acoso” de la facultativa.

Esta fue la primera afirmación del empresario en su declaración. Pese a ello, admitió haber contactado con el comisario, que también tenía una empresa de seguridad privada, Cenyt, a través de la cual ofrecía servicios a grandes empresarios y políticos.

El empresario Javier López Madrid y el excomisario José Manuel Villarejo se enfrentan a seis años de prisión en el juicio que arrancó este lunes en la AN por el presunto acoso a la doctora Elisa Pinto. Ambos están acusados de un delito de cohecho. La Fiscalía no formula acusación por entender que no hay pruebas suficientes de los hechos.

En su escrito de acusación, la representación legal de Pinto atribuye a López Madrid un delito de cohecho activo por el que pide para él seis años de prisión, multa de doce meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante nueve años.

Para Villarejo, solicita por un delito de cohecho pasivo igual pena de seis años de prisión, multa e inhabilitación. En esta causa también figura como acusado Rafael Redondo, socio del excomisario en la empresa Cenyt, para el que solicita cuatro años de cárcel, multa de seis meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tres años.

Según explicó el empresario, acabó contando con Villarejo por la "avalancha de llamadas" (alrededor de 1.500) que recibieron durante ocho meses él mismo, su esposa, sus hijos y varios de sus amigos por parte de Pinto. Con un relato emocional en el que explicó la “zozobra personal” y la “angustia” que le llegó a producir esta situación, López Madrid justificó el haber contado a Villarejo su “dramática situación”.

Insistió en que también compartió esta información con otras personas y relató que el hecho de sentirse escuchado “aliviaba” la tensión que le producían estas llamadas. Negó, sin embargo, haber hecho encargo alguno a Villarejo para que consiguiera que la doctora cesara en su comportamiento.

Preguntado por la acusación popular sobre los motivos para contactar con Villarejo, el empresario explicó que le conoció a través de un amigo común que trabajaba en el mismo edificio en el que Villarejo tenía su despacho de Cenyt. Aseguró que se limitó a contarle su situación, ante lo cual Villarejo le pidió que le diera el detalle de esas comunicaciones. La mayor parte eran llamadas realizadas con voz distorsionada de mujer y también alguna con voz de hombre. En ellas amenazaba a su muer y sus hijos e incluso, explicó, una de ellas se hizo a un amigo que acababa de ser padre, para decirle que el recién nacido era hijo de López Madrid.

La representación legal de la doctora le pidió una justificación para las 130 llamadas que López Madrid llegó a hacer a Villarejo en ese tiempo, a lo que el empresario respondió que el hecho de que “te escuchen” en una situación semejante alivia “la tensión”, e insistió nuevamente en que nunca hubo un encargo al excomisario para que lograra terminar con el “acoso”. Negó también haberle hecho pago alguno para que hostigara a Pinto. "No entregué ni diez mil ni un euro, dijera lo que dijera el señor Villarejo. No sé si él tenía en mente algo, nunca me pidió dinero y yo nunca le ofrecí dinero”.

El exconsejero de OHL explicó que Villarejo le recomendó ir “a ver a esta señora” para decirle “que pare. Pero debes ir con un testigo porque no me fío de lo que pueda pasar". Las consultas que le hizo al excomisario se debían a que quería que “parasen las llamadas” y a su condición de investigador privado.

El empresario, finalmente, se vio con la doctora acompañado del socio de Villarejo, Rafael Redondo, también procesado en esta causa, para pedirle que cesaran las llamadas y en esa conversación le dijo que la había denunciado a la policía, aunque era mentira. Su objetivo era conseguir acabar con la situación sin tener que llegar a la denuncia.

López Madrid explicó en su declaración que la dermatóloga intentó “destruir su vida personal” y relató que en algún momento llegó a contemplar la posibilidad de quitarse la vida como única forma de conseguir que sus hijos pudieran “vivir tranquilos”.

Durante su declaración relató que las llamadas y los mensajes eran continuos. Que todas las noches a las 00.01 recibía un whatsapp de buenas noches y que nunca antes le había pasado que un facultativo médico le mandara "un tratado sobre la lujuria" o un catálogo de “posturas sexuales”, como hizo Pinto.

El tribunal ha autorizado que la doctora pueda declarar sin que se vea su rostro, pero rechazó la suspensión de la retransmisión de la vista que se está celebrando en la Audiencia Nacional.

(SERVIMEDIA)
12 Ene 2026
SGR/clc