Elecciones Andalucía

Maíllo avisa de que sus resultados serán “determinantes” para construir la izquierda en España

- Vuelve a diferenciarse de Adelante Andalucía en que él sí aspira a gobernar y mejorar la vida de la gente

Madrid Sevilla
SERVIMEDIA

El coordinador federal de Izquierda Unida y candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, pidió este viernes el voto en el cierre de la campaña avisando, entre otras cosas, de que sus resultados serán “determinantes” para la construcción de una izquierda fuerte en toda España que cierre “el paso al fascismo”.

Maíllo hizo esta consideración al final de su discurso en el mitin final de la campaña, en una plaza de un barrio trabajador de Sevilla que lleva el nombre de un alcalde asesinado en la sublevación militar de 1936: Horacio Hermoso.

El líder de IU partió de que, después de los ocho años de Moreno en el Gobierno, ya se sabe que el presidente andaluz es “Vox con sonrisa”, y advirtió de que la privatización de los servicios públicos y la falta de acceso a la vivienda “no es una maldición bíblica”, sino consecuencia de decisiones políticas concretas.

Volvió a repetir, como varias veces en campaña, que Juanma Moreno no ha dicho la verdad sobre el cribado de las pruebas de cáncer de mama porque, si lo hiciera, “perdería las elecciones”, y que miente cuando dice que “no le consta” que haya habido víctimas mortales, que le impide decir su número la Ley de Protección de Datos o que no puede indemnizar a las familias si no hay denuncia judicial. “Di la verdad antes de votar si tienes decencia y altura”, le espetó.

El candidato apeló a la “Sevilla rebelde a la que no le escriben el guion” para que vote a Por Andalucía por haber asumido el mandato de la unidad, defender “el orgullo de lo público”, y porque “para cambiar las cosas hay que gobernar”, en tácita contraposición con Adelante Andalucía, la candidatura de los Anticapitalistas, que siempre se han negado a gobernar con el PSOE, en España y en la región.

"ARREMANGARNOS, DESGASTARNOS"

“No nos quedamos en el Parlamento mirando o diciéndole a la gente lo que hay que hacer”, se distinguió de su rival en la izquierda. “En política tenemos que mojarnos, arremangarnos, desgastarnos”, exhortó, desdeñando a quienes se limitan a ir a los barrios, “para agarrar el lomo a la gente” y decirles: ‘Estamos con vosotros’”.

Pasando al tema de la educación, se preguntó si debe ser presidente alguien que “desprecia el conocimiento”, declaró su orgullo por la universidad pública, contraponiendo el sacrificio y la meritocracia de la izquierda mientras en la derecha se colocan unos a otros y crean “chiringuitos” privados sin un mínimo de calidad académica. Por eso, defendió condonar la deuda a las universidades y doblar las plazas en ellas “para que nadie tenga que pagar por formarse”.

En vivienda, echó en cara a Moreno “no hacer nada”, algo que “también es político”, criticó los altos precios de la vivienda protegida en Andalucía y negó la tesis del presidente de que la mayor parte de los propietarios de pisos son pequeños.

En sanidad, se jactó de enfrentarse a empresas poderosas al querer recuperar la sanidad pública y prometió ser “firme frente a los que duden”, en alusión al PSOE, y rechazar términos medios entre sanidad pública y privada, porque, a su entender, o se destinan los recursos a una o se entregan a la otra. Así, se jactó de haber sido el único partido que no se ha “dejado engatusar” por el PP.

Maíllo invocó particularmente a los trabajadores, prometiendo que acabará con la lacra de los accidentes laborales. “¿Qué es eso de perder la vida ganándotela?, preguntó, prometiendo no hacer contratos con las empresas que maltraten a los trabajadores o no garanticen la seguridad en el trabajo, sino condicionar las asignación de obras de acuerdo con estos baremos.

"IZQUIERDA ÚTIL"

Por todo ello, se preguntó si Andalucía va a aguantar cuatro años más de Gobierno de los populares y se presentó como “la izquierda andaluza” y “la izquierda útil”, que “asume contradicciones para mejorar la vida de la gente”. En este sentido, presumió de “haber hecho lo difícil”, la unidad de los siete partidos, incluido Podemos.

El candidato terminó diciendo que se le había hecho muy corta la campaña, después de haber sentido el cariño de muchos simpatizantes y “el sentimiento de que hay esperanza”. Y advirtió de que los resultados de Por Andalucía serán “determinantes” para construir una izquierda federal fuerte en España que impida el paso al fascismo. Éste fue el último motivo por el que pidió el voto a los andaluces progresistas.

Justo antes que Maíllo, la 'número 2' de la lista por Sevilla y ya diputada autonómica en la pasada legislatura, Alejandra Durán, miembro de Podemos, comenzó recordando que hoy es el aniversario del 15-M, y apeló a su ejemplo de no resignarse para que tampoco lo hagan los andaluces. Les llamó a reflexionar qué “dolores” ha provocado el Gobierno de Moreno en sus vidas y familias, en materia de vivienda, falta de oportunidades de los jóvenes o sanidad. Así que les pidió “memoria” para ir a votar.

El coordinador de IU Andalucía y diputado en el Congreso, Toni Valero, comenzó tachando de “sadismo social” la última legislatura, dando las gracias a los que se han movilizado contra el Gobierno del PP y advirtiendo a los que no lo han hecho de que las elecciones van de sus problemas y de evitar que se haga “negocio con lo que es de todos”.

“El mercado no va a resolver vuestros problemas, hace negocio con vuestras necesidades”, observó, pidiendo el voto para que la gente común pueda gobernar. Además, dejó caer que reeditar la alianza con Podemos “no es cómodo, no es fácil”, pero que se ha hecho porque Por Andalucía no se ha quedado “en nuestro espacio de confort”.

CONTRA LA COMODIDAD

“No estamos en política para estar cómodos”, proclamó, adelantando la tácita contraposición con Adelante Andalucía que luego hizo Maíllo. En esa contraposición justificó haber reeditado la unidad con Podemos que le pedía su electorado.

Después de echar en cara el “sadismo social” de no haber prorrogado los alquileres en el Congreso, Valero citó a David, el vencedor de Goliat, que “se dio cuenta de que no se podía resignar” porque los poderosos basan su poder en la resignación de los demás.

La hasta ahora portavoz de Por Andalucía en el Parlamento, Inma Nieto, avanzó que “la jornada de reflexión hay mucha gente que se la va a saltar” porque “ya no tienen qué pensar”, después de haber visto las políticas del PP, y en las urnas se “traducirán en votos las movilizaciones constantes” que ha habido estos cuatro años.

Sin embargo, también reconoció que hay muchos indecisos porque los medios han construido a Moreno como “un personaje educado, moderado”, representante de “la vía andaluza”, que ella impugnó porque, dijo, “se está cargando las perspectivas de vida de nuestra gente”. También presentó el programa de Por Andalucía como “de gobierno”, porque la candidatura se ha reeditado y ampliado “para gobernar”.

La 'número 3' de la lista sevillana, Ana Aranda, fue la primera en tomar la palabra y llamó a los andaluces a dar la sorpresa como en otras citas electorales (una apelación habitual de Maíllo desde la precampaña) porque el futuro no está escrito.

(SERVIMEDIA)
15 Mayo 2026
KRT/clc