Cataluña
Marlaska dice que el deán de la Sagrada Familia prohibió "signos políticos" en la visita del Papa
- Niega limitación de la libertad de expresión tras la expulsión de 600 cantantes que iban a exhibir esteladas
- Junts y ERC denuncian que se restringieron derechos fundamentales
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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó este miércoles que la expulsión de 600 cantantes del coro de la Sagrada Familia que planeaban exhibir durante la visita del Papa se debiera a una limitación de la libertad de expresión, sino que había una "prohibición expresa" del deán de la catedral de "cualquier signo político" durante la celebración de los actos eclesiásticos.
Con estas palabras respondió a los diputados de ERC Francesc-Marc Álvaro y de Junts Marta Madrenas, quienes interpelaron al ministro por esta polémica durante su comparecencia en el Congreso sobre la muerte de dos guardias civiles en Huelva y las medidas del Gobierno en la lucha contra el narcotráfico.
En concreto, ambos criticaron la actuación policial contra unos cantantes que "presuntamente iban a saltarse el protocolo" para exhibir banderas independentistas que llevaban escondidas y cantar el himno de Cataluña (Els Segadors), como apuntó el parlamentario de ERC. "Fueron expulsados directamente del templo sin derecho a nada. ¿Es eso una actuación de una Policía democrática?", criticó.
Más dura fue Madrenas, quien quiso saber si detrás de esa expulsión "existía una causa policial de riesgo, de peligro, de amenaza objetiva y suficientemente justificada" o un veto a su "derecho a la libertad de expresión". Algo que, dijo, implicaría que la Policía está restringiendo derechos fundamentales".
Así, sentenció que "ni había violencia, ni intento de violencia, ni ningún riesgo ni amenaza, ni se alteró el orden público". Solo había, continuó, "ciudadanos ejerciendo pacíficamente sus derechos". Y fue más allá al asegurar que la Policía Nacional tiene que "respetar el derecho de los catalanes a llevar una estelada donde les dé la gana", ya sea "delante del Papa, en un campo de fútbol o en un acto presidido por el Rey".
"ORDEN PÚBLICO"
Unas palabras ante las que el ministro respondió que en los actos de la Sagrada Familia los agentes trabajaron para "mantener el orden en público" y no para "atentar contra la libertad de expresión de nadie". Asimismo, explicó que existía esa "prohibición expresa" del deán de la catedral, en la que "aludía a la prohibición, en los actos eclesiásticos que se desarrollaran durante la visita papal, de cualquier signo político".
De este modo, aprovechó para felicitar a la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra por un "trabajo extraordinario" que "ni se vio ni alteró el desarrollo de uno de los eventos que realmente nos maravilló a todos", como fue la inauguración de la torre de Jesús.
E insistió en que no hubo "ninguna limitación del ejercicio del derecho a la libertad de expresión".
Esta respuesta no agradó ni a Álvaro ni a Madrenas. El primero consideró que la actuación de la Policía fue "exagerada" y "más propia de unas Fuerzas de Seguridad de un Estado autoritario". La diputada de Junts, por su parte, tachó la contestación de "vergüenza" y consideró que los agentes que expulsaron a los cantantes actuaron "ilegalmente".
(SERVIMEDIA)
17 Jun 2026
FCM/nbc


