Salud y medio ambiente

Más de 60.000 personas piden a la UE la prohibición total del plomo en caza y pesca

- SEO/BirdLife reclama al Gobierno de España que lidere en Europa su eliminación de todos los ecosistemas

- Informes científicos confirman que la carne de caza y los embutidos son una de las principales fuentes de exposición dietética al plomo

MADRID
SERVIMEDIA

Más de 60.000 personas han firmado en toda Europa una petición liderada por BirdLife International, en particular su socio en Reino Unido RSPB y la organización WWT, para exigir a las instituciones comunitarias la prohibición total del plomo en la munición de caza y en los aparejos de pesca, mientras la evidencia científica confirma el riesgo para la salud.

Sin embargo, la nueva propuesta que se debate en el Comité Reach (del reglamento Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de sustancias y mezclas químicas) de la UE introduce excepciones y retrasos que debilitan el alcance de la medida.

SEO/BirdLife considera que ignorar esta demanda ciudadana supone ”un grave error político y sanitario”. El plomo es una sustancia altamente tóxica sin umbral seguro identificado para efectos críticos como la neurotoxicidad en la infancia.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha reiterado en su informe científico actualizado de 2025 que no puede establecerse un nivel seguro de exposición, especialmente para bebés y niños pequeños.

CARNE DE CAZA

El informe más reciente de la EFSA identifica como principales fuentes de exposición al plomo en adultos los embutidos crudos curados, otros tipos de salchichas y la carne de caza. En niños pequeños, destacan específicamente las salchichas crudas curadas, la carne de ciervo y la carne de jabalí.

En España, el Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ya alertó en 2012 del riesgo asociado al consumo habitual de carne de caza silvestre y recomendó evitar su consumo en población vulnerable (menores de siete años y mujeres embarazadas o lactantes) cuando las piezas hayan sido abatidas con munición de plomo.

Además, varios estudios llevados a cabo por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y la Universidad de Murcia detectaron niveles elevados de plomo en chorizos y salchichones elaborados con carne de ciervo y jabalí, confirmando que la fragmentación de la munición constituye una vía directa de exposición para la población consumidora.

“No estamos ante un debate ideológico, sino ante una cuestión de salud pública y de protección de la biodiversidad. La ciencia es clara: el plomo es neurotóxico, se acumula en el organismo y no existe un nivel seguro de exposición para la infancia. Mantener su uso en la actividad cinegética cuando existen alternativas es una irresponsabilidad”, según Juan Carlos Atienza, responsable de la Unidad de Incidencia para una Transición Verde de SEO/BirdLife.

IMPACTO EN LA NATURALEZA

El plomo de la munición no solo persiste en el campo durante décadas tras una jornada de caza, sino que se incorpora directamente a las cadenas tróficas y representa una amenaza ecológica sistémica para numerosas especies silvestres.

En los humedales y áreas de caza, pese a llevar prohibida la caza con plomo en muchos humedales, los perdigones de plomo se acumulan en el sedimento y son erróneamente ingeridos por aves acuáticas como patos, ánades y otras especies que confunden estas pequeñas esferas metálicas con gastrolitos (para ayudar a la digestión) o alimento durante su forrajeo en el lodo.

Esta ingestión provoca que el plomo se haga soluble en el tracto digestivo por acción de los ácidos gástricos y se absorba, con consecuencias letales o subletales que reducen su capacidad de reproducción, migración y supervivencia, en conjunto se estima que entre setecientas mil y más de un millón de aves acuáticas mueren cada año en la UE por intoxicación por perdigones de plomo superando el millón de aves en el conjunto de Europa.

Además de los impactos directos sobre aves acuáticas, el plomo de la munición supone un grave riesgo para aves carroñeras, rapaces y otros depredadores que consumen restos de piezas de caza abatidas.

Fragmentos diminutos de plomo quedan alojados en la carne y vísceras de los animales muertos o abandonados tras el disparo. Cuando especies como buitres, águilas o milanos se alimentan de estas carroñas, se exponen a una intoxicación secundaria severa que puede causar la muerte o afectar negativamente a su salud y reproducción.

Estudios científicos han documentado niveles de plomo tóxicos en rapaces europeas asociados a este tipo de exposición, y la acumulación de este metal pesado contribuye a la disminución de poblaciones enteras de aves de presa y carroñeras que desempeñan papeles clave en los ecosistemas.

PROBLEMA AMBIENTAL Y SANITARIO

El plomo ha sido progresivamente eliminado de gasolinas, pinturas y tuberías en las últimas décadas precisamente por su toxicidad. Sin embargo, cada año toneladas de este metal pesado siguen dispersándose en el medio natural a través de la actividad cinegética y la pesca recreativa.

La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA, en inglés) estimó que más de un millón de aves mueren anualmente en Europa por envenenamiento por plomo. A ello se suma la contaminación de suelos y aguas y la exposición indirecta de personas consumidoras.

Desde 2023, el uso de munición de plomo está prohibido en humedales en toda la UE y desde el 2021 en España en humedales Ramsar y en los incluidos en figuras de protección.

Sin embargo, la actual discusión en el marco del Reglamento Reach determinará si se avanza hacia una eliminación completa o si se consolidan nuevas excepciones que seguirán poniendo en riesgo a las personas y a la naturaleza.

ESPAÑA

SEO/BirdLife recuerda que el Plan Estratégico Estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad recoge el compromiso de eliminar progresivamente el uso de plomo en la munición y en los aparejos de pesca.

Esta organización anima al Gobierno de España que mantenga “una posición firme y ambiciosa” que ha mantenido hasta la fecha en el Comité Reach, alineada con la evidencia científica, el principio de precaución y la protección de la salud pública.

“Eliminar el plomo del campo es coherente con el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible. No podemos seguir aceptando moratorias ni excepciones que perpetúan un problema evitable. Cuando la ciencia es tan clara, retrasar la decisión también es una decisión”, concluye Atienza.

(SERVIMEDIA)
08 Mar 2026
MGR/fcm

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