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Los médicos de familia aseguran que el cambio climático es una crisis sanitaria de magnitud global
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La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) asegura que el cambio climático es una crisis sanitaria de magnitud global, según se desprende de un artículo publicado este lunes en la revista ‘AMF-Actualización en Medicina de Familia’ (AMF - SemFYC), que analiza las implicaciones clínicas que tendrán los grandes incendios en la Atención Primaria.
Según informó la semFYC, los autores advirtieron de que la mayor frecuencia de estos fenómenos, antes considerados extraordinarios, desencadenará nuevos cuadros clínicos que exigirán un abordaje específico desde la Medicina Familiar y Comunitaria, especialmente por la necesidad de un seguimiento longitudinal de muchos de ellos.
Entre las patologías emergentes destacarán las agudizaciones de enfermedades respiratorias crónicas, las irritaciones oculares y, a medio y largo plazo, el incremento de crisis de ansiedad, ansiedad patológica y trastorno por estrés postraumático en la población afectada por estos grandes incendios.
De hecho, señalaron desde la semFYC, el incremento de los grandes incendios forestales, favorecido por el cambio climático, está transformando un fenómeno hasta hace poco excepcional en un desafío sanitario recurrente que afectará de forma creciente a la actividad de la Atención Primaria.
Esta es una de las principales conclusiones del artículo ‘La Medicina de Familia ante los incendios forestales’ firmado por médicos de familia José Luis Ramón Trapero, Lucas Matute Zigarán e Ibon Mendiolagaray Bilbao. Los autores sostuvieron que "el cambio climático se convirtió en una crisis sanitaria de magnitud global", ya que el aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas y la alteración de los patrones de precipitación crearon el escenario propicio para la proliferación de grandes incendios forestales.
MAYOR PRESIÓN ASISTENCIAL
En España, esta realidad se traducirá en una mayor presión asistencial tanto sobre los servicios hospitalarios como sobre la Atención Primaria. Entre las consecuencias inmediatas de los grandes incendios, el artículo destacó el incremento de las intoxicaciones por inhalación de humo, las lesiones de la vía aérea, las quemaduras y las afecciones oculares provocadas por el humo y las partículas en suspensión.
La intoxicación por monóxido de carbono, principal causa de muerte inmediata en los incendios, y la lesión por inhalación de humo constituyen, de hecho, dos de las principales urgencias que deberá reconocer el conjunto de facultativos.
Los autores del artículo recordaron que entre un 10% y un 30% de los pacientes que sufren una intoxicación por monóxido de carbono pueden desarrollar un síndrome neurológico tardío, con deterioro cognitivo, alteraciones de la marcha o cambios de personalidad semanas después del episodio agudo.
En el ámbito respiratorio, los autores alertaron del aumento de las agudizaciones de patologías respiratorias crónicas, así como del desarrollo de hiperreactividad bronquial, bronquiectasias o limitación crónica al flujo aéreo en pacientes expuestos a los incendios.
ATENCIÓN PRIMARIA
Del mismo modo, las consultas de Atención Primaria deberán atender con mayor frecuencia irritaciones oculares, queratoconjuntivitis y otras lesiones derivadas de la exposición al humo y las cenizas. Pero el impacto sanitario de los grandes incendios no termina cuando se extinguen las llamas.
Los autores advierten de la elevada incidencia de crisis de ansiedad, ansiedad patológica, depresión y trastorno por estrés postraumático (TEPT) entre las personas que han vivido un gran incendio, ya sea por la pérdida de sus viviendas, la amenaza sobre sus vidas o la exposición prolongada a una situación de emergencia.
En este contexto, consideraron que el seguimiento continuado que caracteriza a la Medicina Familiar permitirá detectar precozmente estos problemas, intervenir de forma temprana y coordinar, cuando sea preciso, la atención con los servicios de salud mental.
Por ello, los autores defendieron la incorporación de pulsicooxímetros o gasometría en los centros de salud cuando sea posible, para identificar precozmente estas intoxicaciones, iniciar el tratamiento y decidir con mayor precisión qué pacientes requieren una derivación hospitalaria urgente.
(SERVIMEDIA)
27 Jul 2026
ABG/clc


